“Hoy hay avances para tener alegría; sin embargo, parafraseando al Papa León XIV hoy hay una economía de la exclusión, una sociedad enferma”, indicó el presbítero Alejandro Rodríguez G. durante la celebración eucarística del VI domingo de Pascua celebrada este domingo en la Catedral Metropolitana.
Ante la ausencia del Arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, con compromisos en la Celam y en la diócesis de Santo Domingo Tehuantepec, el presbítero reprobó lo que llamó la “relación enferma con el dinero”, con falta de ética pero, sobre todo, alejados a Dios.
“El dinero debe de servir, no gobernar”, advirtió el sacerdote ante una nutrida feligresía que se dio cita este domingo para la misa central en Catedral. En la cultura actual se privilegia lo inmediato, lo superficial, lo exterior, indicó. Reprobó que lo superficial oculta la realidad.
Con la presencia de familiares de desaparecidos el padre indicó que se ha enseñoreado la violencia. Contrario al discurso oficial, que ha minimizado la tragedia de desaparecidos, Rodríguez explicó que prevalece la violencia y reconoció un alto índice de desapariciones.

Indicó que aún hay espacio para la alegría, sin embargo, está ganando la actitud mundana del beneficio personal sobre el bien general.
“En las noticias no escuchamos que se solucione un problema, sino que vemos como un nuevo fraude supera al anterior”.
El encargado de la misa central indicó que se ha ido perdiendo la esperanza, sin embargo, parafraseando a León XIV, dijo que se debe ir abriendo espacio para la alegría; explicó que muchas personas no quieren reconocer la verdad, quieren ocultarla antes de enfrentarla.
Más adelante, señaló que el mundo se ha ido quedando huérfano y las instituciones que deben de proteger a la ciudadanía la han abandonado. El presbítero criticó que la sociedad vive en la orfandad familiar, orfandad social, alejados de la paz espiritual y concluyó afirmando que Dios ha señalado que no nos abandonará, no nos dejará en la orfandad.
Al recordar la celebración del Día de las Madres, Alejandro Rodríguez explicó que en muchas ocasiones se ha caído en la orfandad familiar, en la orfandad social y se puede, también caer en la orfandad económica; agregó que no esperemos en perder a una madre para darnos cuenta que muchas veces no nos percatamos que cuando se pierde una madre nada es igual, se va quien nos cuidaba. “Cuando se va una madre se va quien nos cuidó sin darnos nada a cambio, se va su voz”.
Llamó a los feligreses a escuchar y solidarizarse con las madres que tienen familiares desaparecidos, con aquellas madres que viven un calvario.







































