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No se sabe si el presidente Enrique Peña Nieto estaba harto de las preguntas o si se exasperó porque ya hay muchos señalamientos de corrupción a su gabinete, pero el mandatario dijo que todo se le achaca a la corrupción (aunque estén bien las cosas que no se ven), pero queda claro que en su sentir ya está la voz popular, que clama contra ese mal que ubica a México entre los primeros del mundo que la practican. No siempre se tuvo una percepción tan alta de la corrupción, anteriormente se la veía como algo de los agentes de tránsito y en trámites de ventanilla, pero no permeaban tan severamente hacia arriba, especialmente en aquellos años en que México crecía a más del 7 por ciento anual. Hoy en día, la imagen de los políticos mexicanos es de repugnancia y desprecio hacia la clase política nacional.

Pero dislates se cometen en todas partes, a toda horas y aún por especialistas, como fue el caso de Santiago Nieto, que como Fiscal contra Delitos Electorales, reveló el contenido de una carta que le dirigía nada menos que un ex Director de PEMEX, en la cual demandaba resarcir su nombre, algo que no se debe pedir a una autoridad judicial, la cual no debe revelar los contenidos de alegatos. Por boquiflojo, el Fiscal fue removido de su cargo, pero también se revela que ha habido presión política por lo delicado del asunto: 10 millones de dólares presuntamente para la campaña presidencial de 2012, transferidos por Obedrecht, constructora transnacional brasileña. Es obvio que la oposición debe capitalizar el tema en el senado, para muchos, la expulsión de Santiago Nieto se dio no por violar normas éticas –que a nadie le importan—de la PGR, sino para no afectar a Lozoya y castigar a quienes enfrenten al PRI por cualquier medio.

Temporada de especulación y nerviosismo. Los partidos en etapas próximas de definiciones, andan intentando establecer métodos de selección de candidatos y miles deben apuntarse en todos los estados para ver si alcanzan el anhelado hueso. De todo esto, como se sabe, hay dos partidos que simularán “métodos” de selección: el PRI y Morena, cuyo distintivo es el dedazo, la designación de arriba, la infalible; un dedo o un dedito (como dijo aquel) serán la espada que pende sobre las cabezas de sus súbditos. Por ningún lado se ven aspirantes de buen perfil, se repetiría que la “caballada está flaca” y algunos quisieron utilizar los sismos de septiembre para figurar en fotos y distribuir en redes, que andaban heroicamente atendiendo damnificados.

En la órbita exterior, tres países revisan y negocian cláusulas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), uno de ellos amenaza tozudamente como forma de presionar y según ellos de “negociar”. Donald Trump despunta cada mañana con ocurrencias perversas y las lanza por Twitter. Algunas de sus amenazas se han cumplido, algunas declaraciones le restan simpatía y generan polémica. Pero como dijo el premio Nobel de Economía Paul Krugman, a México puedo no irle muy bien de salirse EU del Tratado y las calificadoras ya han predicho un nivel más bajo. El riesgo persiste, pero se establecerá el desafío de lograr habilidades mercantiles con otras zonas y otros países. A su vez, las empresas grandes del comercio exterior en EU, cabildean y presionan a Donald Trump para no salir del TLCAN, puesto que saldrían perdiendo más ese país, cuyo presidente cree que por comprarle más a tu vecino éste te está perjudicando y no en un trato justo y legal.

Carles Puigdemont, sucesor de ArturMas y socio de Oriol Junqueras está en una encrucijada y dura prueba. Su Govern está por desmoronarse y el independentismo catalán empieza a naufragar; sólo daños está dejando ya la irresponsabilidad de los secesionistas por compulsión.

Solidaridad. Con Enrique Arnaud Viñas, que no recibió el mismo privilegio que a otro personaje, hoy en proceso.