La tragedia y el pillaje
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Opinión

De Paradojas y Utopías

La tragedia y el pillaje

 

1).- La ruindad política

Antioquía –hoy Antakya, Turquía- fue la envidia del mundo antiguo. Tercera ciudad del Imperio Romano y capital comercial del Imperio Bizantino. El 29 de mayo de 526, un terremoto la hizo polvo. Cerca de 300 mil muertos. Según Juan Malalas, cronista sobreviviente, ningún lugar se salvó “de la ira de Dios”. En las ruinas –dice- también hubo pillaje. “Un funcionario usó a sus esclavos para amasar una gran fortuna… aunque luego murió”. (John Withington, Historia mundial de los desastres, Turner Noema, Madrid, 2009, p. 47). Como se ve, el pillaje siempre ha existido. Pero se ha exacerbado en los últimos tiempos. El Istmo de Tehuantepec, lacerado por los sismos de 8.2 grados del 7 y de 6.1 grados del 23 de septiembre, ha sido escenario de una gran solidaridad, es cierto, pero también de las peores bajezas. La voracidad, la ambición y la rapiña instrumentada por actores políticos de los diversos partidos, han estado ahí desde el inicio de nuestra tragedia.

2).- El protagonismo pernicioso
En al menos cuatro regiones de Oaxaca la furia de la naturaleza se volcó sin misericordia alguna. El binomio sismos-lluvias devino devastación y desolación; muerte y dolor. Las comunidades fustigadas por “Beatriz” y “Calvin” ni siquiera habían vuelto a la normalidad. Ese pasaje pasó a la historia. Siguen olvidadas. Pero sí aportaron su cuota de sangre. “La vida es tragedia y la tragedia es perpetua lucha, sin victoria ni esperanza” –decía don Miguel de Unamuno en: El sentimiento trágico de la vida-. (Losada, Buenos Aires, 1998, p. 18). En sentido contrario, han fluido las denuncias sobre funcionarios de los tres niveles, en la entrega selecta de la ayuda; de los cheques para la reconstrucción; del censo de las casas siniestradas, pero sobre todo, de aquellos que no han perdido la oportunidad de mostrarse de cuerpo entero en sus cuentas personales de Twitter y Facebook, o exhibiendo selfies, como si la ayuda fuera un mérito personal y no una responsabilidad institucional.

3).- Buitres sobre la lana
En efecto, la voracidad no ha tenido límites. La gula de dinero fresco exhibió de cuerpo entero al cabildo teco, presidido por Gloria Sánchez. Ha aprendido bien de esa madriguera de vividores denominada COCEI y membretes como UCO, CCC y otros, manejados por conocidos hampones: Los Sánchez López, López Nelio, López Gómez, Romero López, López Rosado, de Gyves y el resto de la gavilla, que ahora exige vivienda digna y convocan a marchas y movilizaciones. O son los hermanos Serrano Toledo, “Los Chendos”, con toda la familia en la lista de beneficiarios. Los damnificados por los sismos y las lluvias tardarán en superar su infierno. Éste lo vive ahora la sociedad civil, ahorcada por bloqueos carreteros y citadinos; atentados a los derechos civiles y el chantaje vil de “Sol Rojo”, “Antorcha Campesina”, comuneros y padres de familia cilindreados por mentores, entre otros. En el pillaje político hay quienes andan desatados promoviendo su candidatura, como la priista María Luisa Matus, del CECYTEO, que en nada difiere de Benjamín Robles Montoya, haciendo proselitismo en “su tierra, Matías Romero”, con ayuda que ni siquiera consiguió.

4).- Nadie queda satisfecho
Las denuncias e inconformidades no cesan: un censo incompleto; trabas para la demolición; negativa para aceptar la ayuda gubernamental, tal cual; defensa de la arquitectura vernácula; dictámenes –ipso facto- de CEPCO para el regreso a clases. Una cacofonía de voces. Nadie está conforme, pese a tratarse de eventos impredecibles y naturales. Una Torre de Babel. El gabinete del gobernador Alejandro Murat se ha volcado en el Istmo. Van y vienen. Algunos andan como flatulencia en bacinica. Simulan hacer. Se ha dado desorganización, improvisación y hasta negocios turbios. La FBI –Fuerza Bruta Istmeña- en pleno. ¿Y los Mixes, Tuxtepec, la Sierra Mazateca, que salvo las visitas del gobernador, nadie se ha apersonado ahí, luego de la destrucción de vías carreteras, cultivos y viviendas?

Y como telón trágico-cómico, los oportunistas de siempre. Organizaciones sociales exigiendo recursos y el magisterio fuera de la realidad, exhibiendo no sólo la ignorancia que le ha corroído las entrañas, sino una indolencia criminal. En los resolutivos de sus asambleas estatales, amenazan con movilizaciones y chantaje. Y mientras los capos del Cártel-22 festinaban “su victoria” ante el informe de la CNDH, la joven Lizbeth Nohemí Escalante Pérez, originaria de Mazapa de Madero, Chiapas, de nuevo ingreso en la Escuela Normal Rural “Vanguardia”, de Tamazulápam, fallecía por aneurisma cerebral. Dos factores fueron la causa: uno, la presión ejercida por el Comité Estudiantil, obligada a participar en bloqueos y toma de casetas y dos, por la negativa de la planta docente –ligada al Cártel-22- a recibir al médico que en su momento le asignó el IEEPO. ¿Y ahora, a quien acusarán las eternas víctimas?

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:
– De nueva cuenta la ciudad se encuentra sepultada por toneladas de basura. Es una zahúrda. En tanto, autoridades municipales y estatales se echan la bolita. Obvio, ha hecho falta la fuerza de la ley y voluntad política para acotar a los hampones de la agencia Vicente Guerrero.
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