Gerardo Cajiga: Justicia y gracia
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Opinión

De Paradojas y Utopías

Gerardo Cajiga: Justicia y gracia

 

1).- El discreto encanto del poder

La justicia en México no cambia. La ley se sigue haciendo de ladito para que pase la política. El tráfico de influencias, la negociación en lo oscurito y “los amigos poderosos” siguen marcando la pauta. Un sismo político se dio el pasado 19 de septiembre con la aprehensión de los ex Secretarios de Finanzas del gobierno de Gabino Cué: Gerardo Cajiga y Enrique Arnaud. ¿Los cargos? Presunto peculado por 100 millones de pesos. Ambos fueron vinculados a proceso, con una salvedad. La sentencia juarista de “a los amigos justicia y gracia” arropó al primero. La libertad del ejecutivo de “Interacciones” fue prioridad cupular. ¿Delincuente común? Es posible, pero con pedigrí político. Cuando apenas los órganos jurisdiccionales locales se regodeaban con su vinculación a proceso, se cayó el teatrito. El Juez de Control justificó el arresto domiciliario. Disparo al aire. Traspié institucional. Falta de consistencia jurídica.

2).- El factor ITAM

La defensa ex officio del acusado –se dice- concitó a lo más selecto de la clase política nacional. Una fuente revela que el mismo Emilio Gamboa pidió clemencia. Y muchos más. Pero la posición privilegiada de sus amigos y ex correligionarios del ITAM, sin duda hizo la mejor parte. Sólo un aidememoire para despistados: “Como antes lo hicieron la UNAM o el Colmex, hoy el ITAM coloca egresados en puestos clave de los poderes público y privado”. (Alberto Aguirre Montalvo/ Poder360, Febrero de 2012). Dicha institución es, según el autor, una “fábrica de líderes”. Al inicio de la década de los noventas, al ITAM acudían a tomar clases jóvenes nacidos entre 1968 y 1972, amigos y correligionarios de Cajiga. Al menos dos son presidenciables y favoritos del presidente Enrique Peña Nieto: José Antonio MeadeKuribreña, actual Secretario de Hacienda –fuerte aspirante a “la grande”- y Luis Videgaray Caso, Secretario de Relaciones Exteriores. Pero hay decenas más encumbrados en puestos públicos y privados. El mismo gobernador Alejandro Murat es egresado del ITAM. El negocio más rentable que la minería para los Bailleres.

3).- Un historial brillante, aunque tortuoso

En 1992, en la campaña para la gubernatura, Diódoro Carrasco trajo a Oaxaca al joven veinteañero Cajiga, recién egresado del ITAM. Devino una especie de sensei del diodorismo. Pero justo al inicio del sexenio de DCA dejó a los yopes. El zacatecano, Genaro Borrego, a la sazón presidente del PRI lo hizo su Secretario Técnico. Y se lo llevó después al IMSS. Pero en campaña hizo las mejores migas con dos consentidos del cuicateco: José Antonio Estefan Garfias y Jorge Castillo Díaz. A éste lo volvió a encontrar cuando Carrasco fue nombrado por Ernesto Zedillo titular de la SEGOB.

“El Coco” fue un subordinado cuando Cajiga fungió como Oficial Mayor, sin cumplir aún los 30 años de edad. Ahí convivió de cerca también con el que fuera Subsecretario de Normatividad de Medios: Gabino Cué. Parafraseando a J. L. Borges: la SEGOB fue entre 1999 y 2000, una especie de “Oaxaca en el exilio”. Sin embargo, la estrella ascendente de Cajiga se opacó al arribo del PAN a la presidencia. Una adquisición fraudulenta de aeronaves para la Policía Federal, dirigida entonces por Wilfrido Robledo, lo marcó para siempre.

4).- La inhabilitación y el exilio

El aludido fue inhabilitado por diez años. En el paquete iban dos cercanos a Diódoro: Jorge Castillo y Roberto Pedro Martínez Ortiz. Inteligente y buen financiero, Gerardo aprovechó para estudiar su postgrado en Harvard. El apoyo de sus amigos fue fundamental. Uno de ellos, desde un puesto relevante en el IMSS: Pepe Toño Estefan. Llegar como Secretario de Finanzas al mal llamado “gobierno de la alternancia” fue como estar en casa. Hasta le encontró chamba a su esposa. Le crearon el Centro de Diseño. Formó parte de esa cofradía de complicidades, sólo socavada por un puntilloso y pendenciero ex Secretario General de Gobierno: Jesús Martínez Álvarez. El canto de las sirenas de “Interacciones” lo cautivó y ahí se fue. La financiera era parte del engranaje del erario estatal. Del negocio, pues. Y le dejó el cargo a Enrique Arnaud, quien fuera asimismo, titular de Finanzas con Carrasco. Parco, seco y con ascendiente de rectitud, es economista egresado de la Universidad Iberoamericana (UIA), con postgrado en Manchester, Inglaterra y Boulder, Colorado. Ex investigador del ITO y tecnócrata, pero sin los padrinos y correligionarios poderosos de Cajiga, por lo que me atrevo a opinar –puede que me equivoque- que con Arnaud se aplicará la segunda parte de la sentencia juarista: “la ley a secas”.

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:
— Insisto: el Cártel-22 no sólo perdió el sentido de la realidad sino la razón política. ¡Imagínense, haciendo una ridícula marcha en apoyo a los damnificados!, y ¿cuándo se hicieron presentes en las tareas de rescate, remoción de escombros o en donar un día al menos, de su generoso aguinaldo de más de cien días, para el pueblo que resultó afectado por los sismos y las lluvias? Demagogos y farsantes.

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