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Salud

¿Por qué los niños deben consumir proteína animal?

En México, el 30 de abril de cada año, es ya una tradición celebrar el Día del Niño. Se trata de una fecha significativa en la que no sólo se…


¿Por qué los niños deben consumir proteína animal? | El Imparcial de Oaxaca

En México, el 30 de abril de cada año, es ya una tradición celebrar el Día del Niño. Se trata de una fecha significativa en la que no sólo se festeja a los infantes, sino también se conmemora la ratificación de la declaratoria hecha en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 20 de noviembre de 1959, en Ginebra, la cual establece el derecho de los niños a un desarrollo integral.  Desde entonces, resulta fundamental que los niños cuenten con todas las condiciones para la óptima formación de sus capacidades.

Desde temprana edad, es relevante que los niños cuenten con una buena alimentación.  A decir de El plato del bien comer, que es una guía de alimentación que forma parte de la Norma Oficial Mexicana (NOM) para la promoción y educación para la salud en materia alimentaria[1],  se establece como criterio para una orientación nutritiva el consumo de los diferentes grupos de alimentos, entre los que se encuentran: frutas y verduras; cereales y tubérculos; así como leguminosas y alimentos de origen animal.

A partir de los 6 meses de edad y en adelante, es una buena práctica integrar a la dieta de los niños alimentos de origen animal como carne, huevo, pollo, pescado y productos lácteos, mismos que aportan nutrimentos esenciales que ayudan al desarrollo cognitivo, muscular y que, a su vez, permiten reforzar el sistema inmunológico.

Cabe recordar que, durante esta etapa los niños requieren un consumo de energía muy alto, por lo cual la ingesta de complejos proteicos como la carne resulta esencial para potenciar su desarrollo. La proteína cárnica no solo es fuente de vitaminas y minerales, también cuenta con aminoácidos y complejos que nutren de manera óptima a quienes la consumen. A través de una dieta equilibrada que contenga proteína animal, estarás proporcionando a los niños:

  • Proteínas de alta calidad: que contribuyen a la conservación y aumento de masa muscular y son necesarias para el crecimiento y desarrollo de los huesos.
  • Tiamina (B1): que contribuye al funcionamiento del metabolismo energético y juega un papel importante en la transmisión nerviosa.
  • Niacina (B3): que contribuye al funcionamiento del sistema nervioso y al mantenimiento de las mucosas y la piel en condiciones normales.
  • Cobalamina (B12): que contribuye al correcto funcionamiento de los glóbulos rojos y el sistema inmunitario.
  • Hierro: que apoya la formación de glóbulos rojos y hemoglobina, el funcionamiento normal del metabolismo productor de energía y sistema inmune, y contribuye al funcionamiento cognitivo.

Un estudio publicado por UNICEF en el 2019 [2], menciona que en el caso de que exista una baja ingesta de proteína animal, los niños podrían presentar complicaciones de salud, como un bajo desarrollo cognitivo, anemia, baja inmunidad e incapacidad para alcanzar su potencial de crecimiento.

En cuanto a la cantidad de proteína que debe ser consumida en etapas tempranas, las Guías Alimentarias 2015 -2020 elaboradas por el Departamento de Salud de los Estados Unidos [3], sugieren la siguiente cantidad de ingesta diaria:

  • De 1 a 3 años consumo de 55 – 110 g
  • De 4 a 8 años consumo de 84 – 154 g
  • De 9 a 13 años consumo de 140 – 182 g
  • De 14 a 18 años consumo de 162 – 196 g

 

En resumen, una buena alimentación en la infancia demanda el consumo de proteína animal que los ayude a crecer y a alcanzar su máximo su potencial. Este Día de Niño, el mejor regalo que podemos ofrecerles es su bienestar a través de una adecuada nutrición.