Las calles de Oaxaca se usan como deshuesaderos | El Imparcial de Oaxaca
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Las calles de Oaxaca se usan como deshuesaderos

El Municipio reconoce el problema, pero no hay espacio en corralones, “¿dónde los vamos a meter?”


Las calles de Oaxaca se usan como deshuesaderos | El Imparcial de Oaxaca

Con sus neumáticos sin aire, a veces con los cristales rotos o una densa capa de polvo sobre ellos, algunos vehículos son abandonados en la vía pública por varios días, semanas o meses. Pero no siempre es por el deterioro y su inutilidad que son dejados en las calles de manera indefinida o permanente; en ocasiones, un auto puede tener reporte de robo y haber sido estacionado en la vía pública para no volver jamás por él.

El abandono de vehículos en las calles de la ciudad de Oaxaca es un problema constante y se ha convertido en un factor de riesgos para la seguridad y la salud de vecinos y transeúntes, señala Pedro Fernández López, subdirector de Tránsito y Movilidad.

También representa una problemática que rebasa la capacidad de la instancia, como reconoce el funcionario. Los dos depósitos (corralones) municipales no alcanzarían para resguardar todas las unidades que están abandonadas en la capital si la oficina a su cargo se dedicara a retirar todas las que encuentre en tal estado. Por ello se remite a atender los reportes ciudadanos.

“Desafortunadamente, hay muchos vehículos abandonados, pero si me dedicara a levantar todos, ¿dónde los voy a meter? No tengo el espacio suficiente”, confiesa y añade que incluso una vez llevados al depósito hay autos que han estado ahí por más de 15 o 20 años.

En lo que va de 2021, a la subdirección han sido reportados 19 vehículos (autos y camionetas) abandonados y una plataforma (remolque de un tráiler). Sin embargo, descarta que alguno de ellos tenga reporte de robo, como sí han registrado en años previos.

Al igual que estos, también hay unidades que no necesariamente están abandonadas sino mal estacionadas en la vía pública, en ambos casos, y ante una denuncia o reporte ciudadano, se procede según el reglamento de Vialidad para la ciudad.

Riesgos para vecinos y transeúntes

Que un vehículo esté abandonado en la vía pública, es decir, que esté en ella por más de cinco días, representa riesgos para la población, explica Fernández López, ya que en ellos se pueden esconder delincuentes. “Muchas de las veces el vehículo está abierto, se meten ahí a dormir (quienes delinquen) y si pasa alguien pueden atacar; y es lo que los vecinos y nosotros tratamos de evitar”, detalla.

Este tipo de unidades también pueden ser usadas por personas adictas a una droga, agrega el funcionario. Asimismo, puede derivar en riesgos para la salud, en tanto sirven para la acumulación de basura.

Aunque el abandono no es exclusivo de alguna colonia o agencia de la ciudad, este problema suele darse en torno a talleres mecánicos, en donde las y los conductores llevan el vehículo y no regresan por ellos. “Los dueños de talleres o encargados sacan el vehículo a la vía pública” y tras ellos se da el reporte ciudadano. En esos casos, se pide al encargado del taller avisar al propietario del auto para su retiro.

 El proceso a seguir ante un reporte

Para retirar un vehículo de la vía pública que esté abandonado o mal estacionado, la subdirección de Tránsito y Movilidad se remite a seguir el reglamento de Vialidad, mismo que en los artículos 90 y 91 marca el proceso a seguir.

Por ejemplo, cuando la denuncia de un vehículo abandonado es por llamada anónima, llega personal de la subdirección de Tránsito y Movilidad al lugar y empieza a indagar inicialmente con presidentes de comité vecinal o de cuadra y entre vecinos sobre la propiedad de la unidad. Si no lo encuentran, se hace un reporte y se llama a una grúa para llevarlo a uno de los dos depósitos municipales: el de San Agustín y el Primavera. Asimismo, se aplican los cargos y sanciones correspondientes por la falta administrativa.

En caso de encontrar al dueño, le informan del reporte y le solicitan sus datos generales y de la unidad, además de informarle mediante oficio para que en un lapso de cinco días retire el vehículo. Si al sexto día no lo ha retirado, se procede conforme al reglamento, es decir, el vehículo se lleva al corralón y se aplican diversos cargos y sanciones al propietario. Y este deberá cubrir tales u otros requisitos (como el acreditar su propiedad) para recuperar su unidad.

Pero si en el periodo de esos cinco días el propietario pide una prórroga para poder retirar la unidad, se le otorga. Y solo después de agotar ese recurso se sigue el procedimiento correspondiente para el retiro del vehículo.

Sin embargo, si al momento de la revisión del vehículo se encuentra que este tiene reporte de robo, se pone a disposición de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca.