Ambición e influencias se imponen a la justicia | El Imparcial de Oaxaca
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Ambición e influencias se imponen a la justicia

Tratan de despojar, con artimañas, a una mujer de sus propiedades


Ambición e influencias se imponen a la justicia | El Imparcial de Oaxaca

Con todo el poder de las influencias en los tribunales y en la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), un abogado y ex magistrado continúa amedrentando a la única propietaria de tres bienes inmuebles para despojarla de los mismos que se encuentran en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca de Juárez y de otros, ubicados en San Sebastián, Etla.

LA HISTORIA DE UNA MUJER QUE LLORA DE IMPOTENCIA 

Saura Agueda Arellanes Ramos tuvo la oportunidad que, desde los 4 años de edad (1962), fuera acogida por una familia noble y buena que se encargó de su formación como persona. Se trata de la familia Pérez Torres, cuyo jefe de familia fue un hombre honorable, respetable y licenciado de profesión, Rafael Ángel Pérez Vásquez, con quien habitó en el domicilio de la calle Independencia número 202 en el centro de la ciudad de Oaxaca.

“Fue grande el aprecio que la familia tuvo para conmigo, y por supuesto, el agradecimiento mío hacia ellos fue igual de correspondido, que la única hija que tuvo el matrimonio formado por el licenciado Rafael Ángel y María Soledad Torres Vargas, fue Asunción Pérez Torres, mi madre de crianza y madrina de Primera Comunión”.

A la muerte del licenciado Rafael, explica, su esposa y su madrina se adjudicaron por medio de un juicio intestamentario los bienes inmuebles que fueron propiedad del extinto, siendo finalmente la madrina de Saura quien heredó el 100 por ciento de todo porque su mamá le cedió los derechos que le correspondían a ella.

Pero resulta que a la muerte de Rafael Ángel, la cual fue el 22 de enero de 2003, apareció de la nada un supuesto sobrino, de nombre Roberto Euro García Pérez, quien también es abogado y fue Magistrado en alguna parte de México.

 Roberto Euro jamás tuvo relación ni profesional ni familiar con la familia Pérez Torres, de ahí el desconocimiento por completo de la relación y afecto con ellos.

Roberto Euro reclamó a la mamá de Saura que le considerara a él en la repartición de bienes o que al menos le dejara administrar los mismos, ya que al no estar el licenciado Rafael lo mejor era que él como hombre estuviera al frente de todo. La respuesta de María Asunción fue negativa ya que era notorio el acercamiento a la familia solo por interés.

Por el 2006, María Asunción empezó a estar muy delicada de salud, hasta que le diagnosticaron cáncer, por ello su salud empezó a mermar y de esto se dio cuenta Roberto Euro, quien empezó a asediarla más y a presionarla psicológicamente para que le dejara la administración de sus bienes. “Por tanta presión de mi primo, María Asunción en una de las tantas pláticas me hizo saber que su primo la asediaba por los bienes que tenía y que por ello se había acercado a ella y a su mamá (María Soledad, quien también estaba enferma)”.

Para sorpresa de Roberto Euro, María Asunción dispuso cederle en venta los derechos de todas las propiedades a la denunciante Saura, con la condición de que si no se recuperaba del cáncer y fallecía, se hiciera cargo por completo de su mamá.

Por ello, el 24 de mayo de 2007, acudió Saura y su madrina María Asunción a la Notaría número 48 para firmar la primera compra-venta del terreno que es la Segunda Fracción del Cerezo y El Naranjo, ubicados en San Sebastián, Etla, en el instrumento número 7824 Volumen 153, ante la fe del Notario Público, E. Alfonso Silva Romo.

Posteriormente acudieron nuevamente a la Notaría para la firma de la compra-venta de otras tres propiedades, ubicadas en la calle Guerrero equina con Xicoténcatl y las dos fracciones de la casa de Colón y Melchor Ocampo.

“Lamentablemente en el mes de febrero del 2009, mi madrina María Asunción falleció, cumplí su voluntad y me quedé a cargo de su mamá, soledad Torres Vargas, viuda de Pérez hasta el fallecimiento de la misma, en el año 2010”.

