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Falta de vocación debilita el sacerdocio en Oaxaca

A pesar de que Oaxaca es un estado profundamente religioso, no se ha captado la atención de los jóvenes para optar por el sacerdocio como una forma de vida.

Falta de vocación debilita el sacerdocio en Oaxaca | El Imparcial de Oaxaca

A pesar de los esfuerzos de los integrantes de la Arquidiócesis de Antequera – Oaxaca, el Seminario Pontificio de la Santa Cruz no logra captar el número suficiente de jóvenes para abatir el déficit de sacerdotes que arrastra la entidad desde hace varios años.

Ponciano López Chávez, rector del Seminario Pontificio de la Santa Cruz admite que uno de los problemas a los que se enfrenta el Centro de Estudios y Formación Eclesiástica tiene que ver con la deserción.

“Pongamos como ejemplo a los alumnos que ingresan a la Preparatoria, de los 10 que entran, digamos que cuatro como máximo concluyen sus estudios y los otros ya no continúan por muchos factores internos y externos”, detalla.

Añade que la Arquidiócesis de Oaxaca cuenta actualmente con 141 sacerdotes para las 160 parroquias y templos que se localizan a lo largo y ancho de la orografía estatal, es decir hacen falta 19 para cubrirlas al 100 los espacios.

Sin embargo, advierte que un 15 por ciento de los sacerdotes rebasa los 65 años, otro 65 por ciento corresponde a sacerdotes adultos y solo un 20 por cientoson jóvenes egresados y son quienes suplen a los párrocos enfermos.

Expone que la difícil orografía, el distractor de las redes sociales y la carencia de vocación, cada año se dificulta más y tener un número mayor a los 6 estudiantes egresados del Seminario Pontificio es cada vez más complicado, “toda vez que ser sacerdote en Oaxaca es un acto heroico, debido al sacrificio que implica”.

“Cuando a una parroquia le hace falta sacerdote, se les pide a los compañeros vecinos que apoyen a la comunidad en las necesidades básicas, principalmente las encontramos en la Sierra Norte, (Yalalag, Cajonos,), otras en la Mixteca como Yodocono, entre otras”, dice.

López Chávez explica que a pesar de que Oaxaca es un estado profundamente religioso, no se ha captado la atención de los jóvenes para optar por el sacerdocio como una forma de vida.

“La familia es vital, pero como Iglesia debemos redoblar esfuerzos con los jóvenes y concientizarlos sobre su importancia y surjan nuevos cuadros para la arquidiócesis de Antequera”, apunta.

Sostiene que después de la escuela Preparatoria o Seminario Menor, hay un Curso Propedéutico en donde se les da un panorama de la formación sacerdotal y posteriormente ingresan al Seminario Mayor, previo a la ratificación de la fe y vocación para la vida sacerdotal.

Explica que algunas de las materias tienen que ver con la Teología, la Sagrada Biblia, Sacramentos, historia de la Iglesia Católica, Derecho Canónico, Eclesiología, de tal manera que al final de la formación se cuente con la preparación integral y pueda estar al frente de una comunidad.

Religiosidad minada

Francisco Medina Aparicio, catedrático del Seminario de la Arquidiócesis de Antequera – Oaxaca expone que el Seminario Pontificio de la Santa Cruz ha sorteado muchas etapas de la historia del estado desde la Independencia, la Reforma y la Revolución.

Medina considera el Seminario Mayor como una institución que forma a los sacerdotes para las parroquias de la Arquidiócesis de Antequera – Oaxaca, pero en donde la juventud muestra cierta resistencia a la vida sacerdotal.

“Hoy los jóvenes tienen acceso a muchos mundos y estilos de vida a través de la internet y eso los distrae un poco o ven de otra forma la vida y si a eso se le suma la falta de valores dentro de la familia, la religiosidad se ve minada”, admite.

Detalla que actualmente se cuenta en el estado con la Diócesis de Puerto Escondido, Tehuantepec, Mixes, Huautla de Jiménez, Huajuapan y Oaxaca, en promedio se mantienen 62 alumnos desde el Seminario Menor (Preparatoria), Curso Propedéutico y el Seminario Mayor.

La formación sacerdotal empieza desde la familia, es ahí en donde surgen las vocaciones, en un ambiente de crecimiento humano abrazan la vocación sacerdotal, por eso en el Seminario se forjan cuatro dimensiones; humana, espiritual, intelectual – académica y apostólica buscando que la formación sea integral, relata.

Sostiene que los sacerdotes ya no cuentan con la edad para seguir con su labor y otros son víctimas de enfermedades, porlo que varios se encuentran en proceso de retiro y ahonda la crisis.

Dice que la vida sacerdotal no se impone, es por vocación y se requiere tenerle amor a Dios, “ahora todo es permitido, y ejercen el derecho a la libertad como les place, se pierden el sentido de la vida”.

Una vida llena de sacrificios

Jesús David lescas Silva, estudiante de Teología en su primer grado, sostiene que se requiere mucha vocación y deseo de servicio para concluir los estudios en el Seminario Pontificio de la Santa Cruz.

“Actualmente dios nos sigue llamando como jóvenes, pero el contexto en el que vivimos actualmente y la situación dentro de la sociedad, no permite tan fácilmente decidirse por la vida sacerdotal”, comenta.

Y añade que la tecnología, las redes sociales inhiben en las juventudes optar por una vida de sacrificio y de valores humanos, en donde se renuncia a cuestiones personales, “en la formación se nos inculca el sacrificio, la sencillez y el servicio al prójimo”.

Lescas Silva expone que desde la formación dentro del Seminario enseñan a los jóvenes a no vivir con lujos, sino a optar por la austeridad para poder ser solidarios con los feligreses cuando en su momento tengan a cargo una parroquia.

“Lo más difícil de optar por la vida sacerdotal, es el sacrificio personal, proyectos, bienes y la familia, no muchos quieren dejar las comodidades para seguir el camino de Dios y servir a los hermanos”, relata.