Lucero González aborda con fotografía el origen de la vida
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Arte y Cultura

Lucero González aborda con fotografía el origen de la vida

La socióloga y feminista mexicana vuelve a la memoria natural, científica y prehispánica para hablar de los orígenes

  • Lucero González aborda con fotografía el origen de la vida
  • Lucero González aborda con fotografía el origen de la vida
  • Lucero González aborda con fotografía el origen de la vida
  • Lucero González aborda con fotografía el origen de la vida
  • Lucero González aborda con fotografía el origen de la vida
  • Lucero González aborda con fotografía el origen de la vida
EL DATO

La exposición Origen abre este viernes 19 de enero, a las 19:00 horas, en la galería Resplandor (Constitución 100-A, centro de Oaxaca de Juárez). La muestra incluye tres series de la fotógrafa mexicana Lucero González, quien aborda el origen de la vida a través de las representaciones de diosas prehispánicas y los paisajes de Hierve el Agua y Cuatro Ciénegas.

Feminista y afín a la película fotográfica, así como al blanco y negro, Lucero González recrea los orígenes de la vida humana, de la madre Tierra y de las vidas primigenias en tres series. Una dedicada a las deidades femeninas Xochiquetzal, Coatlicue y Coyolxauhqui; otra protagonizada por las cascadas de Hierve el Agua, y una tercera por los manantiales de Cuatro Ciénegas.

Desde este viernes 19 de enero y hasta marzo próximo, la fundadora y directora del Museo de Mujeres Artistas Mexicanas (Muma) expone en la galería Resplandor (Constitución 100-A, centro de Oaxaca de Juárez). A diferencia de 2016, cuando presentó Una habitación propia, Lucero plantea otra visión de la creación, en la que relaciona a la mujer con la naturaleza y la ciencia. Así, cuerpo y paisaje son las constantes en las series que comparte.

Si en Una habitación propia se intuía la idea de la escritora Virginia Woolf sobre el quehacer de las mujeres y las condiciones necesarias para ello, la exposición Origen invita a reflexionar sobre la vida humana a través de las diosas Xochiquetzal, Coatlicue y Coyolxauhqui. Además de pensar en el origen de la naturaleza a través de las grietas de las cascadas petrificadas de Oaxaca, en las que el fenómeno de pareidolia asocia con el aparato reproductor femenino, y en las líneas que el tiempo ha logrado “dibujar” en este paisaje.

Origen es también una mirada a la ciencia, a través de las ciénegas en que se alojan 3 mil bacterias del periodo Jurásico, y un paisaje que Lucero captura con película, pero muestra con impresiones digitales a color —rompiendo así su tendencia por el blanco y negro.

La exposición de Lucero González es la que inicia la serie de exhibiciones en Resplandor. Compuesta por tres series, comprende cuestiones místicas y simbólicas que abordan también el origen e identidad de la socióloga nacida en la Ciudad de México.

Ella, que se pregunta de dónde proviene y quién es, halla en las deidades prehispánicas una respuesta: “Soy de aquí, soy mujer y todo esto me ha acompañado como simbología de creatividad, de fuerza, de libertad y ese motor interno”.

Siguiendo las huellas en la memoria interna de los tiempos —explica— es como elige a las deidades a representar, siendo elegidas aquellas que le transmiten fuerza y energía positiva.

Para la poeta argentina Sandra Lorenzano, quien habla de la serie Raíces, las deidades Xochiquetzal, Coatlicue, Coyolxauhqui son “complicidades femeninas en la soledad y los encuentros”. Son —agrega— el canto de las pieles sobre un infinito blanco y negro; las flores y las luciérnagas que acompañaron de niña a la fotógrafa Lucero González. Y son “la búsqueda ritual de los orígenes”.

Por su parte, Angélica Abelleyra describe a la serie Voces del viento (de las cascadas de Hierve el Agua) como un lugar sagrado y mágico, un sitio ceremonial de la cultura zapoteca que resiste a los embates de la acción humana.
“Miramos esos nacimientos líquidos que emanan del corazón de la tierra. Y nos asombra el silencio y el viento, desafiados sólo por el águila que planea en medio de las paredes rocosas y el precipicio”.