La diabetes golpea más fuerte a las mujeres | Ciencia y Salud
La Capital Los Municipios El Istmo La Costa La Cuenca Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Ciencia y Salud Tecnología En la web Policiaca Cartones

Ciencia y Salud

La diabetes golpea más fuerte a las mujeres

Esta enfermedad crónica es la novena causa principal de muerte en la población femenina. Denuncian que las niñas y adultas diabéticas deben sortear barreras en el acceso a una prevención costo efectiva, detección temprana, diagnóstico, tratamiento y atención, en especial en países en desarrollo.

La diabetes golpea más fuerte a las mujeres | El Imparcial de Oaxaca

Los roles de género y las dinámicas de poder que existen en la mayoría de las sociedades del mundo contribuyen a que la mujer sea más vulnerable ante la diabetes. Un menor acceso a los servicios sanitarios se suma a un comportamiento más pasivo por parte de las mujeres a la hora de buscar atención médica. Así lo denunció la Federación Internacional de Diabetes (FID), que este año ha centrado la campaña por el día mundial de esta enfermedad en el particular impacto que tiene la diabetes sobre la población femenina.­

Bajo el lema ‘nuestro derecho a un futuro sano’, la FID busca destacar la importancia del “acceso asequible y equitativo para todas las mujeres con diabetes -o en riesgo de padecerla- a las medicinas y tecnologías esenciales, así como a la educación e información sobre el autocontrol que necesitan para lograr resultados óptimos en el manejo de esta enfermedad, fortaleciendo además su capacidad de prevención de la diabetes tipo 2”.­

Se estima que en el mundo hay más de 199 millones de mujeres que viven con diabetes y se prevé que el número de afectadas aumentará a 313 millones para 2040.­

Esta enfermedad crónica se produce cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza la insulina que genera de manera eficaz, lo cual conduce a un aumento de la glucosa (azúcar) en sangre.­

La diabetes es la novena causa principal de muerte entre mujeres en el mundo: se cobra 2,1 millones de vidas cada año.­

“Fruto de las condiciones socioeconómicas, las niñas y mujeres con diabetes se enfrentan a barreras en el acceso a una prevención costo efectiva, detección temprana, diagnóstico, tratamiento y atención, en especial en países en desarrollo”, asegura la FID.­

En concreto, la entidad expresa que las desigualdades socioeconómicas exponen a la mujer a los principales factores de riesgo de la diabetes, tales como mala alimentación, inactividad física, consumo de tabaco y uso nocivo del alcohol.­

Asimismo, pone de manifiesto que la estigmatización y discriminación a las que se enfrentan las personas con diabetes son particularmente pronunciadas en mujeres y niñas, “que llevan una doble carga de discriminación debido a su estado de salud y las desigualdades perpetradas en sociedades dominadas por hombres”.­

“Estas desigualdades pueden disuadir a las niñas y las mujeres a buscar un diagnóstico y tratamiento y evitar que logren resultados positivos de salud”, argumenta la FID.­

FERTILIDAD Y EMBARAZO­

Respecto de las consecuencias que puede tener la diabetes sobre la salud femenina, la federación internacional apunta que las mujeres con diabetes tienen más dificultad para concebir y presentan mayores riesgos durante el embarazo.­

Estimaciones actuales indican que dos de cada cinco mujeres con diabetes están en edad reproductiva, lo que representa más de 60 millones de mujeres en todo el mundo

“Sin planificación prenatal, las diabetes tipo 1 y 2 pueden resultar en un mayor riesgo de mortalidad y morbilidad materno e infantil”, advierten.­

Además, alrededor de uno de cada siete nacimientos se ve afectado por la diabetes gestacional (DG), “una amenaza grave y desatendida para la salud materno infantil”, enfatizan.­

“Muchas mujeres con diabetes gestacional experimentan complicaciones relacionadas con el embarazo, como presión arterial elevada, bebés de gran peso y parto obstruido (cuando el feto tiene una posición anormal o su cabeza es demasiado grande para el tamaño de la pelvis materna). Un número significativo de mujeres con diabetes gestacional también desarrollarán más adelante diabetes tipo 2”, agregan.­

En ese sentido, desde la Asociación Americana de Diabetes recomiendan a aquellas mujeres que padecen la enfermedad y que desean quedar embarazadas comenzar previamente a trabajar con un equipo de salud multidisciplinario en un adecuado control y seguimiento a fin de reducir las posibles complicaciones.­

Aconsejan realizarse chequeos de: hemoglobina glicosilada (HbA1c), presión arterial, corazón, riñones, nervios y ojos, además de revisar con un nutricionista especialista en diabetes el plan alimentario.­

“Mantener el nivel de glucosa en sangre dentro de los parámetros ideales antes y durante el embarazo ayudará a la mujer y a su bebé a mantenerse saludables y seguros”, agrega la asociación, al tiempo que explica que esto disminuirá el riesgo de tener un bebé prematuro o que éste sea más grande que lo normal.­

