La jornada de trabajo terminó en tragedia para Jesús A.C., de 36 años, conocido como “El Chuy”, y su esposa Rosalba, de aproximadamente 30 años, quienes fueron asesinados a balazos la noche del sábado en la colonia Ejidal, perteneciente a la agencia municipal de San Martín Mexicapan, en la ciudad de Oaxaca.
La pareja se desplazaba en una motocicleta cuando fue interceptada por sujetos que, de acuerdo con los primeros reportes policiales, viajaban también en una motocicleta.
El ataque ocurrió alrededor de las 22:00 horas, sobre la calle Fresnos, cerca de su domicilio y a unos metros de la intersección con las calles Paraíso y Pinos.
Los agresores dispararon contra ambos y posteriormente huyeron del lugar. La pareja quedó tendida a un costado de la vialidad, junto al muro de un arroyo.
PARAMÉDICOS CONFIRMARON LA MUERTE DE LA PAREJA
Elementos de las policías Municipal, Estatal y Auxiliar acudieron después de recibir el reporte de la agresión.
Al llegar encontraron a un hombre y una mujer con heridas producidas por proyectiles de arma de fuego. Personal paramédico que acudió para brindar asistencia confirmó que ambos habían perdido la vida.
La zona fue acordonada para preservar posibles indicios mientras se esperaba la intervención de las autoridades ministeriales y periciales.
Los cuerpos fueron trasladados al anfiteatro del Instituto de Servicios Periciales, ubicado en San Bartolo Coyotepec, donde se realizarían los procedimientos correspondientes.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca abrió una carpeta de investigación por los delitos que correspondan, incluidos homicidio y feminicidio, de acuerdo con el reporte proporcionado tras el ataque.
UNA HISTORIA DE TRABAJO QUE TERMINÓ EN VIOLENCIA
La muerte de la pareja provocó reacciones entre familiares, amigos y clientes que conocían el negocio de “El Chuy”.
Jesús había construido durante los últimos años un negocio dedicado a la venta de elotes en distintos puntos de la capital oaxaqueña. A través de redes sociales, la pareja mostraba parte de su actividad cotidiana y la evolución de sus establecimientos.
De acuerdo con la información difundida tras el crimen, Jesús era originario de una comunidad de Teotitlán de Flores Magón, mientras que Rosalba había sido una pieza fundamental en el crecimiento del negocio.
Sus publicaciones muestran la apertura de puntos de venta en calles del Centro Histórico, entre ellas Valdivieso, además de establecimientos en García Vigil e Hidalgo.
La actividad comercial había generado una creciente clientela y, según los contenidos difundidos por la propia pareja, largas filas de personas acudían para comprar sus productos.
UNA PUBLICACIÓN QUE HOY COBRA OTRO SIGNIFICADO
Entre las publicaciones recuperadas de la cuenta de “El Chuy” destaca un video publicado el 10 de septiembre, en el que aparecían ambos a bordo de la motocicleta utilizada para su actividad comercial.
En aquella publicación compartieron una reflexión sobre la vida y la huella que dejan las personas. El mensaje señalaba:
“En este mundo todos somos pasajeros. Nada es eterno, ni el éxito, ni la tristeza, ni siquiera nosotros. Pero todo lo bueno que damos se queda”.
El texto continuaba con una reflexión sobre la identidad y el legado personal:
“Somos irrepetibles, únicos en nuestra forma de existir”.
Y concluía:
“Quizá esa sea la verdadera huella, dejar lo mejor de nosotros antes de partir de este mundo”.
La publicación adquirió un significado distinto después de conocerse el asesinato de la pareja y se convirtió en uno de los espacios donde familiares, amigos y clientes expresaron su consternación.
CLIENTES Y AMIGOS DESPIDEN A LA PAREJA
Las reacciones en redes sociales reflejaron el impacto que tuvo la noticia entre quienes conocieron a Jesús y Rosalba.
“Fue un gusto conocerlos, no lo puedo creer”, escribió una de las personas que comentó la publicación.
Otro mensaje señaló:
“Dios los reciba en su santa gloria gordo y Rous”, mientras otros usuarios compartieron mensajes de condolencias y despedida.
La respuesta en redes también da cuenta de que el negocio había logrado establecer una relación cercana con sus clientes, más allá de la venta de alimentos.
LA FISCALÍA BUSCA A LOS RESPONSABLES
El doble asesinato permanece bajo investigación. Agentes investigadores trabajan en la identificación de los responsables y en la reconstrucción de la ruta que siguió la pareja antes de ser atacada.
Uno de los puntos centrales de las indagatorias será la revisión de cámaras de videovigilancia instaladas en la zona, con el objetivo de determinar si alguna captó el momento del ataque o la huida de los agresores.
Por ahora, las autoridades no han establecido públicamente un móvil del crimen ni han confirmado la identidad de los responsables.
De manera extraoficial se refirió que El Chuy tiempo atrás habría sido integrante de la Alianza de Sindicato y Asociaciones del Estado de Oaxaca (ASAEO). Sin embargo, dicha línea también tendrá que ser investigada por las propias autoridades.
También será relevante determinar si el ataque estaba dirigido específicamente contra la pareja y cuáles fueron las circunstancias que precedieron a la agresión.
Finalmente, la muerte de “El Chuy” y Rosalba deja además una interrogante que solo podrá responder la investigación ministerial: por qué una pareja dedicada a un negocio familiar terminó siendo blanco de un ataque armado a pocos metros de su hogar.






































