Crisis de agua en Oaxaca se agudiza: déficit de lluvias de 40%
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Crisis de agua en Oaxaca se agudiza: déficit de lluvias de 40%

La escasez en las precipitaciones no solo ha provocado una sequía severa, sino la erosión de la tierra y ha acelerado el aumento de temperatura en la entidad

Crisis de agua en Oaxaca se agudiza: déficit de lluvias de 40% | El Imparcial de Oaxaca

Desde hace cinco años, al menos cuatro regiones del estado padecen estrés hídrico derivado de la falta de precipitaciones pluviales y marcado cambio climático, con impacto en la disponibilidad de agua y producción agrícola.

Para este año, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) contempla que haya un déficit de lluvias de hasta 40%, principalmente en la zona oriente del Istmo, Sierra Sur, Valles Centrales y Costa.

Julio Salazar Falfán, meteorólogo del Organismo de Cuenca Pacífico Sur de  la Conagua señala que la temporada de mayor crisis fue de marzo a mayo.

De acuerdo al Fondo para la Comunicación y la Educación Ambiental,  el calentamiento global afecta la precipitación pluvial y la cantidad de agua disponible, además que México ocupa el duodécimo sitio en emisiones de Gases Efecto de Invernadero (GEI).

2015, año con poca lluvia 

El funcionario público expone que desde el 2015 se presentó la primera escasez grave de precipitaciones en algunas regiones, con consecuencias como estiaje prolongado y sequía intensa.

“Oaxaca registraba valores en promedio de 900 a los 1200 milímetros, pero para ese año, se redujo a 700 milímetros anuales con un déficit cercano al 40%, muy por debajo de los valores habituales”.

Recuerda que en 2018 y 2019 se presentaron lluvias importantes, pero ante el grado de sequía y estrés hídrico no mitigaron la temporada de estiaje en las zonas consideradas de atención prioritaria.

“Tal vez en dos meses puedan llover los 700 milímetros pero eso no impactará de manera favorable, dado que se siguen arrastrando los efectos de la prolongada sequía y eso afecta en la agricultura”.

Salazar Falfán apunta que la sequía hidrológica impacta en las presas y ríos, no obstante en Oaxaca las afectaciones son importantes, en las actividades agrícolas y sobre todo en la falta de disponibilidad de agua.

Pega a Oaxaca, el cambio climático  

Los diferentes modelos de calentamiento global sugieren que la temperatura de nuestro planeta podría incrementarse de 0.3 a 4.8 ˚C para 2100 –con respecto a 1986-2005–, dependiendo de los niveles de emisiones de GEI.

Los escenarios para México prevén, también para finales de este siglo, un aumento de más de 4 ˚C en la zona fronteriza con Estados Unidos, y de alrededor de 2.5 y 3.5 ˚C en el resto del país.

Otros cambios como el crecimiento poblacional, la tendencia a concentrarse en localidades urbanas, y el consumo de bienes y servicios, también agravarán la presión sobre los recursos hídricos, alerta.

Pega sequía severa a ocho municipios del estado 

Algunas medidas inmediatas ante la sequía son la distribución de agua por tandeo, lo cual ha sido implementado por las autoridades encargadas del suministro en la entidad (Sapao), expone el experto de la Conagua.

Es un problema grave y los efectos son altos en la población, de acuerdo al Monitor de Sequía son 22 los municipios que presentan el fenómeno, de los cuales, 14 son de moderada y ocho presentan sequía severa (DII).

Entre estos: San Miguel Chimalapas, Asunción Ixtaltepec, Unión Hidalgo, Santo Domingo Tehuantepec.

De igual manera descarta que las presas en el estado presenten niveles críticos, al contrario mantienen niveles que garantizan riego en las zonas de influencia, en lo que llegan las lluvias de la temporada, “no hay problema de abastecimiento”.

Hace un año, las altas temperaturas y la falta de lluvias mantuvo  en aprietos a 194 municipios de Oaxaca que registraron condiciones de sequía.

De un total 109 municipios que enfrentaron condiciones anormalmente secas, sin presencia de lluvias, por varios  meses, 85 presentaron sequía moderada y dos con sequía severa.

A nivel nacional, Oaxaca fue la entidad con el mayor número de municipios con esta problemática, sin embargo, por porcentaje respecto a la proporción del estado, Tabasco es el lugar donde se vive la situación más crítica con el 94.1% de su territorio afectado.

Nubarrones en el panorama estatal 

De acuerdo a los escenarios de cambio climático del INECC, en los próximos  años, la entidad sufrirá mayor aridez, por una disminución significativa en las precipitaciones y aumento de la temperatura máxima. 

La lluvia media anual (que  actualmente es en promedio de 1,105 mm anuales) se reducirá en el futuro cercano.

En cuanto a la temperatura, los datos históricos muestran un aumento gradual de la temperatura media (0.02 %) y máxima promedio (0.03 %), y una ligera reducción para la temperatura mínima (-0.01%), lo cual se podría percibir como veranos más calurosos e inviernos más fríos. 

En el futuro  cercano, se pronostica que la temperatura incrementará al menos 2°C para la mayor parte del estado, dichas condiciones climáticas podrían derivar en una severa escasez de agua, lo que tendría como consecuencia:

  • Afectación a la población en el consumo de agua para uso humano.
  • Afectación de la actividad agrícola, al menos el 90% es de temporal, con repercusiones en el decremento de la producción en la agricultura de subsistencia.
  • Afectación y baja producción en las actividades ganaderas.
  • Aumento del estrés hídrico de la flora y fauna de los ecosistemas naturales.
  • Incremento y mayor frecuencia de incendios forestales.
  • Incremento y mayor dispersión de plagas.
  • Mayor dispersión de vectores de transmisión como: dengue, paludismo, zika y chikungunya.

Por otro lado, el calentamiento del Océano Pacífico en la zona de la corriente del Niño, podría provocar una mayor frecuencia e intensidad de ciclones para México, como sucedió en 2015. 

En ese año hubo formación simultánea de tres huracanes  categoría cuatro en el Océano Pacífico y el huracán Patricia, cuyos registros de la intensidad de sus vientos resultaron ser inéditos. 

La mayor frecuencia de estos eventos podría provocar lluvias intempestivas extremas, generando cambios más drásticos en la variabilidad climática de Oaxaca, pues la corriente del Niño prolonga los periodos de sequía en el sur de México y, se podrían presentar repentina y aleatoriamente, lluvias extraordinarias de gran magnitud en cualesquiera de las regiones, ocasionando daños como los de la última década.

La capacidad de almacenamiento de agua en Oaxaca está por encima de los 11 mil 000 millones de metros cúbicos, siendo los embalses Miguel Alemán, Miguel de la Madrid, Benito Juárez y Yosocuta, los de mayor capacidad. 

En cuanto a los fenómenos extremos como las sequías, las lluvias torrenciales, las granizadas y los ciclones; se tienen previstos daños severos a los cultivos, erosión del suelo, imposibilidad para cultivar por saturación hídrica de los suelos o falta de agua en el suelo, efectos adversos en la calidad del agua, estrés hídrico y aumento de la muerte del ganado, entre otros.

 

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