Ni tardo ni perezoso, dice, se presentó Roberto Euro con su abogado Pedro Celestino Guzmán Rodríguez (quien fue abogado de su madrina inicialmente y quien sabe perfectamente la confianza y aprecio que había entre Saura y su madrina, ya que Saura era quien le pagaba los honorarios), en el domicilio de Avenida Independencia para pedirle que por las buenas le dejara los bienes. “Como no accedí, se retiraron enojados, no sin antes ingresar a una habitación para robarse documentos, dinero y alhajas”.

FABRICACIÓN DE DELITOS 

El 17 de julio de 2010, nuevamente se presentan Roberto Euro y Pedro Celestino acompañados de otros abogados y de elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) para agredir a Saura y sacarla con uso de violencia de la casa  al igual que a sus hijos, fabricándoles el delito de despojo, por el cual fueron procesados ante el juzgado Primero de lo Penal, dentro del expediente 100/2010.

“Por el tráfico de influencias de Pedro Celestino Guzmán Rodríguez, se me dictó auto de formal prisión y se me sentención en primera y segunda instancia; sin embargo, el Tribunal Colegiado en Materia Penal y Administrativa, bajo el Amparo Directo 185/2014, los deja en absoluta libertad porque se acreditó que nunca existió el despojo, ya que el mismo Roberto Euro declaró que la suscrita habitaba el domicilio desde antes de la fecha que acusaba y también exhibió un requerimiento notarial, Instrumento 47466 Volumen 651 ante la fe del Notario 75, Miguen Ángel Morales Amaya”.

En el 2011, nuevamente inician una averiguación previa con número 203 (C.R) 2011 y 1373/S.C./2011 contra Saura por falsificación de documento, uso de documento falso, fraude específico, tentativa de despojo agravado, robo y demás que llegara a configurarse, alegando que Saura o sus hijos habían realizado la firma de su madrina en un contrato de compra-venta, respecto al predio ubicado en San Sebastián, Etla. 

Ante esta nueva fabricación de delito, se emitieron dos dictámenes periciales que determinaron que no existe correspondencia grafoscópica entre los rasgos de las firmas de la suscrita y de sus hijos con los rasgos de la firma de su madrina María Asunción. “No ejercicio de acción pela en contra de Saura Águeda Arellanes Ramos, por no reunir los elementos establecidos en el artículo 16 de la Constitución Federal”.

El 11 de abril de 2017 Saura Águeda contrató los servicios de cuatro trabajadores para limpiar el terreno en San Sebastián Etla, hasta donde llegó Roberto Euro, Pedro Celestino (quien estaba como Delegado de la PGR en Chiapas) y su pasante Olga María Melo Rojas, para llevarse detenido a los trabajadores por otro cargo fabricado como delito de despojo, iniciándose la carpeta 355/FETLA/2017.

En la audiencia de ampliación del término, se resuelve el auto de no vinculación a proceso por no acreditar el delito de despojo. Ante la apelación, el Tribunal de Justicia en la sala auxiliar resuelve que se declara inadmisible el recurso de apelación.

Al no conseguir lo que se pretende, con el apoyo de la AEI Pedro Celestino ordena que resguardaran los predios para no dejar entrar a nadie, por lo que se presenta una queja ante la Comisión de Derechos Humanos expediente número (DDHPO/1691/(06)OAX/2017, en la cual se decreta una medida cautelar a los agentes para no causar actos de molestia.

 Asimismo, le iniciaron carpetas de investigaciones  número 1114/FETLA/2017, 3446/ZC/2017 y 3290/ZC/2017 por falsificación y uso de documentos falsos aplicados supuestamente en las diferentes compra-ventas de los inmuebles, pero los jueces han revocado el no ejercicio a la acción penal.

LAS AMENAZAS

Tras la fabricación de delitos, recientemente Saura Águeda y familiares, así como su abogada ha recibido una serie de amenazas y hostigamientos para desistir, por lo cual denuncian públicamente estos hechos y responsabilizan a Roberto Euro García Pérez y a Pedro Celestino Guzmán Rodríguez de todo lo que les pueda suceder ante la ambición que demuestran para obtener algo que no les pertenece y con el uso de sus influencias en Gobierno del Estado.