Los rituales madre-hija en la obra de Emilia Sandoval | El Imparcial de Oaxaca
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Arte y Cultura

Los rituales madre-hija en la obra de Emilia Sandoval

Las preguntas para las cuales no existen respuestas o difícilmente las habrá, son retomadas en las instalaciones que la artista presenta en el Museo Textil de Oaxaca


Al fondo de la sala, una mesa reúne los menús que ambas disfrutaron o pudieron haber tomado, de no ser porque la muerte tuvo cita con una de ellas. La escena parece fantasmal, pero puede ser completada con la imaginación de quien la mira. En ella, Emilia Sandoval y su madre conviven en la casa familiar, aquella donde están guardadas las cartas y postales intercambiadas, también las fotografías y los pañuelos bordados, como testimonio de la relación madre-hija.

Pero ni la casa ni Emilia ni su madre están ahí, sólo el recuerdo, y este se torna en una exposición que desde el mes de octubre alberga el Museo Textil de Oaxaca. Nos buscas aún, nos buscas lugar es la serie de instalaciones creadas por la artista originaria de Chihuahua, pero radicada desde 2004 en Oaxaca. En ella, se plantean varias interrogantes que a sabiendas de no contar con respuesta son retomadas por la autora.

¿Qué sucede cuando una hija pierde a su madre?, es la pregunta con que la curadora de la muestra, Mónica Castillo abre el diálogo con quien mira la obra. Tras ello, señala que en el caso de Emilia, una artista, lo que queda es la herencia de un legado privilegiado: “los objetos que estuvieron con ella”.

“Sabiendo que lo relevante de esa materia prima no es su forma, su modo de haber sido producidos, ni inclusive su materialidad, la hija es otra cuando regresa a ellos con una estrategia de creación”.

De esta forma, Emilia toma esos objetos para recrearlos en forma de fotografías fragmentadas, que como los negativos presentan escenas fantasmales.

“La pieza central de la muestra es la mesa de reunión familiar. Sobre ella penden imágenes de los viejos recetarios de la madre, de los platillos que cocinaba y de los regalos comestibles que amorosamente le fueron regalados en su última etapa”, abunda Castillo sobre la pieza que Sandoval intervino con hilos metálicos y chaquiras.

Otras instalaciones de la exposición, en curso en el museo, aluden a espacios de la casa que ya no tendrá un futuro para ambas, sino solo los recuerdos de lo vivido, de los objetos preciados para la madre.