Biblioteca Pública Central prepara reapertura tras pandemia | El Imparcial de Oaxaca
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Biblioteca Pública Central prepara reapertura tras pandemia

La Biblioteca Pública Central Margarita Maza de Juárez es una de las bibliotecas más antiguas del estado, con 36 años de existencia y un acervo que rebasa los 60 mil libros


Biblioteca Pública Central prepara reapertura tras pandemia | El Imparcial de Oaxaca

Luego de más de un año y medio de cerrar por la pandemia de Covid-19, la Biblioteca Pública Central Margarita Maza de Juárez alista su reapertura al público para enero próximo.

Aunque aún hay detalles por definir, se espera que sea en ese mes cuando este espacio del centro de la ciudad de Oaxaca se reencuentre con sus usuarios y reanude su oferta para la consulta de libros o para ser parte de talleres, exposiciones y otras actividades.

Sin embargo, y aunque la pandemia ha frenado la consulta de libros, este año y medio de cierre se ha enfocado en la comunicación a través de las redes sociales, cuenta el director. Además de atender algunas restauraciones de la biblioteca.

La Biblioteca Pública Central Margarita Maza de Juárez es una de las bibliotecas más antiguas del estado, con 36 años de existencia y un acervo que rebasa los 60 mil libros. Es parte también de la Dirección General de Bibliotecas Públicas de la Secretaría de Cultura.

La consulta de libros ha cambiado en este espacio. La afluencia a la Margarita Maza de Juárez había llegado a un promedio de 150 usuarios diarios antes de la pandemia. Pero la emergencia sanitaria cortó esta dinámica. Ahora, con el regreso a las clases presenciales, que se espera siga en la ciudad, reabrir será una obligación, explica el director. Y es que la mayoría de sus usuarios han sido estudiantes de escuelas primarias y secundarias, incluso alumnos de nivel medio superior y licenciaturas.

Una sala de consulta, una sala general, sala Jorge L. Tamayo, la sala Raúl Bolaños Cacho, una sala infantil, la sala tiflológica donde se enseña la escritura braille, además de una sala de lectura digital conforman este espacio que Rangel Rojas describe como uno de convivencia. Y que aun con todos los avances tecnológicos seguirá en uso.

La biblioteca no es solo un espacio para consultar libros, explica el director sobre sitios que como este han albergado actividades culturales en los últimos años, a la par de talleres de fomento a la lectura. “Es un lugar de encuentro de las personas, un lugar que hemos visto que atrae. Es ya un lugar social”.

Antes, recuerda, las bibliotecas eran casi como recintos religiosos donde no se admitía ruido alguno. Si bien, se trata de mantener un orden, hay más facilidades para que el público interactúe y tenga una buena experiencia en las salas de consulta.