El majestuoso Teatro Macedonio Alcalá fue escenario, el pasado viernes, de una velada musical protagonizada por la Orquesta Sinfónica de Oaxaca (OSO), bajo la batuta de su director titular, el maestro Faustino Díaz, quien asumió una triple faceta al dirigir el programa, interpretar como solista una obra de su autoría y compartir con el público su trabajo como compositor.
Uno de los momentos centrales de la noche fue la interpretación del Concierto para trombón y orquesta en un movimiento, pero fragmentado, pieza compuesta por Díaz en menos de dos meses, pese a las exigencias de su agenda profesional. Durante la presentación, el músico agradeció la oportunidad de dar a conocer su creación ante el público oaxaqueño.
La obra propuso un recorrido sonoro que conjugó la exploración musical contemporánea con elementos vinculados a las tradiciones de Oaxaca, en una interpretación que permitió apreciar tanto la capacidad técnica del trombonista como su lenguaje creativo. La participación del maestro como solista de su propia composición dio un carácter especial al concierto.
El programa incluyó también Baile (cuadro sinfónico), de Carlos Chávez, y la Sinfonía núm. 6, de Piotr Ilich Chaikovski, dos piezas que complementaron la propuesta musical de la velada y mostraron distintos lenguajes y dimensiones del repertorio sinfónico.

Trombonista, director y compositor oaxaqueño, Faustino Díaz inició sus estudios musicales en San Lorenzo Cacaotepec, Etla, y continuó su formación profesional en el Conservatorio Nacional de Música. Posteriormente, amplió sus conocimientos en Europa con destacados maestros internacionales, trayectoria que lo ha llevado a desarrollar una carrera en distintas facetas de la música.
La respuesta del público volvió a poner de manifiesto el interés que despierta la música de orquesta en Oaxaca. La asistencia a los conciertos de gala, en ocasiones con filas que dan la vuelta a la manzana, refleja la expectativa que generan estas presentaciones en uno de los recintos culturales más emblemáticos de la capital.
La noche concluyó entre aplausos para los músicos de la OSO y para Faustino Díaz, en una presentación que destacó por la combinación de dirección, interpretación y creación musical, así como por la oportunidad de escuchar una obra original de un artista oaxaqueño en el escenario del Teatro Macedonio Alcalá.









































