Cada pueblo, una historia que viste a la Guelaguetza | El Imparcial de Oaxaca
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Cada pueblo, una historia que viste a la Guelaguetza

La riqueza cultural de Oaxaca se representa cada año en los Lunes del Cerro, donde diferentes comunidades comparten su modo de vida y tradiciones


Cada pueblo, una historia que viste a la Guelaguetza | El Imparcial de Oaxaca

La Guelaguetza, el encuentro de las culturas, se vive durante un par de semanas en diversos puntos de la ciudad. Los días 22 y 29 de julio se presentan 52 delegaciones, que fueron las seleccionadas para la edición 2019.

Durante dos semanas llegan miles de turistas a la capital para presenciar una muestra del folclore que se vive en el mes de julio y que es uno de los principales atractivos de Oaxaca.

Oaxaca se convierte en un recorrido por las ocho regiones: Sierra Sur, Sierra Norte, Cañada, Mixteca, Costa, el Istmo y la Cuenca del Papalóapan y Valles Centrales.

Durante el encuentro en el auditorio Guelaguetza, los asistentes conocen las mayordomías que se realizan en la Mixteca y el Istmo; también pueden apreciar las tradicionales bodas.

Caso particular es el baile vistoso de las mujeres de las comunidades de San Juan Bautista Tuxtepec quienes con una piña en el hombro y sus trajes característicos bailan La Flor de Piña.

En esta semana se presentarán algunas pequeñas semblanzas de los bailes y las representaciones de las delegaciones de este primer Lunes del Cerro.

 

Las Chinas Oaxaqueñas de Casilda y Genoveva

Las chinas son las anfitrionas de la Guelaguetza, bailan alegremente el popular Jarabe del Valle; cargan sobre sus cabezas un arte floral con distintas figuras religiosas elaboradas por artesanos de Trinidad de las Huertas.

El Barrio de la China tiene su origen a finales del siglo XIX, durante la época porfiriana en el centro de la ciudad de Oaxaca. Durante las fiestas patronales las chinas eran las anfitrionas o madrinas para engalanar las tradicionales calendas, fiestas que desde la época de la nueva España se hicieron propias de Valles Centrales.

Los hombres portan traje de farolero que consta de una vestimenta muy sencilla, ya que, al ser hombre trabajador de barrio, sus oficios consistían en ser aguadores y alfareros. Su traje consistía de 3 piezas, un calzón de manta con jaretas en los tobillos, el calzón denominado cachirul que lleva un refuerzo en la parte delantera y trasera de la ingle, camisa con seis alforzas, también llevan ceñidor rojo, huaraches de cuero y un sencillo sombrero de palma.

Esta delegación sale con las marmotas y los monos de calenda.

 

La boda en Chicapa de Castro

Con el Rapto y la llevada del baúl esta delegación proveniente del Istmo de Tehuantepec escenifica cuando el hombre rapta a la mujer y la lleva a su casa. Después de comprobar su virginidad ante la comunidad comienza la fiesta entre ambas familias para celebrar la unión matrimonial.

Llegado el día, la novia será desvestida de la enagua para ser acostada en la cama de penca, tapada con sábanas blancas y acompañada de flores rojas, frente a la mesa del santos. El ritual se realiza para comprobar su virginidad, la banda acompaña esta escena con el son de San Judas.

Cuando la manta blanca sale manchada con sangre, le tiran 6 cohetes al aire y una bomba de tiempo como aviso a la población, esto se narra en la monografía presentada por este grupo a la Secretaría de las Culturas.

Para esta presentación, la novia tiene tres cambios de ropa y el novio viste de gala.

Las mujeres reparten coronas de flores y danzan alegremente con motivo de la fiesta que se da entorno a la unión matrimonial.

 

Sola de Vega

La “Fiesta solteca” muestra la tradición de este municipio de la Sierra Sur con la mayordomía en honor a su santo patrón, San Miguel Arcángel. En Villa Sola de Vega se baila la chilena desde su llegada en el año 1880 y en esta presentación, incluyen algunas de las más de 300 chilenas que están en su repertorio. Como característico de las mujeres, las canastas que portan van llenas de colaciones y de maguey tobalá por ser cuna del mezcal, bebida ancestral.

Esta comunidad asistió por primera vez a la Guelaguetza en 1953 y sigue mostrando que su tradición es digna de estar en los lunes del cerro.

 

Chalcatongo de Hidalgo con Los chilolos

La comunidad de Chalcatongo de Hidalgo retorna a la rotonda de las Azucenas con una muestra de las fiestas de Carnaval que se realiza el 12 de enero cuando en aquella comunidad Mixteca se celebra a la Virgen de los Remedios. Bailan, hacen malabares y representan la fiesta de las comunidades vecinas conLos Chilolos. Se trata de hombres enmascarados que bailan y en sus pasos realizan acrobacias quienes portan chaleco, pantalón negro, sombrero y tapasol donde estampan una imagen católica.


 

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