Carta aboga por el patrimonio de Oaxaca
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Carta aboga por el patrimonio de Oaxaca

El texto se desprende de la campaña “Yo cuido Oaxaca”, del joven Uriel de Jesús Santiago, y a la cual se han sumado miembros del gremio cultural

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Concientizar a la sociedad para que sienta orgullo por sus raíces y cuide la ciudad que habita es lo que se ha propuesto Uriel de Jesús Santiago a través de la campaña “Yo cuido Oaxaca”. Para ello, el joven se ha apoyado en una carta que han firmado arquitectos, escritores, gestores culturales o titulares de instituciones y fundaciones culturales. Quien además escribe para diversos medios de la ciudad, explica que la intención es hacer eco en la sociedad civil para que esta se involucre y participe activamente en el cuidado del patrimonio.

“Esto surge porque siempre me he dedicado y he aprendido a amar la ciudad de Oaxaca. Platicando con personalidades del medio cultural oaxaqueño llegamos a la conclusión de que no podemos permitir que se siga maltratando el patrimonio. Yo como joven me he dado cuenta de que los jóvenes ya no tienen conciencia, ya no le dan el valor que la ciudad merece”, señala Uriel, actualmente miembro del Consejo Ciudadano de Participación Juvenil del Estado de Oaxaca.

La campaña comenzó con la divulgación de la carta “La ciudad pide respeto”, que ha sido respaldada por varios miembros del Seminario de Cultura Mexicana (corresponsalía Oaxaca), representantes de fundaciones como la Bustamante Vasconcelos y la cultural Fernández Pichardo. Además del cronista de Oaxaca de Juárez, Jorge Bueno Sánchez.

Este esfuerzo, detalla Uriel, parte de la sociedad y carece de intereses o apoyos políticos, y sólo se realiza con el fin de que la sociedad conozca su papel y poder en el cuidado de la ciudad que se heredará a las nuevas generaciones.

Si bien, considera que para preservar el patrimonio es necesaria la suma de sociedad, gobiernos y otros entes, Uriel de Jesús señala que para lograr las acciones que puedan emprender las autoridades es vital la participación ciudadana.

“A veces el gobierno tiene fundaciones que colaboran y están en disposición, pero somos la misma sociedad la que rechazamos este tipo de proyectos. Creo que en nosotros cabe más responsabilidad y en el gobierno que dé apoyo, pero el gobierno no puede hacer todo, como sociedad tenemos bastante peso en esto”, remarca.

Por el momento, la campaña se da a través de una carta en la que se destacan algunos sitios y construcciones de valor histórico y cultural, además de la preocupación de los firmantes por el daño a la ciudad, que no sólo se manifiesta en el vandalismo ejercido hacia monumentos o construcciones, sino en la contaminación y el cierre de calles (como la de Armenta y López) con fines comerciales o de algún grupo.

¿Qué estamos haciendo mal como sociedad?, ¿por qué estamos tratando de esta forma nuestro patrimonio? y ¿en qué Oaxaca van a vivir nuestros hijos?, son las preguntas que se plantea en esta misiva y de la cual se espera surjan proyectos educativos enfocados en el respeto al legado cultural y a la ciudad en su conjunto.

“Mi plan es hacer una campaña que siga, (que sea) ‘Yo cuido Oaxaca siempre’”, comenta el colaborador del diario EL IMPARCIAL, así como las revistas Socialmente y Mujeres.

A 30 AÑOS DE LA DECLARATORIA

En diciembre de 2017, el Centro Histórico de la ciudad y la zona arqueológica de Monte Albán cumplieron 30 años de haber sido declarados Patrimonio de la Humanidad. Aunque la fecha era celebratoria, también estaban presentes las afectaciones por fenómenos naturales, como las ocurridas a raíz de los sismos del 7, 19 y 23 de septiembre pasados. A los que se sumaron los del 16 de febrero de este año.

Sin embargo, la sociedad también se ha visto involucrada en los daños, como se ha visto en los últimos años y meses. Por ejemplo, la quema de la quema de la puerta del edificio de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), en noviembre de 2016, cuando en el zócalo de la ciudad se desarrollaba la Feria Internacional del Libro de Oaxaca.

En este año, uno de los casos que han salido a la luz es la vandalización del Templo de San Agustín, ubicado a una cuadra del zócalo capitalino y cuya construcción data del siglo XVI. Fue en abril cuando la puerta y la cantera lateral del monumento histórico resultaron afectadas. Sin embargo, también en junio pasado se observó la instalación de una caseta comercial en torno al inmueble.

 

 

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