Despues de más de 25 años laborando, se jubilan dos conductores de ADO |
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Especiales

Despues de más de 25 años laborando, se jubilan dos conductores de ADO

Dos conductores que concluyeron su vida laboral en la empresa ADO, agradecen las prestaciones obtenidas, pero sobre todo la experiencia de vida obtenida a lo largo de décadas.

Despues de más de 25 años laborando, se jubilan dos conductores de ADO | El Imparcial de Oaxaca

Dos conductores que concluyeron su vida laboral en la empresa Autobuses De Oriente (ADO), agradecen las prestaciones obtenidas, pero sobre todo la experiencia de vida obtenida a lo largo de décadas.

Víctor Nemesio Díaz, originario de la ciudad de Oaxaca, cumplió 29 años de servicio en Grupo Autobuses De Oriente (ADO) como conductor, lo que más extrañará -admite- será la convivencia con los pasajeros y los compañeros.

“Siempre me llamó la atención trabajar en ADO por todo lo que significa como empresa, por prestaciones, aguinaldo, ahorro, reparto de utilidades y sobre todo el compañerismo”, explica.

En entrevista, sostiene que “después de 29 años de vida laboral voy a dedicarme a la familia, porque por el trabajo nos perdimos algunos momentos con ellos como Semana Santa, Año Nuevo y otras épocas, pero ahora nos daremos la oportunidad”.

“Me retiro de ADO a los 60 años, de salud me siento bien, y voy a disfrutar de mi familia, tenemos y nos han inculcado valores y eso tenemos que seguir replicando en la casa”, expone.

“Tengo experiencia laboral y me siento feliz de haber cumplido mi ciclo laboral y más en una empresa como Autobuses De Oriente, en donde la considero otro hogar y dejo muchas amistades”.

La capacitación fue una constante en la empresa, porque eso la ha hecho líder en su ramo, la carretera es un misterio y para eso nos preparó Grupo ADO para brindar el mejor servicio a los pasajeros, añade.

“Nunca hay que confiarse y siempre estar mentalizado y comprometido con la vida de todos los pasajeros, siempre estamos en alerta aunque vayamos en el camarote”, explica al tiempo de siempre buscar llegar a tiempo al destino y dar un buen servicio.

“Siempre vemos hacia adelante, aunque las condiciones climatológicas no sean las óptimas, el público nos tienen confianza y seguridad de que llegarán a su destino”, detalla el veterano conductor.

Un trabajo de alto riesgo

A su vez, Jonás Amador Quero, con más de 25 años de experiencia laboral, se dice agradecido con Dios y con la vida por haberle dado este momento tan importante para su vida personal.

Admite que ser conductor de transporte de pasajeros es de alto riesgo, pero con alta capacitación como la que ha recibido, logró sortear los peligros de las carreteras estatales y de otras rutas de ADO.

“La carga más valiosa es la que llevamos nosotros y no un doble remolque cargado de miles de litros de combustible y uno se siente muy satisfecho cuando la gente te da las gracias al final del recorrido”, sostiene.

Me gusta practicar y seguiré haciendo deporte y dedicándole más tiempo a los siete nietos, ya no tanto a los hijos pero sí a la familia, quien me reclama los momentos que se dejaron pasar por el trabajo, sostiene.

“Estoy muy orgulloso de lo que logré con mi trabajo, tengo una psicóloga, un contador y un trailero, quien quiso seguir mis pasos en el transporte pesado y que se ha abierto paso con sudor”, apunta.

Amador Quero explica que en el volante ha recorrido todas las rutas de ADO y sus mejores consejos es capacitarse y no arriesgar la vida propia y de los pasajeros, porque siempre hay quien los espera en casa.

A lo largo de mi trayectoria he sufrido asaltos, pero hemos vivido de todo y la experiencia se logra con trabajo y dedicación, “siempre debemos tener cuidado de los peligros de la carretera y sobre todo dar un buen servicio para que todo lleguemos a nuestro destino”, concluye.