El reciente proceso de elección de los representantes que conformarán la Comisión Mixta para la reforma del Reglamento Interior de Trabajo (RIT), impulsado desde la rectoría de la Universidad del Mar ha sido cuestionado por trabajadores, quienes denuncian una serie de irregularidades que ponen en duda la legitimidad del ejercicio y lo califican como una “simulación de apertura democrática”.
De acuerdo con testimonios recabados, la convocatoria para participar en el proceso fue publicada a las 17:00 h. una hora antes de concluir la jornada laboral del día 4 de mayo, lo que limitó significativamente su difusión y gran parte de la comunidad universitaria no tuvo conocimiento oportuno.
Además, el inicio de la jornada electoral se realizó con retraso y sin un acto formal de apertura, lo que, según los inconformes, evidenció la falta de organización y transparencia desde el arranque del proceso.
Cabe detallar que para esta elección, la Ley Federal del Trabajo (LFT) indica que la Comisión Mixta debe elegirse en asamblea, que no se realizó, lo que constituye una violación a los procedimientos legales que deben garantizar la participación colectiva y transparente.
Otros de los puntos más cuestionados fue la integración de la mesa directiva, la cual —afirman— no fue elegida por los trabajadores, sino designada directamente desde rectoría y el señalamiento de que en la convocatoria se estipula que se elegirán a dos académicos, pero en la boleta se señaló que sólo debía anotarse un nombre. Esta situación ha generado inconformidad, ya que contradice el supuesto objetivo de transitar hacia un esquema más participativo.
A estas irregularidades se suma la denuncia de prácticas que vulneran el carácter secreto del voto. Algunos participantes señalaron que no se les solicitó su credencial, pero se anotó su número de trabajador al reverso de la boleta, lo que podría permitir la identificación del votante y abrir la puerta a posibles mecanismos de control o coacción.
Estos hechos reflejan que el proceso, lejos de representar un avance hacia la democratización institucional, reproduce prácticas verticales que históricamente han sido cuestionadas dentro de la comunidad académica.







































