La exigencia de datos personales como CURP, correo electrónico, número telefónico e incluso documentos oficiales para tramitar la tarjeta del sistema de transporte BinniBus generó una ola de críticas en Oaxaca, lo que obligó al gobierno estatal a modificar de forma inmediata los requisitos.
En conferencia de prensa, se confirmó que dicha información ya no será solicitada al público en general y que solo se requerirá para personas con discapacidad y adultos mayores, como parte de los programas de apoyo social.
INCERTIDUMBRE SOBRE EL MANEJO DE DATOS
Las dudas sobre la protección de la información ciudadana quedaron expuestas durante la explicación oficial del tema. El director general de la Agencia de Tecnologías e Innovación Digital, Moisés Juárez Rodríguez, aseguró que el sistema cuenta con controles. Aunque su intervención generó críticas por la falta de claridad en sus explicaciones.
“El tema de los datos personales… se tienen ciertos cuidados con el proveedor del sistema… se le dé la seguridad tanto técnica como jurídica”, señaló, aunque reconoció que los requisitos se iban “a simplificar para hacerlo más fácil al ciudadano”.
En su intervención, también admitió que el esquema se encuentra “en prueba” y que las observaciones de la ciudadanía serán tomadas en cuenta para ajustes posteriores.
DUDAS DE REPORTEROS Y CUESTIONAMIENTOS PÚBLICOS
Durante la misma conferencia, cuestionamientos periodísticos pusieron en duda la necesidad de solicitar documentos sensibles para un servicio que, en todo caso, requiere pago por parte del usuario.
Un reportero planteó directamente:
“¿para qué quiere el Gobierno esos datos tan delicados como la CURP… el INE… para poder dar una tarjeta que de todas maneras se va a pagar?”, lo que evidenció el malestar por la recolección de información personal.
El mismo cuestionamiento también apuntó a posibles usos políticos del tema, en medio de señalamientos de inconformidad social.
AJUSTE INMEDIATO DESDE EL EJECUTIVO ESTATAL
Ante la controversia, el gobernador Salomón Jara Cruz intervino para ordenar la eliminación del requisito general de datos personales, al considerar que no es necesario para todos los usuarios.
“Pero si es a los grupos vulnerables, pues está bien… y lo otro le voy a pedir que lo quiten, porque no tiene importancia”, expresó de manera tajante.
Con ello, el esquema de registro quedó limitado únicamente a sectores específicos. Mientras que el resto de la población podrá acceder al sistema sin entregar información sensible.
UN CASO QUE EXPONE FALLAS DE DISEÑO Y COMUNICACIÓN
El ajuste de última hora evidencia no solo un problema en el diseño del programa, sino también en la comunicación institucional, que derivó en confusión pública y desconfianza sobre el manejo de datos personales en un sistema de transporte estatal.







































