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Tierra Adentro: Un reencuentro con la naturaleza

Teniendo como base la piedra, Peñalta usa sus manos para liberar a los seres inmersos en ella

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La reflexión de Peñalta sobre la vida parte del pensar que todos quisiéramos que ésta “fuera un lienzo en blanco, en el cual pudiéramos dibujar lo que anhelamos, lo que queremos y nuestras ilusiones”.

Sin embargo, explica que se trata más bien de una gran placa de ónix, mármol o cuarcita llena de vetas, en la que las personas tienen dos opciones: lamentarse y autocompadecerse de la veta que se cruza y destruye sus proyectos o aceptar la placa pétrea que les tocó y comenzar a trabajar sobre ella.

Este 10 de junio, a las 12:30 horas, Peñalta inaugura su exposición Tierra adentro, en el Museo de Arte Prehispánico de México Rufino Tamayo, ubicado en el centro de la ciudad de Oaxaca.

Sobre esta serie de 26 placas de mármol, ónix y cuarcita intervenidas con óleos, Fernando Gálvez de Aguinaga destaca un trazo muy sutil que parece subrayar lo que ya está sobre la piedra o que incluso hace cuestionarnos si agregó o no un trazo al elemento.

“Los elementos se fusionan y parece un continuo diálogo entre la materia pétrea y el hombre actual”, lo que genera un tipo de ate que es muy creativo para el espectador, pues éste puede completar el cuadro y agregarle otros elementos que quizá el artista no pensó destacar.

UNA BÚSQUEDA DE VIDA

Ónix, mármol y cuarcita son las piedras que Peñalta utilizó como base para agregar el óleo, un pigmento mineral que se reencuentra con la piedra y se fusiona para dar forma a lo que considera “uno de los lienzos más perfectos” y un reencuentro de la naturaleza.

Peñalta cuenta que antes de trabajar con piedras y óleo, sus obras fueron hechas en otros materiales, hasta que llegó a este descubrimiento, “un proceso creativo totalmente innovador”.

Asimismo, que es resultado de una búsqueda de vida, un proceso que no se había dado a conocer y que le ha tomado cerca de siete años.
“Yo no salí de mi cueva sino hasta ahora que estoy dando a conocer esta serie porque estuve alejado de los reflectores, estuve metido en mi cueva haciendo de mi búsqueda una forma de vida”

MANEJO DEL TIEMPO

En Tierra adentro, Peñalta percibe un manejo del tiempo, una alfombra mágica que viaja en el tiempo y que convive con el museo Rufino Tamayo, al ser éste un referente del tiempo, de la cultura que se puede conocer a través de su colección.

La piedra, elemento fundamental en su obra, es también una pauta sobre el tiempo, pues existe desde hace millones de años. Sin embargo, Peñalta aprovecha su paso por este mundo para “subirse” a ella y pintar lo que es, lo que siente, lo que es la humanidad.

Y si bien las personas desaparecerán de la faz de la tierra, la piedra va a seguir su viaje de millones de años.

UN DIÁLOGO/MONÓLOGO

El que en sus obras se perciban ciertas formas, Peñalta lo explica a través de la pareidolia, un fenómeno que parte de un proceso de observación y que resulta en la identificación de rostros y seres. Gracias a este mecanismo que las personas traen desde su niñez, pero que se remonta al tiempo de las cavernas, se pueden ver figuras en otros elementos, como las plantas.

“Es que es un proceso natural, es el diálogo que tengo con la piedra, que más bien es un monólogo, donde trabaja el cerebro y es una coproducción entre la naturaleza y yo, donde la naturaleza manda”.

Aquí lo más importante es que el concepto se subordina al objeto, añade sobre las formas que con los pigmentos hace más visibles en las piezas, pues es a partir de la piedra que él trata de interpretar lo que lo que este elemento quiere decir.

“Lo que trato de hacer es liberar a estos seres que llevan atrapados en la piedra millones de años”.

En esta época de avances tecnológicos y científicos muy sofisticados, donde hay realidades virtuales y no virtuales, Peñalta dice que su exposición es una invitación a regresar a lo más elemental y recordar lo poco que somos frente al objeto de millones y millones de años.
“Es una invitación a voltear a ver la naturaleza y tomarla en cuenta”.

La exposición Tierra adentro se integra de 26 piezas, que se expondrán del 10 de junio al 10 de agosto en el Museo de Arte Prehispánico de México Rufino Tamayo. Después seguirá su viaje por la Biblioteca de México (en la Ciudad de México), del 24 de agosto al 24 de septiembre, así como en otros sitios.

 

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