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Imposible, retorno de los triquis a Copala

Ocho años se han cumplido desde que un conflicto militar los orilló a abandonar sus comunidades y desde esa fecha el gobierno ha hecho caso omiso a la problemática

Imposible, retorno de  los triquis a Copala | El Imparcial de Oaxaca

Numeralia

8

años desde que fueron desplazados

Ocho años se han mantenido fuera del lugar donde nacieron, las agencias municipales de San Juan y San Miguel Copala, de donde los expulsaron grupos paramilitares que por décadas han estado excentos del control de los gobiernos federal y estatal.

Su meta ya no está en volver a sus comunidades de origen, lo cual hace “imposible” la persistente violencia, su sueño hoy es tener nuevamente un lugar donde vivir, pero para ello, subraya el defensor Especializado en Pueblos Indígenas y Afrodescendientes, Vidal Antonio Agapito, el gobierno de Alejandro Murat no ha dado un solo paso.

“Hay una inconformidad de las familias con la Secretaría General de Gobierno, que es la que se había comprometido, el tema de la reubicación los sigue inconformando porque no hay nada, nada, 2014, 15 y 16 ellos llevaron incluso propuestas de terreno, pero por una u otra razón iba pasando, terminó la administración de Gabino, entra la de Murat y sigue igual”, expresa el integrante de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO).

El estatus de los despalzados de San Miguel Copala, que hoy nuevamente están plantados en el pasillo principal del Palacio de Gobierno, en el zócalo capitalino, se ha mantenido intacto desde la segunda mitad del gobierno de Gabino Cué. Inicialmente eran 78 familias, que se han reproducido a lo largo del exilio, a las que la anterior administración les cumplió a medias dos de los cuatro compromisos que se firmaron en una minuta con la Segego el 17 de mayo de 2013: becas para los hijos de los desplazados, atención médica inmediata, proyectos productivos y la reubicación. En salud y educación el gobierno cumplió con brigadas y becas para los estudiantes hijos de desplazados que no estaban cubiertos por el programa Prospera. “En la aprobación de proyectos productivos nos costó mucho, porque los temas que se va a proyectos productivos ya están comprometidos políticamente, ninguno se aprobó y empieza a haber más inconformidad hacia la General de Gobierno”.

-¿Es posible que algún días los pobladores de San Juan o de San Miguel regresen a sus lugares de origen?

-No hay la posibilidad, cuántos acuerdos se han hecho, nosotros hemos sido testigos en donde aquí se firman y allá empieza de nuevo la violencia, el caso de los triquis es muy complicado, los grupos paraamilitares siguen existiendo. MULT, MUTLTI, Ubisort, siguen vigentes, a nosotros como parte de la Defensoría nos decían, ni se te ocurra meterte allá, sin el permiso de Rufino Merino no entras.

Caminos distintos

La suerte de los desplazados de San Miguel fue gravemente distinta a las de sus hermanos triquis de San Juan Copala, que desde el principio ganaron mayor presencia mediática y ante órganos de justicia internacionales.

El 7 de octubre de 2010, la CIDH dictó medidas cautelares para 135 pobladores, documentando que durante los 11 meses previos 25 personas resultaron muertas y 17 heridas como resultado de hechos de violencia.

El 29 de mayo de 2012 la CIDH otorgó nuevas medidas cautelares a favor de 76 integrantes de la comunidad indígena triqui de Valle del Río San Pedro, San Juan Copala, cuya integridad física se encontraba en riesgo.

En ninguno de los dos documentos se consideró a los desplazados de San Miguel Copala. Para 2014, la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca había certificado que mediante un padrón realizado en coordinación entre la Secretaría General de Gobierno (Segego) y la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), la mayoría de los desplazados de San Juan se encontraban reubicados en municipios de la mixteca como Huajuapan, Juxtlahuaca o Putla.

Las familias se multiplicaron

En el censo de la CDI también están incluidas las familias de San Miguel, que de 78 pasaron a ser 164 debido, según testimonios de las familias desplazadas, a la unión de hijos de diversas familias desplazadas. Todas las familias están incluidas en el padrón, pero no hay avances. El grupo no obstante se partió por diferencias.

Carolina Francisca López Conde, de 44 años, encabeza un grupo en el que ella misma contabiliza a 27 familias. La inconformidad se originó porque los líderes iniciales, Maribel Hernández Domínguez y Pablo Zacarías, entre ellos, “invitaron” a sumarse a la lista de desplazados a “triquis” de todas las regiones del estado. El censo de familias afectadas por la violencia incluye a pobladores de la agencia municipal de San Martín Mexicápam y de la colonia La Experimental, localizadas en Oaxaca de Juárez, de la sierra Mixe, Tehuantepec y Juchitán.

La “fiesta de los pueblos” en que se convirtió el padrón y la vinculación de los líderes triquis con la organización Sol Rojo, escisión del Frente Popular Revolucionario, cristalizó la división.

Hoy Carolina está sentada en un puesto de artesanías en el arco principal de Palacio de Gobierno donde vende los productos que su esposo, Roberto Cárdenas Rosas, elabora en la cárcel. Sobre su casa de campaña, que comparte con una de sus hijas y un hijo, hay dos mantas, una en la que recuerda a los pobladores de San Miguel asesinados en febrero de 2010, previo al éxodo, y en otra donde reclama la lucha de viudas y madres de la comunidad. Por esta última la Segego le ha ofrecido 500 pesos para que la quite.

De estos ocho años, doña Carolina ha pasado tres en el plantón de Palacio de Gobierno y cinco viviendo en Tierra Blanca. Su nueva estadía en “La casa del pueblo” la inició en enero pasado.

“Lo que queremos nosotros es que nos dé un terrenito, reubicarnos, nosotros podemos comprar dónde queremos vivir, porque aquí en Oaxaca se paga todo, y allá en nuestros pueblos no se paga nada, nada más la luz, vas a traer leña al monte y ya haces tortillas, y aquí se compra todo, el gas, es muy difícil vivir en la ciudad”.

“Ya estamos cansados, no nos ha hecho caso el gobierno, por eso regresamos, a ver si este gobierno nos atiende, porque el que pasó de Gabino no lo hizo, aunque este gobernador no ha mandado a nadie, no hay respuesta”.

-Muchas personas piensan que están aquí por dinero, queriendo extorsionar al gobierno.

-Sí, creo que sí, así piensan algunos, porque queremos que el gobierno nos dé dinero, algunos piensan así, otros sí nos ayudan.

¿Quién va a estar por gusto? Aquí no comemos bien, no dormimos bien, si estuviéramos en nuestro pueblo ahí comemos aunque sea tortilla con frijoles, más sano.

-¿Usted cree que algún día vaya a poder regresar a San Miguel?

-Está difícil, creo que no ¿verdad?