El gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, busca de todas las formas posibles mostrar que es adorado por su pueblo y que se encuentra firme al frente de la administración estatal.
Una encuesta considerada a modo revela que casi el 70 por ciento de los tabasqueños encuestados aprueba el trabajo realizado por el gobernador.
El contraste se presenta en los distintos levantamientos y sondeos que realizan diversas encuestadoras para medir la popularidad de los mandatarios y la aprobación que de ellos tienen sus gobernados y es ahí donde se asoma otra realidad, al quedar ubicado casi siempre en los últimos lugares.
La tarea de Javier May no ha sido sencilla, desde el inicio de su gobierno se notó que sus diferencias con su antecesor, Adán Augusto López le traerían problemas, principalmente porque el senador López le torpedeó el camino hacia la candidatura.
En respuesta a ese actuar, May ventiló la existencia del grupo delincuencial conocido como La Barredora y asentado en todo el territorio del estado, así como en la parte sur de Veracruz y en Chiapas.
Fue un golpe demoledor contra el gobierno antecesor, ya que evidenció la existencia de ese grupo criminal, al que fueron vinculados los exgobernadores Adán Augusto López y el capitán Carlos Merino.
La aprehensión de Humberto Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad de los dos exgobernadores despejó muchas dudas, aunque el grupo delictivo sigue actuando sin grandes problemas.
Se creyó que la detención de Bermúdez Requena serviría para despejar muchas dudas sobre la supuesta protección que le dieron los gobiernos de Adán Augusto y de Merino.
En Tabasco se creyó que el desmantelamiento del grupo criminal sería el principio del éxito del gobierno de May, pero no ocurrió así. El gobernador de Tabasco no sabe por dónde iniciar y eso que lleva casi dos años al frente de la administración.
Javier May creyó que las cosas se compondrían por sí solas, aunque sus pesares aumentaron desde el momento mismo en que Andy López Beltrán alzó la mano para competir por un distrito federal en los comicios del próximo año.
La presencia del hijo del fundador de MORENA trajo mayores problemas al actual gobernador, ya que se divulgaron versiones que hablan de que la verdadera razón de la presencia de Andy en Tabasco es para sustituir al gobernador, una vez que cumpla los dos primeros años de gobierno, el próximo uno de octubre.
Esas versiones que carecen de seriedad, inquietaron más al gobernador cuya administración es simplemente inexistente, por lo que recurre a la proyección de esta encuesta que le pueda dar el envión del que ha carecido en los primeros 24 meses de gobierno.
Javier May está viendo cómo por encima de su participación, el grupo preponderante está absorbiendo las primeras candidaturas a los cargos de elección popular. A la nominación de Andy por el sexto distrito federal se suma la de Daniel Casasús Ruz, secretario de obras del gobierno estatal, sembrado en tal cargo por el grupo político y empresarial que comanda Andrés Manuel López Beltrán, quien aspira a la alcaldía de la capital del estado.
El gobernador May está siendo rebasado por la efervescencia política y deja en claro que es uno más de los gobernadores que llegan con una copiosa cantidad de votos, aunque no saben a qué llegaron y transitan entre la mediocridad y la incertidumbre.


































