Aspirantes a ser candidatos presidenciales | El Imparcial de Oaxaca
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Opinión

Es mi opinión

Aspirantes a ser candidatos presidenciales

 


Las candidatas y candidatos sin partido que al principio parecían opciones serias para enfrentar a la partidocracia, resultaron ser la botana electoral sin ninguna posibilidad de ganar la silla presidencial. Sin embargo, dan contexto para algunas reflexiones relacionadas al estatus político nacional.

Para empezar, la “cargada” de independientes nos dice que ciertamente existe un genuino descontento popular contra los partidos políticos que funcionan como carteles de privilegios que nada tienen que ver con la democracia.

Asimismo, observamos que entre los 74 aspirantes a ser candidatos, solo dos se pueden guisar por separado: Pedro Ferriz y María de Jesús Patricio Martínez. El resto son rellenos de mal gusto y falso protagonismo.

De Pedro Ferriz puedo decir, que siendo un periodista reconocido y de larga trayectoria en esa difícil profesión, dio el paso al frente que otros comunicadores están muy lejos de hacer. Es común escuchar el comentario popular, que los periodistas son muy criticones, pero que temen que asumir riesgos que pongan en juego ante la opinión cívica su prestigio profesional. Ferriz ya dio ese paso, y por eso se le guisa aparte.

María de Jesús, la indígena, tiene relevancia porque más allá de las definiciones políticas sectoriales, representa a los pueblos originarios que desde siempre han sido marginados y explotados por la oligarquía gobernante. Además, María de Jesús es la única que puede presumir y demostrar que no pertenece ni ha pertenecido a ningún partido político.

Por lo demás, las candidaturas sin partido no van más allá de un legítimo acto de inconformidad contra las mafias del poder, cuyos jefes gozan de impunidad que debería avergonzar a todos los mexicanos decentes.

A menos de un año para las elecciones federales, es necesario reflexionar para valorar el “voto útil”. El tema es muy sencillo, se trata de no empoderar con nuestro voto a candidatos descalificados que solo buscan la impunidad y otra oportunidad para saquear al erario que es patrimonio de todos.

Si votamos por pillos reciclados, seremos cómplices de que politiquillos de esa calaña sigan burlando a las autoridades judiciales. Si votamos por candidatos rateros votamos contra nosotros mismos, contra nuestras familias, contra nuestro estado y contra todos los mexicanos decentes que luchan contra los corruptos.

Nuestro “voto útil” es justicia ciudadana, que debemos ejercer más allá de los partidos políticos. Si las dirigencias de los partidos no tienen la capacidad ética para castigar a esos ladrones, los ciudadanos tenemos la obligación cívica de no empoderar a candidatos con expedientes negros pendientes de aclarar con las autoridades judiciales. El “voto útil” es para sacar a los criminales del poder, ni más ni menos. Que nuestro voto sea útil y sin miedo.

Es muy importante que los oaxaqueños decentes no manchen su voto, eligiendo a candidatos corruptos para integrar a las legislaciones locales y federales, así como presidentes municipales. Los ciudadanos honestos que los hay en todos los partidos y también sin partido, deben saber que el voto cívico no es para empoderar a candidatos descalificados, que por compromisos mafiosos siempre estarán dispuestos a dar impunidad a rateros de todos os colores.

Por eso y otras razones, votar por mafiosos nos hace cómplices al dar poder a legisladores obedientes y dispuestos a renunciar a su obligación de defender al pueblo, para conformarse con servir al patrón en turno sea del color que sea. Más vale un grito a tiempo que mil arrepentimientos.

Pero es más, sacar a los corruptos de sus dirigencias aplica para todos los partidos políticos, para no empoderar a rateros con el voto ciudadano. Al fin, todos los partidos tienen gente decente para hacer un proceso electoral decoroso y confiable. Eso es importante. Y ¡Hay que decirlo!

Es mi opinión y nada mas…

raulcampa@hotmail.com