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Por qué tener un VPN (incluso si no sabes qué es)

Gratuitas o de pago, las VPNs pueden ayudarte mucho a la hora de navegar por internet.


Por qué tener un VPN (incluso si no sabes qué es) | El Imparcial de Oaxaca

Hay muchas personas que todavía no saben que es una VPN, y otras tantas que no saben exactamente para qué sirven.

Aunque puedan parecer inútiles o innecesarias para algunas personas, las VPNs pueden ser de mucha utilidad a la hora de navegar desde tu dispositivo móvil o PC.

No es necesario contar con la mejor VPN para poder disfrutar de sus bondades, aunque mientras mejor sea el servicio se podrán acceder a más funcionalidades o de mayor calidad.

¿Qué es y por qué deberías tener un VPN?

VPN son las siglas de Virtual Private Network, lo que viene a ser una red privada virtual. Una red de equipos que funcionan como un puente entre tu conexión a Internet y los sitios a los que quieres acceder.

Suena estupendo, pero ¿qué usos le puedes dar a esta red privada virtual?

  • Evitar restricciones de geolocalización. Algunos sitios bloquean sus servicios en determinados países o ubicaciones. Con una VPN puedes saltarte estas restricciones de forma sencilla.
  • Ocultar tu identidad ante sitios sospechosos. Cuando accedes a una web o servicio mediante un VPN, la dirección IP y la información que aparece al servicio será de la red virtual y no la información actual de tu proveedor de internet.
  • Utilizar redes públicas de forma segura. Las redes públicas pueden estar vigiladas, con una VPN se puede evitar a los “mirones” gracias a que toda la información enviada y recibida se encuentra cifrada.
  • Evitar el tracking de tus acciones en internet por diversas compañías.
  • Negar a tu proveedor de Internet la posibilidad de ver tu historial de navegación.

Generalmente es una herramienta muy potente para poder esquivar bloqueos de todo tipo, pero también para poder navegar de forma segura en la red.

Algunas VPN ofrecen conexiones a determinados países específicos. Tener en cuenta las conexiones que permite uno de estos servicios es fundamental si se quiere acceder a plataformas bloqueadas por localización.

¿Qué tan caros son los VPN?

Desde no pagar nada hasta varias decenas de dólares, en función de las características del servicio y cómo se pague.

Las opciones gratuitas pueden ser interesantes para las personas que sólo quieren utilizar sus servicios puntualmente. Como es lógico, tienen algunos inconvenientes, como:

  • Limitación de la velocidad a la que se puede navegar.
  • Pocas o una única ubicación para la conexión.
  • Limitación de tiempo.

Las opciones de pago pueden eliminar una o todas las limitaciones que hay en las versiones gratuitas.

El precio por los servicios de pago puede ser muy variado. Desde sólo 1$ USD se pueden encontrar suscripciones mensuales, hasta los $14 USD en el caso de los servicios más caros.

Es importante tener en cuenta que estos servicios funcionan a modo de suscripción, por lo que se ha de pagar por ellos mensualmente.

Cómo comprar un VPN por Internet

Al igual que utilizar un VPN es sencillo, los pasos para poder hacerse con el servicio son igual de simples.

Basta con encontrar un servicio que reúna las condiciones que vas a pedir a tu Virtual Private Network y realizar la compra como la de cualquier otro servicio en línea.

Estos son los pasos que debes de seguir para poder comprar un VPN por Internet:

  1. Accede a la web del proveedor de VPN.
  2. Selecciona el servicio que quieres contratar. Algunas plataformas permiten pagar durante varias mensualidades e incluyen descuentos por ello.
  3. Crea una cuenta para poder acceder al servicio.
  4. Descarga el software para tu móvil o PC.

Cada proveedor de redes privadas virtuales cuenta con sus propias plataformas para conectarse a ellas.

Por lo general, se cuenta con un programa de escritorio, fácil de utilizar, así como también una aplicación para dispositivos móviles que se puede descargar gratis desde las tiendas de aplicaciones (pero deberás de pagar por la suscripción para poder hacer uso de las funciones que no sean gratuitas).

Algunas cuentan también con extensiones para el navegador, siendo las más básicas en cuanto a características y sólo pudiendo usarse en los PC de escritorio o portátiles.