Aburto, la CNDH y López Obrador | El Imparcial de Oaxaca
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Aburto, la CNDH y López Obrador

 


Por Francisco Garfias

Iñaki Blanco fue coordinador de asesores de Luis Raúl González Pérez, el último fiscal especial del caso Colosio. Se metió a fondo a indagar quién es Mario Aburto. Le tocó coordinar su biografía. Vertió en documentos lo que recogió en cerca de 800 entrevistas y declaraciones de personas que pertenecían a su ámbito familiar, laboral, sentimental y amistoso.

Describe al asesino de Colosio como un sujeto perspicaz, paranoide y fantasioso, que cometió el magnicidio para cobrar fama y notoriedad. Asegura que Aburto buscó, a través de un hecho que, según él, cambiaría el rumbo del país, resolver un conflicto interno y pasar a la historia. “Eso fue lo que concluyeron los criminólogos, los sicólogos, los siquiatras”, puntualiza.

A Blanco no le parece que el trabajo que se hizo deba ser minimizado o soslayado. No entiende la petición de la CNDH de reabrir el caso por torturas a Aburto. Tampoco los señalamientos de que hubo múltiples omisiones, ocultamientos, acciones que descalifican la investigación que se hizo.

“Preocupa que no se haga un análisis puntual de lo que ocurrió; que no se tenga presente que el beneficio de libertad anticipada no pasa por encima del transcurso del tiempo, que lo de su traslado (a un penal cercano a donde vive su familia) no es obligatorio, porque es un interno que requiere medidas de seguridad especiales”, subraya.

Le llama la atención que el caso resucite 27 años después. Está convencido de que detrás hay motivaciones de carácter político, más que jurídicas o legales.

¿Cuáles? El golpeteo a los neoliberales, a la “mafia en el poder”, a los conservadores, al PRI que postuló a Luis Donaldo. “No sé a qué está jugando la CNDH”, confiesa.

* Rosa Icela Rodríguez, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, puso en su lugar a la CNDH. Desmintió que Aburto esté incomunicado y enfermo.

“Tiene la oportunidad de comunicarse con su familia. Está en buen estado de salud y estamos revisando con los jurídicos de la Secretaría cuál será la respuesta a la recomendación que ha hecho la Comisión Nacional de Derechos Humanos”, dijo en la mañanera del jueves pasado.

El presidente López Obrador abonó a la “motivación política” de la que habla Iñaki Blanco. Asumió un compromiso:

“Si la familia del señor Aburto —y él mismo— tienen algo que decir sobre su proceso, que signifique otra versión sobre los hechos, y si puede expresar, probar, que fue torturado, que está amenazado, el Estado mexicano lo protegería”, dijo.

* José Alfredo Ravelo murió en Mérida el pasado tres de agosto, luego de ser detenido y presuntamente violado y golpeado por policías municipales. Tenía apenas 23 años.

La FGR atrajo el caso. Investigó. Casi tres meses después concluyó que el joven falleció por neumonía y que no fue víctima de abuso sexual. Hizo pública la investigación, que aún está en fase preliminar no conclusiva, asegura la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).

Este organismo ya hizo un “extrañamiento” a la FGR por las precipitadas declaraciones que exoneran a los policías municipales involucrados y asegura que el joven murió de neumonía y que no fue abusado sexualmente.

La CEAV reclamó, incluso, la falta de sensibilidad en la forma en la que, sin previo aviso a la familia, la FGR dio a conocer sus conclusiones. “La familia de José Eduardo, al igual que cualquier persona que se acerca a una Fiscalía en busca de justicia, merece un trato digno y prioritario en el acceso a la información”, subraya. 

Y exhorta a los chicos de Gertz a enunciar qué acciones penales va a realizar en contra de la Fiscalía General del estado de Yucatán, por la probable alteración de evidencias por parte de los funcionarios ministeriales.

“Tanto la tortura como la alteración de evidencias constituyen delitos, impiden el esclarecimiento de los hechos y son obstáculos para el acceso a la justicia”, puntualiza.

* Va el top ten de los alcaldes, según la última encuesta de Massive Caller. La mejor evaluada es la morenista Geraldine Ponce, de Tepic. Anda en 71.3 de aprobación, a seis semanas de haber asumido el cargo.

Le siguen el panista de la ciudad de Chihuahua, Marco Antonio Bonilla; el emecista de Monterrey, Luis Donaldo Colosio; el panista de Querétaro, Luis Bernardo Nava y, otro panista de Tampico, José Antonio Nader.

Santiago Taboada, PAN, de la alcaldía Benito Juárez, CDMX; Miguel Treviño, independiente, de San Pedro Garza García, NL; Leonardo Montañez, PAN, de Aguascalientes; Renán Barrera, PAN, de Mérida, y Alejandro Gutiérrez, de León.  Nótese que no aparece Claudia Sheinbaum, Morena, de la CDMX, quien aspira a la Presidencia de la República.