Las cicatrices del cáncer de mama | Estilo
La Capital Los Municipios El Istmo La Costa La Cuenca Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Ciencia y Salud Tecnología En la web Policiaca Cartones

ESTILO

Las cicatrices del cáncer de mama

“Breast cancer is not a pink ribbon”, “el cáncer de seno no es un listón rosa”, The scar Project es una iniciativa del fotógrafo estadounidense David Jay que pretende mostrar...

  • Las cicatrices del cáncer de mama
  • Las cicatrices del cáncer de mama
  • Las cicatrices del cáncer de mama
  • Las cicatrices del cáncer de mama
  • Las cicatrices del cáncer de mama
  • Las cicatrices del cáncer de mama
  • Las cicatrices del cáncer de mama

Oaxaca de Juárez, Oaxaca

“Breast cancer is not a pink ribbon”, “el cáncer de seno no es un listón rosa”, The scar Project es una iniciativa del fotógrafo estadounidense David Jay que pretende mostrar una realidad mucho más fuerte que refuerce y concientice la solidaridad y apoyo con las mujeres que han visto afectada su vida por esta enfermedad. Su crítica principal es que colocarnos un moño este 19 de octubre que se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama es el equivalente a dar una moneda a un niño pobre de la calle, un acto simbólico que no ayuda ni a conocer ni a resolver el problema de fondo.

El cáncer de mama afecta a una de cada ocho mujeres. Cada año, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, hay 1.38 millones de casos nuevos y ocurren 458 mil muertes.

Aunque aún no hay investigaciones conclusivas respecto a la forma en que inciden las condiciones socioeconómicas en la formación de este cáncer, sí hay información respecto al porcentaje de probabilidades de supervivencia de una paciente en las diversas áreas geográficas: en América del Norte y en Japón, en países desarrollados, es de 80 por ciento, en países de ingreso medios, 60 por ciento; en países de ingresos bajos, 40 por ciento. Los países con mejores sistemas de salud, pública o privada dan mayor oportunidad a las mujeres y hombres para curar este cáncer, los países con menos ingresos tienen mayores dificultades para el tratamiento.

En México existen 4 mil radiólogos, personas que pueden realizar tomografías, pero solo 10 por ciento están certificados para la lectura de mastógrafos. De acuerdo con un análisis del Instituto Nacional de Cancerología, en el país hay mil 138 de estos instrumentos, 80 por ciento están funcionando, pero la mayoría de ellos no pasan por las pruebas de calidad.

En un reporte sobre el estado de la aplicación de la Norma Oficial Mexicana 041-SSA-2011 Para la prevención, diagnóstico, tratamiento, control y vigilancia epidemiológica del cáncer de mama, Abelardo Meneses, director general del Instituto Nacional de Cancerología (Incan), reportó que aunque cada uno de estos mastógrafos podría realizar hasta 72 pruebas diarias, solo hacen entre seis y ocho.

Un reporte de 2013 de la Secretaría de Salud federal señala que en Oaxaca se realizó solo el 1.9 por ciento del total de las mastografías practicadas en el país. El Distrito Federal realizó el mayor porcentaje, con 29.5 por ciento del total.
El estudio del Incan da cuenta de que la situación para los pacientes no derechohabientes es mucho más preocupante, ya que cinco de los 13 principales centros oncológicos que los atienden carecen de un mastógrafo.

Ruth Orozco, periodista especializada en temas de salud, apunta que una tarea urgente en México es disminuir el tiempo para llegar a contar con la atención de un especialista, ya que “las mujeres en esta situación suelen demorar más de seis meses para llegar con el especialista, debido, muchas veces, a la tramitología que hay en los servicios de salud. Siete de cada diez mujeres que llegan a los servicios de salud del país se encuentran con cáncer de mama en etapas avanzadas”.

Estas circunstancias explican en parte por qué la cifra de muertes por cáncer de mamá en México no ha disminuido desde el año 2000, cuando fallecieron 3 mil 424 mujeres a causa de esta enfermedad; en 2013 fueron 5 mil 526 y, en 2016, 6 mil 646.

Únicamente en tres de los 13 principales centros oncológicos existe un área específica para brindar servicio de consejería y acompañamiento emocional a las pacientes. Muchas no logran responder preguntas esenciales como si se puede ser madre después del cáncer de seno. De las mujeres que recibieron tratamiento de extirpación de glándulas mamarias o seno, 41 por ciento de las pacientes encuestadas mencionó que no se le ofreció el tratamiento de reconstrucción. Estas mujeres son las que aparecen en The scar Project, un reto para observar de frente el problema del cáncer de mama, en gran parte generado por un sistema de salud ineficiente e insuficiente y una sociedad que muchas veces se queda en la barrera de portar un listón rosa.

Otros proyectos

Diversos proyectos fotográficos han trabajado el tema de las mujeres que enfrentan el cáncer de mama. En Colombia está Únicas y valientes. Angel Meredino, un fotógrafo estadounidense, documentó el proceso de enfermedad de su novia, desde la detección del cáncer hasta su muerte.

Alex Moreno, fotógrafa española que padeció esta enfermedad, realizó Mamma mía, otras miradas al cáncer de mama, con la que explica que su deseo era mostrar la feminidad de las pacientes, porque, asegura, “no hemos perdido ni un ápice de ella”.

Relacionadas: