Rasputín, lucha libre con folclor oaxaqueño | El Imparcial de Oaxaca
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Rasputín, lucha libre con folclor oaxaqueño

Hace tres años una fuerte lesión en el hombro estuvo a punto de dejarlo fuera de la Lucha Libre


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Un accidente hizo que Paul Israel Lara Pérez se quitara la máscara y diera vida a Rasputín, todo con el fin de darle vida a la función de lucha libre, que se realizaba hace 7 años en San Antonio de la Cal, donde la gente estaba “apagada”.

Hoy es pieza importante en las funciones que se realizan en diversas arenas de Oaxaca, siempre con carisma y folclor que caracteriza a los oaxaqueños, contagiando a todas las personas que se encuentran alrededor del cuadrilátero.

Recuerda que desde la infancia tenía el gusto por el deporte, hoy licenciado en entrenamiento deportivo dijo que su intención era estudiar Ciencias de la Comunicación, pero la economía familiar no era buena, pero al enterarse de la nueva carrera que ofrecía la UABJO sobre entrenamiento decide estudiar.

“Ingrese en el 2011 y termine en el 2015, al año me adsorbió la universidad para seguir trabajando con ellos”, dijo.

“Fui seleccionado universitario en decatlón del 2013 al 2015, siempre buscando poner en alto el nombre de mí escuela”, dijo.

En cuanto a la lucha libre, reconoce que esta llegó por casualidad, “no provengo de familia, en la que haya habido luchadores, se dio gracias a que conocía a “El Increíble” que vivía cerca de mí casa, tenía amistad con su hija, en una ocasión paso por donde estaba jugando futbol y me invitó al gimnasio Rey Alcántara que en ese tiempo estaba abriendo sus puertas”.

“Fue así como lo acompañé, esto cuando tenía 17 años, fue Francisco Pérez Antonio, don Frank, quien me entrenó”.

Fue luego de algunos años cuando de manera fortuita da vida a lo que hoy es “Rasputín”, recuerda que tomaba parte en una función que se celebraba en San Antonio de la Cal, “la gente estaba apagada, fría, sin aplaudir, fue Don Frank quien había visto mi desempeño en el ring, quien me invitó a subir al encordado como luchador exótico, acepte y me consiguieron indumentaria en color morado, y me maquillaron, subí sin antifaz, claro había visto como actuaba Pimpinela Escarlata y Mayflower, la gente se animó, con el paso del tiempo la afición siguió pidiéndome bajo ese concepto, por lo que la máscara quedó en el pasado, a pesar de nunca haber imaginado seguir así”.

“El mote se le ocurrió también a Don Frank, quien me sugería un nombre relacionado con el concepto, en ese momento yo solo sonreía, fue así como surgió el nombre de Rasputín que conservó hasta ahora”.

Recuerda que ya son 7 años, bajo este mote, 13 dentro de la lucha libre, pero su debut fue el 9 de enero del 2009.

Con el paso del tiempo fue imprimiendo su propio sello al personaje, “Rasputín, para mí representa el folclor oaxaqueño, los colores de la vestimenta, nuestra alegría, es un personaje pícaro, divertido extrovertido, eso ha sido clave para la conexión con el público y la chispa que llevamos los oaxaqueños, además genera conexión con los niños”.

Reconoce que la lucha libre no es un juego, pues las lesiones rondan a todos los que practican este deporte, recuerda que hace 3 años tuvo una luxación del hombro derecho, teniendo que ser sometido a una intervención quirúrgica colocándole una prótesis con ligamentos artificiales y botones de titanio, “juraba que no lucharía más y seguiría en mi profesión dentro de la universidad, pero los aficionados a la lucha y la familia venían a casa para apoyarme, motivándome a regresar”.

“Claro han habido esguinces cortes, siempre estamos expuestos a un mal golpe, una mala caída, la lucha libre no es un juego, sabemos cómo subimos al ring, pero no como bajamos, al final siempre se agradece al contrincante por que los dos bajamos bien”.

Al final Paul Israel Lara Pérez agradeció el apoyo de todas las personas y de quienes lo impulsan a seguir promoviendo este deporte.