La seguridad en este municipio se vio interrumpida no por la delincuencia, sino por la indignación de sus propios guardianes. Elementos de la Policía Municipal estallaron en protesta y realizaron un bloqueo en la población para exigir el pago inmediato de sus quincenas, denunciando una gestión administrativa que los mantiene en la incertidumbre financiera.
LOS HECHOS
El viernes, desde temprana hora, los uniformados abandonaron sus labores de vigilancia para concentrarse en una manifestación que paralizó puntos clave de la localidad. La principal molestia radica en los constantes retrasos en el depósito de sus honorarios, una situación que, aseguran, se ha vuelto la regla y no la excepción durante la presente administración.
QUEJAS Y DEMANDAS: UN RIESGO MAL PAGADO
Los policías señalaron que perciben apenas 5 mil pesos quincenales, una cifra que consideran “de hambre” frente al alto riesgo que conlleva portar el uniforme. Entre sus demandas principales se encuentran:
Aumento salarial: Una revisión inmediata del tabulador para ajustarlo a la peligrosidad de su oficio.
Puntualidad en los pagos: Cero tolerancia a los retrasos administrativos.
Cambio de esquema: Los inconformes cuestionaron por qué, a diferencia de otros municipios donde el pago es semanal, en El Espinal se mantiene quincenal, lo que agrava su situación económica cuando el recurso se demora.
ANTECEDENTES DE TENSIÓN
Los manifestantes recordaron que la crisis de pagos ya ha escalado a niveles críticos en el pasado. Recordaron que, en una ocasión previa, se vieron obligados a retener al tesorero municipal como medida de presión. En aquel entonces, el funcionario argumentó que no contaba con la autorización de la presidenta municipal para liberar los fondos, lo que los policías califican como una falta de voluntad política para priorizar la seguridad.
ARGUMENTAN “CONFUSIÓN INTERNA”
Ante la presión de los bloqueos, la presidenta municipal, Esperanza Benítez, sostuvo encuentros con los inconformes. Tras las mesas de diálogo, se informó que la protesta derivó de una “confusión interna” respecto a la aplicación del aumento salarial.
Finalmente, los policías ofrecieron una disculpa pública a la edil y a la ciudadanía por las afectaciones viales, reconociendo que hubo un malentendido en la comunicación administrativa. El servicio de seguridad y el tránsito en los accesos a la población fueron restablecidos una vez que se aclararon los plazos para la regularización de los pagos.



































