Una nueva amenaza ciclónica comienza a tomar forma en el océano Pacífico, pero, por ahora, lejos de representar un peligro para México. La tormenta tropical Karina se intensificó durante las primeras horas de este viernes y mantiene una trayectoria que la lleva mar adentro, alejándose de las costas nacionales.
El sistema presenta vientos sostenidos de 85 kilómetros por hora, con rachas que alcanzan los 100 kilómetros por hora, y avanza hacia el noroeste a una velocidad aproximada de 17 kilómetros por hora.
Su centro fue ubicado a unos mil 205 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur, una distancia que, de acuerdo con el pronóstico actual, mantiene al fenómeno fuera de una ruta de impacto directo sobre territorio mexicano.
PODRÍA CONVERTIRSE EN HURACÁN MAYOR
Aunque su posición actual no genera una amenaza inmediata, Karina mantiene condiciones favorables para continuar fortaleciéndose.
Los pronósticos apuntan a que el sistema podría alcanzar la categoría de huracán durante el sábado 29 de agosto. Y, posteriormente, intensificarse hasta categoría 3 alrededor del martes 1 de septiembre.
De alcanzar esa fuerza, sus vientos sostenidos superarían los 178 kilómetros por hora, suficiente para colocarlo dentro de la clasificación de huracanes mayores en la escala Saffir-Simpson.
La evolución, sin embargo, no está garantizada. La intensidad de un ciclón puede cambiar conforme encuentra distintas condiciones de temperatura del mar, humedad y circulación atmosférica.
MÉXICO, FUERA DE LA ZONA DE PELIGRO
El dato más importante para las costas mexicanas es la trayectoria.
Karina continúa desplazándose hacia el noroeste y alejándose del territorio nacional, por lo que las previsiones actuales no contemplan efectos directos sobre México.
La distancia del sistema respecto a Baja California Sur reduce, por ahora, la posibilidad de que sus vientos, lluvias o marejadas tengan consecuencias relevantes en territorio nacional.
Esto no significa que el fenómeno deje de ser vigilado. Su comportamiento será seguido debido a que los ciclones tropicales pueden modificar su intensidad y trayectoria mientras avanzan por aguas del Pacífico.
UNA AMENAZA QUE CRECE, PERO LEJOS DE MÉXICO
La posible transformación de Karina en un huracán categoría 3 coloca nuevamente al Pacífico bajo vigilancia meteorológica, pero el escenario actual es distinto al de un ciclón con trayectoria directa hacia las costas mexicanas.
La información disponible señala que “se aleja de las costas nacionales sin generar efectos en México”. Esto, debido principalmente a su posición y desplazamiento.
Por ahora, la noticia no es un impacto en México, sino la rápida evolución de un sistema que podría convertirse en huracán mayor mientras continúa su recorrido sobre el océano.
La situación podría cambiar si Karina modifica sustancialmente su trayectoria. Por lo que el seguimiento de su desplazamiento será determinante durante los próximos días.










































