Aunque en mercados como el Benito Juárez se siguen vendiendo artesanías y manualidades para las fiestas de Todos Santos, los productos de importación que suelen tener menor precio o que se adquieren por internet han afectado al comercio local y al propio trabajo artesanal.
Tan solo en el centro histórico de la ciudad de Oaxaca, la decoración puesta por las autoridades e incluso por varios negocios ya no es artesanía sino productos con luces LED, flores sintéticas que simulan ser cempasúchil o calaveras. Además de que desde hace algunos años ya no se elabora ni colocan tapetes de arena en los espacios públicos de la capital.
Bajas ventas de mercancía tradicional

En uno de los locales del mercado Benito Juárez, la locataria Reyna Cuevas señala que la disponibilidad y bajos precios de las importaciones han impactado en las ventas en su local desde hace años. Para estas fechas, hasta hace unos tres o cuatro años, ya había vendido un gran volumen de productos como papel picado o calaveras de azúcar, pero ahora solo le queda esperar prácticamente por las compras de última hora.
Propietaria del local de artículos para fiestas “El paraíso”, Reyna cuenta que en dos décadas a cargo del mismo ha observado cómo cada vez hay más productos importados para fiestas como la de Todos Santos o Día de Muertos, incluso para otras celebraciones.
Aun así, ella trata de que el 99 por ciento de sus productos sean artesanías oaxaqueñas o al menos de otros estados del país.
“El papel picado todavía es hecho a mano”, cuenta sobre uno de los productos que ella adquiere con artesanos de los Valles Centrales de Oaxaca y que ofrece a su clientela.
Sin embargo, este tipo de artesanías es de las que más se encuentra copiada en productos de importación o manufactura, señala. Los mismo con las flores sintéticas de cempasúchil. Aunque en su caso y para mera decoración las ofrece en papel crepé, pero elaboradas a mano.
Las comunidades artesanales
Como el papel picado, que ella adquiere con artesanos de Etla, Tlacolula y San Sebastián Tutla o algunos de Puebla, las calaveras de azúcar o de chocolate que vende en su negocio son elaboradas en el estado de Oaxaca. Estas, por ejemplo, las hacen personas de la misma ciudad de Oaxaca y otras comunidades de los Valles Centrales.
Tanto el papel picado como las calaveras de azúcar y chocolate se realizan con varios meses de anticipación, explica, por lo que en este mes únicamente se dedican a venderlos.
Calaveras de azúcar, papel picado, esqueletos de papel maché, así como altares en miniatura o piñatas son algunos de los productos que Reyna ofrece en este negocio, en el que los precios van desde los 10 pesos hasta aproximadamente 3,000, en el caso de las calaveras de papel maché de gran tamaño.




































