Hablar de más
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Opinión

¡Que conste.... los olvidados!

Hablar de más

 

Hablar de más de dos millones de pobres muy pobres que están en serios problemas por falta de alimentos, empleo, casa, cuando se habla ya de más de 30 mil viviendas, jodidas, pero que eran los techos para dormir de los millones de pobres del Sur del país, cuando hablamos de las comunidades indígenas con costumbres y cultura distinta a los conceptos que tenemos, cuando se habla de formas de pensar y de actuar y comerciar y producir distintas, cuando no se entiende el concepto del totopo y la tlayuda y el queso cuando hay y los frijoles y el camarón seco y el bordado y la forma de intercambiar para mantenerse, y cuando no se entiende la lengua ni se sabe el español, creo que la brecha es enorme y la visión que se debe tener es mayúscula para poder resolver. Aquí no valen los discursos cuando hay hambre y no hay techo ni forma de mantenerse, aquí no valen las palabras cuando no se entienden y se cruzan los conceptos y unos hablan de servicios y otros de casa pero ya o de techo y de forma de mantenerse y de maíz y de tortilla y de agua y no se podrá entender las formas comunitarias de colaborar entre ellos y de la forma en que se deben defender cuando no hay seguridad de nada, ni la seguridad social ni la seguridad pública, y entonces, se puede esperar lo peor, la violencia, la protesta y el estallido social.
Un querido amigo me exigía que comentara sobre la postura de la sección 22 y hay que aclarar que una cosa es la postura política de la dirigencia y otra la de los maestros y es claro que la dirigencia sabe actuar y exigir y controlar en tiempos de crisis y de tragedia y aprovechan las condiciones de tensión, de necesidad y de frustración y enojo de la gente para imponer sus criterios, pero no se puede negar que llevan más de 30 años con una experiencia en la organización política, y los partidos, no tienen ni gozan de esa experiencia y convicción, y es por ello que no pueden entender, los burócratas y los popis de la educación, lo que significa el rechazo a la reforma educativa por parte del sector oaxaqueño sobre todo cuando una cosa es la teoría del escritorio y otra la realidad, y por eso, el “precandidato Nuño” ,no sabe cómo actuar sin imponer porque no sabe negociar ni conoce la realidad para entender. Es muy fácil criticar
Sin duda, los organismos políticos y sociales de la entidad entienden de los tiempos y de las circunstancias y así podrán establecer sus formas de actuar en medio de la tragedia y no dejarán de insistir en negociar para recibir recursos y medios para llevar a sus grupos clientelares, porque esa es la forma tradicional en que los mismo políticos los han entrenado y manipulado a su favor, por ello, se espera pues una gran corriente política de protesta, si no hay resultados inmediatos en la solución de alimentos, techos y medios de subsistencia, de ampliación de mercados, y sobre todo, de evitar la postura oportunista de muchos políticos de la región, de todos los partidos, por ello, el mismo presidente y el gobernador Alejandro Murat, han solicitado que no se genere esa forma de actuar, porque se provocarán las ambiciones y las confrontaciones y de ahí, a la violencia, hay un paso muy corto.
Es importante destacar que ahora hay que estar muy pendientes de que los grupos de prestamistas colombianos que operan en esa región no generen nuevos sistemas de especulación financiera y desaten la violencia y amparen el narcotráfico y la venta de drogas, armas, se apoyen en la violencia y el secuestro y apoyen el cobro de piso en la región, hoy, también, tocará a las autoridades federales y estatales el impedir que el narcotráfico se asiente en la zona para traficar o para sembrar, y esto, en las condiciones actuales es muy fácil, porque ahora sí, el financiamiento a los grupos para que logren alcanzar los puestos y presupuestos por medio de los procesos electorales serán un gran bocado, porque los que tengan recursos financieros libres de control, podrán imponer a sus grupos y controlar la zona de por si contaminada de la acción de la delincuencia organizada.
Resulta curioso que el gobernador Alejandro Murat ha logrado convocar el apoyo del gobierno federal y fluyen los recursos con celeridad y abundancia, pero por desgracia, al parecer, algo falla en su equipo local que no aparece en la escena y está paralizado, de tal suerte que, por ejemplo, no se ve la acción de los funcionarios de segundo y tercer nivel en el apoyo a las acciones y al parecer, cada sector trae una política de “OCURRIENCIAS” pero no de aplicación de políticas públicas, y así, por ejemplo, no hay seguridad pública en la región ni en el estado, y al parecer, toda la acción y responsabilidad se deja a las fuerzas federales que no tienen la experiencia local ni conocen la región, mientras tanto, en las casas deterioradas de la zona, cada familia cuida lo que ya no hay y es lógico que los voraces y ambiciosos llegan a saquear lo poco que tienen los pobres ya que en la zona zapoteca, es tradición familiar que las mujeres tengan torzales de oro cargados de monedas por hijos y nietos de la familia, y este no es una fortuna familiar sino una tradición, y ahora, hasta eso perderán cuando muchos ya no tienen forma de tener algo de dinero y aceptan entregar sus prendas por préstamos impagables por los intereses leoninos, y así, el resentimiento y la sensación de abandono y pobreza aumentará de tal suerte que un pueblo de por si fuerte y agresivo, podrá reclamar con mayor fuerza, y esto, no sé si los funcionarios lo podrán controlar, porque cuando las pasiones se desbordan en la zona, y en los grupos zapotecos es fácil que la violencia sea una forma de resistencia y de protesta y, la verdad, no sé si las autoridades lo podrán entender y aceptar… esperemos, por el bien de todos, que lo hagan y consulten a los expertos y no aplique la política de ocurrencias y de ambiciones personales porque nos puede llevar el tren.