Entre música, danzas, deporte y una gran variedad de pitayas, la comunidad de San José Chichihualtepec, perteneciente al municipio de Santiago Chazumba, celebró del 8 al 10 de mayo su tradicional Feria de la Pitaya, una festividad que año con año reúne a productores y visitantes en torno a uno de los frutos más representativos de la región mixteca.
Durante tres días, las calles de la comunidad se llenaron de color y ambiente festivo con actividades culturales y recreativas que permitieron mostrar parte de la riqueza de esta zona. Entre las actividades más destacadas se realizó una calenda tradicional, además de presentaciones de grupos folclóricos de Camotlán y la participación de los tradicionales Tiliches, quienes pusieron ritmo y alegría a la celebración.
También se llevó a cabo el Trail de la Pitaya, competencia atlética de 11 kilómetros que reunió a corredores de diferentes comunidades y municipios, quienes recorrieron caminos y paisajes característicos de la región.
En el marco de esta festividad también se celebró el XXIII aniversario del Museo Comunitario “Yucuni’i”, espacio que conserva parte importante de la memoria y patrimonio de la comunidad. El museo se organiza en torno a cuatro temas principales: la arqueología local, las tradiciones y costumbres indígenas, el arte religioso y la historia de la producción de la pitaya, actividad que durante generaciones ha formado parte de la vida cotidiana de las familias de la zona.
El cierre de la feria estuvo acompañado de concursos tradicionales como el “Comelón de Pitaya” y el de la “Pitaya más Grande”, donde el productor Catalino Mora González obtuvo el primer lugar al presentar un ejemplar de 555 gramos, superando la marca anterior de 520 gramos. La pitaya ganadora fue adquirida por visitantes, con la intención de que el recurso obtenido sea reinvertido en la producción de este fruto.
Además de ser una celebración cultural, la feria representa una oportunidad económica para los productores de la región. Más de cien familias participaron ofreciendo pitayas frescas y productos derivados elaborados artesanalmente. La fruta se comercializa en distintos municipios de Oaxaca y Puebla, donde su precio puede variar entre 70 y 90 pesos por kilogramo, llegando incluso hasta los 150 pesos debido a los cuidados especiales que requiere para su traslado y conservación.
Los productores aprovecharon el encuentro para compartir experiencias sobre el cultivo y comercialización de la pitaya, así como para promover este fruto emblemático de la Mixteca, cuya producción continúa siendo una de las principales actividades económicas y culturales de la región.
Eli Pérez / IGAVEC









