Otra medida que permite disminuir las chances de tener un bebé con defectos congénitos es mantener el nivel de glucosa en sangre cercano a lo normal en las primeras semanas de embarazo. “Hoy en día cada vez más mujeres con diabetes logran tener bebés saludables”, subrayan.­

CORAZÓN­

La diabetes es un importante factor de riesgo cardiovascular en las mujeres. De hecho, la enfermedad cardíaca es la principal causa de muerte en la población femenina con diabetes.­

“Las mujeres diabéticas tienen el doble de riesgo de tener un segundo infarto y cuatro veces más de padecer insuficiencia cardíaca que las mujeres que no sufren diabetes”, detalla la Asociación Americana de Diabetes.­

Muchas de las mujeres ya tienen enfermedad cardiovascular o presentan muchos de los factores de riesgo (niveles elevados de lípidos, hipertensión arterial, obesidad abdominal o problemas circulatorios) cuando son diagnosticadas con diabetes tipo 2. En tanto que las mujeres con diabetes tipo 1 pueden desarrollar enfermedad cardiovascular cuando son jóvenes.­

“El problema es que las mujeres diabéticas no solo tienen un mayor riesgo cardiovascular sino que además sufren más complicaciones”, alerta la misma asociación.­

Respecto de las medidas que contribuyen a cuidar la salud cardiovascular de las mujeres con diabetes, enumera:­

* No fumar­

* Controlar la presión arterial­

* Mantener un peso saludable­

* Hacer ejercicio físico a diario­

* Comer alimentos bajos en grasas­

* Controlar la diabetes­

* Estar atentas a dolores de pecho­

* Conocer los antecedentes familiares­

VIDA SEXUAL­

Por otra parte, la Asociación Americana de Diabetes apunta que esta enfermedad puede afectar la vida sexual femenina. “Algunas mujeres con diabetes sienten menos interés por el sexo debido a la depresión o los cambios en los niveles de glucosa que pueden dejarlas cansadas o irritables. También suele ocurrir que las relaciones sexuales les resultan dolorosas debido a la sequedad vaginal”, señalan.­

No obstante, aclaran que este tipo de problemas no son una parte normal del envejecimiento y que no les suceden a todas las mujeres con diabetes. En ese sentido, animan a las que están atravesando esta situación a hablar tanto con sus parejas como con especialistas de la salud que pueden orientarlas e incluso recetar algún medicamento que las ayude.­

Del mismo modo, desde la Asociación Americana de Diabetes alientan a las mujeres con diabetes a consultar un experto en caso de sentirse deprimidas o con ansiedad, dos trastornos psíquicos frecuentes entre diabéticos.­

MENSTRUACIÓN Y MENOPAUSIA­

A algunas mujeres diabéticas les resulta difícil mantener sus niveles de glucosa en sangre en los parámetros esperables la semana previa o durante su periodo menstrual. Puede ocurrir que los niveles de glucosa suban y bajen debido a los cambios hormonales.­

Por eso, los expertos de la Asociación Americana de Diabetes sugieren tomar nota en el libro de control de glucosa de los días en los que se está menstruando a fin de buscar patrones. De ese modo, se puede hablar con el médico sobre un plan de cuidados específicos a llevar adelante antes, durante y luego del periodo menstrual, que ayude a mantener los niveles de glucosa dentro de los rangos ideales.­

En cuanto al momento de la menopausia y los años previos, en los que el cuerpo comienza a producir cada vez menos estrógeno y progesterona (perimenopausia), los especialistas de la asociación norteamericana reconocen que esta etapa puede presentar desafíos para las mujeres diabéticas.­

“El modo en que estos cambios hormonales afectan la glucosa en sangre difiere dependiendo de cada una. Sin embargo, muchas mujeres advierten que sus niveles de glucosa en sangre son más variables (aumentan y disminuyen) y son menos predecibles que antes”, sintetizan.­

Debido a que la menopausia y la diabetes producen síntomas similares, algunas pueden confundir los síntomas menopaúsicos -sofocos, cambios de humor y pérdida de memoria a corto plazo- con síntomas de baja glucosa en sangre (hipoglucemia). Por este motivo, instan a no confundirlos para no consumir calorías innecesarias con el objetivo de aumentar el nivel de azúcar en sangre.­

De todas formas, la organización norteamericana apunta que debido a la diabetes las mujeres pueden atravesar episodios más severos y frecuentes de hipoglucemia, en especial durante la noche. “Esto puede comprometer aún más el sueño, de por sí interrumpido por los sofocos y sudores nocturnos propios de la menopausia, y la privación del sueño suele producir fluctuaciones en los niveles de glucosa, lo cual dificulta su control”, resumen.­

Como principal consejo, sugieren conversar con el profesional de salud sobre las mejores alternativas de tratamiento para sobrellevar y mantener bajo control la diabetes también durante esta etapa de la vida femenina.­