Los expertos en jardinería sugieren aprovechar al máximo esta fruta tropical mediante la elaboración de un fertilizante casero, fácil de hacer y altamente efectivo.
La papaya, rica en vitaminas A y C, junto con otras propiedades beneficiosas para la salud, no solo aporta a tu dieta diaria sino que, sorprendentemente, su cáscara también guarda un tesoro para tus plantas. Antes de desecharla, considera la posibilidad de convertirla en un valioso recurso para nutrir tu jardín o vegetación en casa.
¿Por qué utilizar la cáscara de papaya en las plantas?
Los restos orgánicos de frutas y verduras son una excelente fuente de nutrientes para las plantas en desarrollo, según señalan los expertos en jardinería. En el caso específico de la cáscara de papaya, su composición rica en agua, hidratos de carbono y papaína (una enzima que facilita la digestión de proteínas) la convierte en una opción altamente recomendada. Además, su contenido de vitamina A contribuye al desarrollo estético de las plantas, haciéndolas lucir más bellas y saludables.
¿Cómo utilizar la cáscara de papaya como fertilizante casero?
El proceso es sencillo y requiere ingredientes mínimos:
Ingredientes:
- Agua
- Papaya
Procedimiento:
- Coloca trozos de cáscara de papaya en la licuadora junto con un poco de agua.
- Tritura la mezcla hasta obtener una consistencia líquida.
- Vierte el líquido resultante en un recipiente con agua de riego.