¿Qué autos vende la única automotriz de Corea del Norte? | El Imparcial de Oaxaca
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¿Qué autos vende la única automotriz de Corea del Norte?

La firma local, Pyeonghwa Motors acaba de lanzar la gama Naenara (‘mi país’).


¿Qué autos vende la única automotriz de Corea del Norte? | El Imparcial de Oaxaca

Si a uno le preguntan cuál es el vehículo preferido en Corea del Norte (una cuestión de nivel maestro para cualquier concurso) lo más seguro es que dijera: un tanque. Prácticamente todas las imágenes que nos llegan del hermético estado asiático son de corte militar. Y es difícil imaginar a un norcoreano montado en nada que no sea un acorazado o una bicicleta, el verdadero ‘automóvil nacional’.

En algunos retratos de Piongyang se ven algunos coches por las amplísimas carreteras de la capital, donde la congestión no es un problema… Siempre oficiales o de propiedad estatal. Se estima que el parque nacional de Corea del Norte está compuesto por 250,000 unidades, de los que tan sólo 25,000 son turismos.

Pese al exotismo que supone la automoción, esta semana diferentes embajadas norcoreanas anunciaban a bombo y platillo los Naenara (se traduce como “mi país”), la nueva gama del único fabricante del país, Pyeonghwa Motors, que incluye todocaminos, kei cars (microcoches, habituales en Japón), sedanes, microbuses… Tal que si fuera el elenco de cualquier firma.

PYEONGHWA MOTORS, IMITACIÓN DE DACIA EN RUMANÍA

Pyeonghwa Motors fue fundada en 1999 por Sung Muyng Moon, a su vez, padre de la Iglesia de la Unificación, que aboga por la reunificación de las dos Coreas, misión tanto o más difícil como la de ser un fabricante de coches en territorio norcoreano. Pyeonghwa Motors tiene sede en el sur, por lo que sus modelos han de pasar la frontera altamente militarizada que se erige entre los dos países.

La intención del régimen norcoreano era contar con una marca propia, como hicieron en el pasado otros estados socialistas: Rumania con Dacia, Yugo con Yugoslavia, AvtoVaz con la URSS, Zaz con Ucrania… Pero la producción ha sido irregular desde sus inicios, con años de parada total; y las ventas apenas han rozado las 1,000 unidades anuales. Curiosamente, la industria automovilística norcoreana arrancó incluso antes que la de Corea del Sur, en los ’60, auspiciada por la Unión Soviética. Sun Myung Moon murió en 2012. Corea del Norte supuestamente se hizo entonces con el 100% de Pyeonghwa Motors. Hasta entonces su participación era del 30 por ciento. Supuestamente, porque obtener información fidedigna sobre Corea del Norte es tarea complicada. De hecho, la web del fabricante está caída.

Los nuevos Naenara irán a parar a los escasos concesionarios que hay en el país. En Youtube están publicados vídeos de estos establecimientos, casi desérticos, a excepción de algunos altos funcionarios del Estado que merodean por su interior. Las únicas familias que pueden acceder a un coche acostumbran a tener algún miembro en el extranjero que envía dinero para pagar el arrendamiento. Y es que la propiedad de todos los automóviles es estatal.

KAENGSAENG 88: “MEJORA INCLUSO AL MERCEDES ORIGINAL”

Más allá de las creaciones de Pyeonghwa Motors, se han visto modelos europeos en Corea del Norte. El fallecido Kim Jong-Il era un auténtico amante de los Mercedes-Benz. Aquí no existía tanta brecha cultural. En concreto, del 190, del que existe una réplica norcoreana llamada Kaengsaeng 88. “Esta obra demuestra la capacidad técnica del país, e incluso mejora al original”, dijeron los altos cargos durante su presentación.

La versión ‘no oficial’ cuenta que varios ingenieros de Corea del Norte destriparon por completo varios Mercedes 190 originales, para copiarlos tuerca a tuerca. Esta práctica es habitual, puesto que las gamas de Pyeonghwa Motors han estado compuestas con copias de modelos del Fiat Siena, Dobló o del SsangYong Chairman a los que simplemente se les ha cambiado el logotipo.

El régimen de Corea del Norte también ‘robó’ 1000 Volvo 144 GL en 1974. Por aquel entonces estaba al frente Kim Il-Sung, el creador de ideología juche por la que se rige el estado, abuelo del actual cabecilla Kim Jong-Un. Suecia era en plena Guerra Fría un ‘país no alineado’ por lo que quiso sacar provecho del enfrentamiento de entre los bloques para hacer negocio.

La factura llegó a Pyongyang pero nunca fue pagada. Corea del Norte envió una misiva a Volvo diciéndole que abonaría la deuda con cobre y zinc. Ni con esas… A día de hoy Volvo sigue enviando, con sorna, la petición de cobro, que, según diferentes medios, ascendería a 300 millones de euros. En la actualidad los Volvo 144 GL funcionan como taxis.

SER CHÓFER, UNO DE LOS EMPLEADOS MÁS COTIZADOS

Es muy difícil comprar un vehículo en Corea del Norte. Pero todavía más sacarse el carné. Se requieren varios meses de formación para poder presentarse a un examen en el que además se deben mostrar conocimientos de mecánica avanzada. Quizás por eso el trabajo de chófer es uno de los mejor remunerados en el país (también porque transportan a los omnipotentes mandos del ejército).

Como curiosidad, el primer videojuego de Corea del Norte de denomina Pyongyang Racer. En él, podemos circular por la capital norcoreana a boro de un modelo de Pyeonghwa Motors. Es lo más cerca de conducir de lo que se estarán muchos norcoreanos.

Eso sí, el jugador ha de respetar las normas y circular a una velocidad moderada para “admirar todos los monumentos”… Si nos pasamos de la raya, un agente de policía nos parará y nos obligará a volver a la meta. Atención especial merece el elaborado sonido de la bocina, no apto para ser escuchado con auriculares.