El español es ya un filtro: Yásnaya Aguilar
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El español es ya un filtro: Yásnaya Aguilar

La lingüista y escritora mixe explica que aunque la literatura es una idea ajena a las comunidades indígenas, se ha dialogado con ella

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  • El español es ya un filtro: Yásnaya Aguilar

La lingüista mixe Yásnaya Aguilar reconoce que siempre trata de analizarse, de ver qué tanto escribe en el idioma de su natal Ayutla (región sierra norte de Oaxaca) y qué tanto en español, la lengua con el mayor número de hablantes en el estado y en el país. Pero aunque esta última lengua sea más visible, también apunta que a ella le interesa tener más producción en mixe, pues cree que “elegir interlocutores es también un acto político”.

Aguilar es una de las integrantes del comité de programación de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO), que se realiza hasta el 27 de octubre en Santa Lucía del Camino. Junto a Isabel Zapata, Tanya Huntington, Verónica Gerber, Yolanda Segura y Jazmina Barrera ideó un programa literario con mayor presencia de mujeres, pero en el que también se voltea hacia las lenguas originarias.

 

NO SOMOS TODAS NI ESTAMOS TODAS

En su texto introductorio, el comité reconoce que “aunque hicimos un esfuerzo por la diversidad, no somos todas ni estamos todas”. Asimismo, se vuelca sobre ideas de mujeres como Aura Cumes, quien refiere que “las aspiraciones del feminismo deben nacer de múltiples lugares. Si una lucha pretende incluir, es desde ya, elitista”.

Con esta frase, se le plantea a Yásnaya, reconocida por su activismo en pro de las lenguas originarias, qué tanto se piensa en lo dicho por Cumes cuando se habla de autoras de comunidades o raíces indígenas. Ella aclara que con sus compañeras notó perspectivas diversas, pero también una libertad para proponer.

No se pensó, dice, en crear un espacio donde sólo se escucharan entre ellas, sino en el que se mezclaran “varias cuestiones de las mujeres” y se problematizara “la relación entre el feminismo y las mujeres indígenas, que es una relación compleja siempre”.

Por eso, cuando se le interroga, ¿cómo se percibe, siendo mujer mixe ante los movimientos relacionados con el feminismo o los feminismos? Yásnaya recuerda las críticas hacia la Feria Internacional del Libro de Oaxaca. No faltó quien se preguntara por qué no todas las integrantes del comité se enunciaban o asumían feministas.

 

LAS LUCHAS DE LAS MUJERES

Frente a esto, Aguilar dice que prefiere hablar sobre luchas de las mujeres o “el movimiento de las mujeres, y entre este movimiento de las mujeres uno específico es el feminismo, sobre todo el liberal”, que no nace del mismo lugar ni contexto que el de otras luchas, como las de las mujeres indígenas.

Sin embargo, y al igual que la socióloga guatemalteca Gladys Tzul Tzul, la activista mixe dice que sí hay posibilidades de entablar diálogos con las compañeras feministas. Sólo que estas relaciones suelen ser tensas, al estar mediadas por el colonialismo, es decir, la idea de que las mujeres indígenas (pensando en un sistema de razas) son de una raza específica (generalmente de menor poder).

“Nuestra lucha no está adscrita a olas, por ejemplo, es otro tipo, y hay otros tipos de luchas de mujeres”, remarca, pues no todo puede ser visto desde el feminismo.

 

“ES UNA GENEALOGÍA OCCIDENTAL”

Ya en el plano literario, se le cuestiona si tienen las y los autores que escriben en lenguas originarias las mismas oportunidades que quienes escriben en español u otro idioma como el inglés. Aguilar también opta por explicar el contexto antes de dar una respuesta concreta. “Bueno, la literatura también es una genealogía occidental”, refiere sobre un arte surgido en países de Europa, el cual se basa en esos pensamientos o definiciones mantenidos hasta ahora.

“Nosotros, nosotras, desde los pueblos indígenas, estamos haciendo este puente cultural de hacer literatura de nuestras manos; además de las tradiciones poéticas propias, pero al revés no (se ha dado) mucho. Entonces ha sido, otra vez, atravesado por el colonialismo, al ver (que lo creado por autores indígenas) que apenas está empezando, que no es muy bueno, que es muy nuevo, etcétera”.

Y esa reflexión, unida al de identificar a Oaxaca como uno de los estados con mayor diversidad lingüística en el mundo, es lo que condujo a plantear un programa en el que se pusiera especial interés en los pueblos y lenguas indígenas.

Entre las autoras del ciclo “Escrituras para reinventar la vida”, de la FILO, han estado autoras como las poetas Nadia López García, Mikeas Sánchez y Natalia Toledo; además de otras mujeres como Zaira Hipólito, Gladys Tzul Tzul, que desde la sociología y otras áreas han hablado sobre las lenguas originarias.

 

LAS OPORTUNIDADES

Pero frente a sus compañeras escritoras de habla hispana o inglesa, ¿han tenido estas las mismas oportunidades para incursionar en las artes o transmitir los mensajes de sus comunidades? Yásnaya aclara que las autoras indígenas no necesariamente representan en las artes a sus comunidades, pues esta responsabilidad pasa por la decisión de una asamblea.

“Más bien es que nosotras hemos querido escribir en español y en nuestras lenguas. Pero como la diferencia es estructural, también van a ser diferentes los retos”. Sin embargo, será cada una de estas autoras las que hable sobre ese camino. Yásnaya, que es parte de la antología Tsunami (en la que comparte créditos con Verónica Gerber Bicecci, Margo Glantz, Jimena González, Gabriela Jáuregui, Daniela Rea, entre otras autoras), se observa como alguien con “privilegios”.

“El hecho de que el español sea una lengua más hegemónica y que por eso haya más posibilidades de publicar en esa lengua que en otras, desde ahí ya hay un filtro”, reconoce. Por eso considera necesario que las lenguas indígenas no sólo tengan espacios en las ferias literarias, sino que en las propias comunidades se les valore y se preserven.

“Tal vez todo el sistema literario no esté muy interesado en lo que produzco en mixe, pero para mí es importante y juega en otro sistema y ese sistema es quizá más importante que otro de producción literaria, pero siempre dispuesta a entablar diálogos entre esos mundos, sin obviar las diferencias estructurales”, subraya.

 

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