El campamento de profesores de la Sección 22 del magisterio oaxaqueño en el Zócalo de la ciudad de Oaxaca fue superado en espacios por vendedores ambulantes, que aprovecharon la protesta para ofrecer todo tipo de productos.
Desde este jueves, los trabajadores de la educación apenas son visibles por la presencia de decenas de puestos ambulantes, que en cada protesta magisterial acuden al lugar ante la ausencia de inspectores municipales.
Además de la venta de comida sin control de higiene, los puestos ofrecen a los visitantes ropa, juguetes, libros, material didáctico, entre otros productos.
En este espacio donde los profesores se mantendrán hasta este viernes, como parte de su jornada de lucha por el paro de labores de 72 horas, los ambulantes permanecen durante todo el día y la noche.
Algunos comerciantes establecidos y encargados de diferentes negocios, aseguraron que durante este tipo de protestas sus ventas disminuyen, porque la mayoría de ambulantes se instala frente a los locales o sus principales accesos.
Son violentos
“Llegan y se paran enfrente con total impunidad. A veces ni siquiera respetan los pasillos o el paso de los comensales”, destacó una de las encargadas de conocido restaurante de la zona, al recordar que la agresividad es una constante en los ambulantes si se les pide su retiro.
“Se aprovechan cada vez que llegan los maestros. No hay forma de retirarlos y no respetan nada. Los inspectores para nada se paran por la zona y solo nos queda esperar a que se retiren por sí solos”.
Desde temprana hora, decenas de ambulantes inician sus ventas frente al Palacio de Gobierno, la zona de restaurantes, el quiosco y la Alameda de León, así como en algunas calles aledañas, como Guerrero y Bustamante.









































