Descarrilar el Corredor Interoceánico
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BARATARIA

Descarrilar el Corredor Interoceánico

 


Cada vez más intrincando, cuesta arriba y sinuoso camino para la conclusión del Corredor Interoceánico en el Istmo de Tehuantepec, obra cumbre del gobierno de la 4T en Oaxaca y que afecta también al hijo menor, el Tren Transístmico.

El jueves 28 núcleos agrarios, entre los que se cuentan los “combativos” y aguerridos comuneros de Santa María y San Miguel Chimalapas se unieron para formar un frente común con núcleos agrarios de Matías Romero, Santo Domingo Petapa y San Juan Guichicovi, entre otros, para crear la Unión de Ejidos, Bienes Comunales, Colonias Agrícolas y Pueblos Originarios que refrendaron su oposición a la obra pues, arguyen, afectan a sus tierras y los recursos naturales.

El nuevo gobierno de Salomón Jara está llamado a jugar un papel protagónico y echar mano de toda su capacidad de operación para convencer a opositores y vencer las reticencias de muchas de las organizaciones que operan en la zona y están ligadas precisamente a Morena e, incluso, sus líderes son ahora figuras clave en el nuevo gobierno “del cambio” en Oaxaca.

La agrupación logró un fuerte aliento luego de que el 5 de agosto de 2022 once comuneros de la comunidad zapoteca de Unión Hidalgo lograran la nulidad de los contratos de arrendamiento de tierras con la empresa Desarrollos Eólicos Mexicanos, S.A de C.V. (Demex), filial de la española Renovalia Energy, que opera un parque en Unión Hidalgo, municipio vecino a Juchitán de Zaragoza.

El fallo en contra de la eólica establece que las tierras donde la empresa levantó su complejo de generación de energía fueron consideradas indebidamente propiedad privada cuando en realidad son tierras comunales.

En veremos está también la cancelación de la Central Eólica Gunaa Sicarú, en Unión Hidalgo, debido a que los comuneros han recibido amenazas, luego de que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) anunció la terminación de este proyecto, por incumplimiento de contrato.

Además, el proyecto Interoceánico iniciado en diciembre 2018, con lo que cumple 4 años, ha sido golpeado por la inseguridad; a principios de año estimaciones periodística indicaban que el corredor llevaba un retraso de 15 meses, pues el plan original era comenzar su paulatina operación a partir de abril del año pasado.

En 2021 un informe oficial reconoció la presencia de la delincuencia organizada y daba cuenta que el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) incurre en “amenazas, levantamientos de personal, robo de materiales y obligar a contratistas a adquirir material con sobrecostos”.

Los conflictos por la tenencia de la tierra, manifestaciones de impacto ambiental, la pandemia y extorsiones de grupos del crimen organizado han frenados la tercera o cuarta obra más importante del sexenio después de Tren Maya, la petroquímica de Dos Bocas o el aeropuerto Felipe Ángeles.

A mitad de años se consideraba que se habían realizado 45 bloqueos a las vías férreas en la zona norte del Istmo de Tehuantepec y seis en el Puerto de Salina Cruz por comuneros que exigen indemnizaciones.

La rehabilitación de las vías del tren del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT), se estimaba que estaría terminada para abril de 2021. Es cierto, de acuerdo con lo dicho por Rafael Marín Mollinedo, ex director general del Corredor Interoceánico, la rehabilitación ha avanzado hasta el 80%, y proyectaba que entrara en operación entre marzo y abril de 2023, luego de llegar a un acuerdo con empresas y cementeras que usan la vía para “reducir” las ventanas de maniobra y tránsito por la vía que acelerarían los trabajos de tendido y rehabilitación de vías.

Ahora el proyecto ha quedado momentáneamente acéfalo, pues Marín Mollinedo fue llevado el jueves a la administración pública central y nombrado titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), aunque dicho nombramiento apenas será puesto a consideración del Congreso de la Unión.

La construcción del rompeolas en Salina Cruz también ha sido blanco de disputas y bloqueos, desde protestas de pescadores que señalan ser afectados, hasta por parte de CATEM, el sindicato que bordea los límites de la ilegalidad, que exige obras, contratos de acarreo, manejo y abasto de materiales. Todos ellos han frenado temporalmente la obra, incluso por semanas.

A ello sumamos que en la región también opera el multicitado Cartel del Despojo, para recordar las palabras del Fiscal de Oaxaca, Arturo Peimbert, quien ha señalado que los despojos de predios han repuntado en la zona del trazo del Corredor Interoceánico como resultado del alza de la plusvalía y los beneficios que se obtienen por la tenencia de la tierra, afectando y despojando a campesinos.

Todo ello se constituye en un peligroso coctel que si bien no podría descarrillar el proyecto, representaría un fuerte dolor de cabeza para la nueva administración estatal, necesitada de dar señales de estabilidad, paz social, seguridad a la inversión y evitar un jalón de orejas por parte de la administración central.

Son muchos los frentes abiertos, quizá la solución no versa en dar solución en conjunto, sino ir negociando y sofocando, una a una, las hogueras para evitar incendios. E, incluso, con el uso de la fuerza del Estado.

 

¡CHÉ NEGOCIO!

No suena tan descabellada la oferta del “nuevo modelo sudamericano” de hacer comunicación social: una cuota de 100 mil pesos para la promoción “multimedia” de los municipios morenistas y, con ello, evitar cualquier contacto con la “prensa nociva” o poco profesional, como califican a la oaxaqueña agentes cercanos al jarismo.