Un fuerte golpe a las mafias de prestamistas extranjeros se registró en la capital oaxaqueña, luego de que elementos de la Policía Estatal detuvieron a un hombre de origen colombiano en inmediaciones de la unidad habitacional Infonavit. El individuo es señalado de operar activamente en una red delictiva dedicada a la extorsión y al cobro violento de créditos bajo el esquema ilegal denominado “gota a gota”.
De acuerdo con los informes emitidos por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de Oaxaca, la captura se concretó durante un operativo de seguridad y vigilancia desplegado de manera estratégica en el citado asentamiento. Al notar el despliegue de las patrullas estatales, el sujeto adoptó una actitud prepotente e intentó evadir a los uniformados acelerando la marcha del vehículo en el que se desplazaba.
Pese a sus intentos por escapar, los policías estatales le cerraron el paso rápidamente. Tras obligarlo a descender de la unidad de motor, procedieron a su aseguramiento y al decomiso del automóvil particular en el que pretendía huir.
Tanto el detenido extranjero como el vehículo incautado fueron trasladados bajo custodia ante la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), institución encargada de iniciar la carpeta de investigación correspondiente y resolver su situación jurídica en las próximas horas. Las autoridades ministeriales indagan si este individuo se encuentra relacionado con carpetas de investigación previas por agresiones físicas a comerciantes locales.
LA TRAMPA MORTAL DEL “GOTA A GOTA”
El esquema delictivo por el cual es investigado consiste en ofrecer atractivos préstamos de dinero en efectivo de forma inmediata y sin la necesidad de avales o requisitos bancarios. Sin embargo, la deuda rápidamente se vuelve impagable debido a que los cobradores imponen tasas de interés excesivamente altas que deben liquidarse mediante pagos diarios o semanales muy frecuentes.
Cuando las víctimas se ven imposibilitadas para cubrir las cuotas, los integrantes de estas bandas recurren a cobros violentos que incluyen amenazas de muerte, constantes intimidaciones, despojo de pertenencias y actos de extrema presión psicológica contra los deudores y sus familias.







































