Madres de familia de la Escuela Primaria Bilingüe “María Lombardo”, de San Juan Cotzocón, Mixes, denunciaron un presunto caso de violencia sexual en contra de tres niñas de 8 a 9 años de edad, cometido por el profesor del Tercer Grado, Grupo B, Félix N.
El docente acusado de los delitos de abuso sexual, violación equiparada y corrupción a menores, no solo violentaba a las menores frente al resto de los alumnos en el salón de clases, sino también facilitaba pornografía a los mismos, de acuerdo a los testimonios de las víctimas.
Frente al Palacio de Gobierno y acompañadas del activista Joaquín Galván, las madres de familia relataron los obstáculos que han enfrentado al denunciar este delito, tanto de las autoridades educativas como de impartición de justicia.
Sin descartar que haya más víctimas del profesor que se dio a la fuga por la tardía actuación de las autoridades, las madres de familia y el defensor de Derechos Humanos lamentaron que ante este hecho no se hayan llevado a cabo los protocolos correspondientes de manera inmediata.
Señalaron que desde septiembre de 2025 las víctimas empezaron a mostrar cambios de conducta y señalaron que el profesor las cargaba sobre sus piernas y usaba sus manos para tocarlas en sus partes íntimas, frente a los demás alumnos.
Por estos señalamientos, las madres decidieron movilizarse y alzar la voz ante la directora de la escuela Amada Montor, quien reconoció haber tenido conocimiento del actuar del profesor por sus conductas inapropiadas, sin haber denunciado en su momento.
“Notificamos a su vez al supervisor escolar Guillermo Regino, quien decidió minimizar nuestra denuncia; ambos dilatando u obstaculizando nuestra exigencia de hacer una asamblea urgente con los padres de familia y docentes”.
Esta dilación, silencio, obstaculización y acoso de parte de la estructura docente y administrativa que debió proteger a las niñas, dijeron, generó las condiciones para que el acusado no sea localizado a la fecha.
Incluso, señalaron, hubo dilación del Ministerio Público de María Lombardo, que no actuó de manera inmediata y dio tiempo suficiente para que el agresor escapara.
Las denunciantes y el activista hicieron un llamado a las autoridades de justicia y a la Sección 22 del magisterio oaxaqueño, para que este delito no quede impune y el sindicato no se vuelva protector de agresores.
El llamado a no dejar este caso sin justicia se hizo a la Fiscalía General de Oaxaca, la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), la Secretaría de las Mujeres, el IEEPO y la Secretaría de Educación Pública (SEP).






































