En los bancos de todo el país se ha normalizado el maltrato a los cuentahabientes sean estos estudiantes, empresarios, personas de la tercera edad, ciudadanos comunes, clientes premier, visitantes ocasionales, que paguen servicios, cobren pensiones, salarios o algún documento a depositar o hacer efectivo, para todos es el mismo rasero, esperar, armarse de paciencia y soportar estoicamente un servicio por el cual se paga o las firmas cobran y muy bien y que, en los reportes financieros ejemplifican alud de ganancias recurrentes que no se refleja en mejor servicio.
Oaxaca, entidad de segunda
Pero en entidades como Oaxaca la desatención y el ninguneo se multiplica aún con mayor gravedad que en entidades del centro del país
“Tengo desde las 14:30 horas formando fila para pasar en alguno de los dos cajeros, son pasadas las 16:00 horas y no puedo depositar”, confía una mujer de mediana edad mientras señala la larga fila de jóvenes que están a la espera de pagar colegiatura y algún trámite escolar mezclados con personas de la tercera edad y empresarios.
Una empresa que se promociona en busca de captar usuarios de tarjetas de crédito desnuda la deficiencia “es una realidad que en la movilidad se pueden perder muchas horas, ya sea para ir al trabajo o llegar a una sucursal de servicios, en promedio se estima que se pueden perder hasta 100 horas al año”.
Este martes, el ejercicio realizado por EL IMPARCIAL, implicó hora y media de formar fila, tiempo que los ciudadanos bien pueden invertir de una manera más productiva.
El calvario ¡por pagar al banco!
La plática en la fila permite recoger parecer de los compañeros del calvario ocasional. “Con ello obligan a tener que usar los cajeros por las tardes o noches, con lo cual se multiplica el riesgo de un asalto”, explican.
“Mire la fila y el banco está vacío”. Para más señas es el banco Santander de avenida Universidad, casi esquina con Símbolos Patrios, a un costado están oficinas del Cobao y en la zona agencias automotrices, Plaza Oaxaca, una Torre Médica y cientos de comercios que echan mano de esta institución financiera cuya atención nadie supervisa y mucho menos vigila.
Solo hay un empleado atendiendo en el área de cajas. Un osado cuentahabiente se atrevió a hacer notar lo largo de la fila y tardado para pasar, y solicitó atención directa en los cajeros al interior de la institución.
“Tengo que hacer un depósito de 20 mil pesos, vea la fila, me dicen que algunos llevan más de una hora y, tan pronto cargue el dinero a mi cuenta, debo pagar un compromiso”, explica.
“Háganle como quieran”
La respuesta del empleado, bien acicalado, con lentes modernos pero inflexible fue “no, sólo si la transacción es superior a 50 mil pesos”, fue tajante e impidió el acceso al interior. “Vengo con tiempo y tengo sólo media hora para pagar”, insistió el cuentahabiente “premier” de la institución quien mostró la mica que lo acredita como “preferencial”.
“No, y eso aplica para todas las sucursales, a donde vaya” apuntó el empleado bancario subrayando lo inútil de la discusión y haciendo ver el mal de muchos.
Bancos como Santander, BBVA, Banamex, han sido señalados en el país, pero especialmente en Oaxaca, por desatención y maltrato a adultos mayores, personas con discapacidad e inflexibilidad en atención al público. En la fila había de todo, mezclados, desde amas de casa con sus niños que salieron de la escuela, adultos mayores, estudiantes que pagaban una inscripción, empresarios o cuenta habiente común. Nada, “todos a la fila”, armarse de paciencia y esperar.
Maquillaje sin mejorar el servicio
En la cadena Santander, como se acercaron cuentahabientes, están haciendo reparaciones y cortan el servicio por tres días, como sucedió el fin de semana que terminó en la zona de Macroplaza. “Y esta es una sucursal alejada del centro”, explica otro compañero del mal servicio.
“Esto es de diario; siempre hay filas, no habilitan otro cajero, solo son dos para pagos y depósitos, impiden pasar a ventanilla, no colocan más aparatos, a pesar de las constantes rehabilitaciones y cada vez más son más quienes realizamos operaciones bancarias”, indica un dependiente de una agencia automotriz.
Oaxaca es las segunda o tercera entidad con mayor rezago bancario, el dicho del gobierno y de las instituciones es estimular la “bancarización” de servicios, abatir el rezago, pero, ante el evidente “analfabetismo digital” y el mal servicio de los bancos, esto desestimula y, en lugar de facilitar las operaciones, simplemente se multiplican los obstáculos.






































