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Macacos ayudan en la lucha contra el COVID, así es como lo hacen

Las investigaciones en la lucha contra el covid cuentan con la ayuda de primates como los de este lugar.


Macacos ayudan en la lucha contra el COVID, así es como lo hacen | El Imparcial de Oaxaca
Imagen: Internet

En una parcela de tierra de 200 hectáreas cerca de una pequeña ciudad de Louisiana al norte de Nueva Orleans, unos 5 mil monos trepan y se relajan en un recinto.

En el Centro Nacional de Investigación de Tulane muchos de los primates, en su mayoría macacos rhesus, están destinados a ser usados en investigaciones científicas, incluso en experimentos para covid.

La instalación, con laboratorios de bioseguridad de alto nivel capaces de manejar agentes de amenazas biológicas como el ántrax, estaba bien posicionada para orientarse de forma rápida hacia la investigación del COVID-19 cuando llegó la pandemia de coronavirus.

El ADN y las características fisiológicas de los primates los convierten en modelos ideales para la comparación humana cuando se estudian enfermedades, afirmó Skip Bohm, director asociado y director médico veterinario en el centro de Tulane.

“Los primates no humanos son realmente fundamentales para que entendamos no sólo la enfermedad y cómo afecta al organismo, sino también para comparar tratamientos, terapias y vacunas”, dijo Bohm a Reuters.

Los macacos Rhesus, la especie de primates más comúnmente utilizada para la investigación científica, constituyen la mayor parte de la colonia reproductora del centro y de los 200 animales adultos utilizados en sus experimentos de coronavirus durante el año pasado.

Los estudios relacionados con COVID-19 realizados por el centro incluyen uno publicado en febrero en National Academy of Sciences que encontró que las personas mayores con un índice de masa corporal alto y una infección más grave por COVID-19 exhalaban más gotículas respiratorias, lo que les permitía convertirse en los llamados “súper-propagadores”.

Los primates fueron el meollo del estudio, dijo Chad Roy, coautor del estudio y director de aerobiología de enfermedades infecciosas del centro.

Entre el trabajo futuro, el centro planea estudiar el “COVID largo”: la incidencia de que uno de cada 10 pacientes diagnosticados siga enfermo mucho tiempo después de la infección aguda.

Se están poniendo en marcha muchas terapias diferentes que hay que probar, y con la red que tenemos, podemos comparar un tratamiento con otro”, declaró el director del centro, Jay Rappaport, sobre el rol de la instalación coordinando el trabajo de COVID-19 de los siete centros de investigación de primates de Estados Unidos.

Una vez que concluyen los experimentos, el centro de Tulane sacrifica a los monos para la recolección de tejido, lo que permite a los investigadores estudiar el impacto de COVID-19 más allá del sistema respiratorio.

Kathy Guillermo, de investigaciones de laboratorio de Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA), dijo que los primates no deben usarse para las pruebas.

No tendrían que matarlos si no los usaran”, dijo. “Lo que vamos a aprender de valor será lo que aprendamos de los seres humanos”.