Luego de la fatídica tormenta registrada la noche del pasado jueves, que cobrara la vida de una persona y causara estragos en diversos puntos de la capital, el Gobierno del Estado, a través de la Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR), desplegó brigadas de emergencia para la evaluación de daños y la limpieza de zonas siniestradas.
Manuel Alberto Maza Sánchez, titular de la CEPCyGR, informó que desde las primeras horas del viernes se mantienen recorridos en coordinación con el municipio de Oaxaca de Juárez. El objetivo primordial es detectar riesgos estructurales derivados del arrastre de lodo, tierra y escombros que dejó el torrencial. Las cuadrillas se han concentrado en atender las necesidades de la población más vulnerable y en agilizar la rehabilitación de las arterias viales.
LABORES EN PUNTOS CRÍTICOS
Uno de los focos de atención se ubica en la Carretera Federal 190, a la altura de Brenamiel. En este sector, personal del Heroico Cuerpo de Bomberos, junto con cuadrillas de alcantarillado, realizan el desazolve urgente de rejillas pluviales que terminaron completamente obstruidas por material sólido. Estas maniobras buscan restablecer el drenaje y prevenir nuevos encharcamientos que pongan en peligro a los automovilistas.
Asimismo, personal del sistema de agua potable y la Comisión Estatal del Agua trabajan de forma simultánea para garantizar que el flujo hídrico no colapse ante el pronóstico de posibles nuevas lluvias.
LLAMADO A LA PREVENCIÓN
Las autoridades reiteraron el exhorto a la ciudadanía para mantenerse informada exclusivamente por canales oficiales y evitar zonas de riesgo, como vados y arroyos, que pudieran reactivarse. “La vigilancia es permanente; no bajaremos la guardia hasta que la capital recupere su normalidad y se eliminen los focos de peligro detectados”, señalaron los mandos de seguridad.








































