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Ríos siguen muriendo ante la indiferencia

Especialistas en el cuidado del medio ambiente piden alentar la participación de todos los sectores de la sociedad para sanear las afluentes

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En nuestra ciudad y municipios conurbados hay ríos como el Salado y Atoyac que se encuentran muy contaminados, pero hay otros como San Felipe, Valiente y Nazareno que a pesar de enfrentar serios problemas aún se pueden salvar.

Sin embargo, no solo es responsabilidad de las administraciones municipales, Gobierno del Estado y de la Federación, también una tarea ciudadana de contar con mayor conciencia sobre qué significa el agua para nuestra sociedad.

Ante un escenario apocalíptico, la visión de rescate de los ríos incluye agua y ecología, paisaje y conciencia, cultura y turismo, desarrollo urbano y economía, implica tomar en cuenta aspectos tan diversos como la geografía, las características medio ambientales relacionadas con el río, la vida silvestre.

Los espacios públicos que incluyan el ocio, la recreación y la cultura, así como el desarrollo económico del área que contemple las oportunidades laborales y la relación con el turismo.

El urbanista Edmundo Morales Ramos insistió en la urgencia de cambiar la visión de nuestros ríos para participar en su cuidado y conservación, ya que a través de acciones innovadoras, la participación de reconocidos especialistas y unidos con el conocimiento de los oaxaqueños se puede revertir esta situación.

El catedrático de la Facultad de Arquitectura de Ciudad Universitaria de la UABJO, explicó que se trata de avanzar en los aspectos generales de los 17 objetivos de la Agenda 2030.

En especial de los objetivos relacionados con el agua limpia y saneamiento, de ciudades y comunidades sostenibles, además de los planes nacionales de desarrollo urbano y vivienda que mencionan entre sus ejes el tema del agua.

En el caso del río San Felipe, dijo, ha sido invadido totalmente en sus zonas federales pero aun tiene espacios rescatables, lo cual ha ocasionado problemas de riesgo.

Al estrechar el cauce las avenidas toman más fuerza y el caudal se encajona en espacios donde el volumen tiende a buscar una salida provocando serios daños como ya ha sucedido en los años 2010 y 2012.

En el caso del río Nazareno, agregó, tiene mucha presión por parte de los asentamientos que se están dando en Santa Cruz Xoxocotlán y que va a correr la misma suerte en caso de que no se adopten las medidas necesarias.

 

Hay invasiones en márgenes

A lo largo del margen del río Atoyac, frente al llamado mercado de madera, se observa cómo se va ganando terrero al afluente con tierra y piedra que después es utilizada para realizar construcciones.

Lenta pero inexorablemente el caudal se hace más estrecho en la zona aledaña al Mercado de Abasto y en la jurisdicción de la agencia municipal de San Martín Mexicapam.

Mudo testigo de esta degradación son los anuncios del Organismo de Cuenca Pacífico Sur de la Dirección de Administración del Agua que prohíbe arrojar en el cauce y margen del río, basura, tierra, escombro y todo tipo de desechos.

La escenografía se complica debido a que buena parte de la contaminación que afecta al Atoyac tiene su origen en que ninguna de las plantas de tratamiento de aguas negras que hay en el Valle operan.

Las invasiones las han hecho quienes construyen o instalan bases de transportistas, taxistas, mototaxistas y todo tipo de negocios, que hoy parece serán reordenados.

A pesar de que los márgenes de los ríos se deben de respetar como establece la Ley de Aguas Nacionales, hay quienes las utilizan para edificar casetas o áreas de estacionamiento. Además de que a lo largo se observan aguas pestilentes y grandes montones de basura y desperdicios.

Vecina del lugar, Candelaria Ramírez reconoció que sólo cuando haya voluntad se podrá recuperar por completo el río ya que persisten los desechos de construcciones, piedras, tierra de los paraderos de materialistas y de mototaxis.

“Como vecinos de la zona nos interesa que haya un saneamiento ya que el problema día a día va en aumento y no hay avances. La contaminación persiste, los malos olores aumentan y por consecuencia los enfermedades pues es un foco de contaminación”.

Agregó que debido a falta de lluvias, las aguas negras que escurren se estancan y causan olores fétidos, pues también “personas sin conciencia arrojan su basura y desperdicios al río”.

 

Firme decisión de rescatar los ríos

Integrantes del Frente Ciudadano Juntos Rescatando al Río Atoyac, han alertado sobre el impacto que ha ocasionado la basura y todo tipo de desechos en los mantos freáticos.

Reclaman realizar un estudio que permita saber sus alcances y que determinen el grado de contaminación de los mantos freáticos por los lixiviados de metales pesados como el plomo o el cadmio.

Ante ello han planteado la necesidad de detener y evitar que siga recibiendo descargas de aguas residuales de drenaje, residuos industriales y de lixiviados por los desechos que se siguen arrojando de manera indiscriminada.

Mantiene su exigencia al municipio de Oaxaca de Juárez para que implemente un plan de rescate integral y el estudio de impacto ambiental, que ya aprobó el cabildo.

Elaborar un plan de rescate de corto, mediano y largo plazo y que se declare al río Atoyac como área natural y cultural estatal protegida y en consecuencia se realicen las acciones legales, ambientales y sociales necesarias para asegurar su integridad y saneamiento.

Mientras que con el lema “Salvemos los ríos Atoyac y Salado”, Litigio Estratégico Indígena A.C., emprendió una lucha jurídica para lograr que el Salado y el Atoyac sean rescatados y puedan ser saneados.

“Los ríos oaxaqueños están agonizantes y han perdido la capacidad de auto regenerarse”, aseguró Carlos Morales quien deploró que la contaminación se acentuó debido a la omisión de las autoridades estatales, federales y municipales.

Lamentablemente las plantas tratadoras de aguas no han servido, ya que muchas existen pero no operan y las aguas se siguen arrojando al lecho de los ríos. Tan es así que la Defensoría de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) emitió una medida cautelar urgente para que la Comisión Nacional del Agua realice las acciones necesarias para el saneamiento de los ríos Salado y Atoyac.

 

Necesario recuperar la cultura del agua

“Sabemos de la cultura ancestral para el uso del agua que en algunas veces la cortamos y la olvidamos, pero debemos retomarla para crear una nueva cultura del agua”, consideró Nahuel Beccan Dávila.

El urbanista admitió que recuperar el esplendor de los ríos es una tarea muy difícil y muy costosa pero se puede empezar por hacer pequeñas intervenciones.

La visión de rescate de los ríos incluye agua y ecología, paisaje y conciencia, cultura y turismo, desarrollo urbano y economía, implica tomar en cuenta aspectos tan diversos como la geografía, las características medio ambientales relacionadas con el río, la vida silvestre.

Demostrar que se puede alcanzar este objetivo con pequeños arroyos y riachuelos, rescatarlos y sanear el agua para que de esta manera se demuestre que si se puede hacer y posteriormente hacer acciones más grandes para rescatar ríos completos.

Tras sostener que no solo es responsabilidad del Gobierno sino también una responsabilidad de cada uno de nosotros, apuntó que es necesario alentar una mayor conciencia, educación y formación sobre el valor del agua, tarea que empieza desde pequeñitos, en las casas, en las escuelas y en las universidades.

Consideró trascedente revisar metodologías para alentar la participación de todos los sectores para que participe constantemente en el diseño de proyectos de dar ideas.

Hoy se observa el rescate de los ríos a través de acciones innovadoras, ya que con la participación de reconocidos especialistas y unidos con el conocimiento de los oaxaqueños podemos revertir esta situación.

 

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