Transportistas: Una nueva afrenta | El Imparcial de Oaxaca
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Editorial

Transportistas: Una nueva afrenta

 


En la medida en que el gobierno siga permitiendo que las mafias del transporte sigan controlando a sangre y fuego el servicio de taxis, moto-taxis, volteos, carros cisterna y otros, sin duda irá perdiendo el control de algo que compete al Estado y haciendo crecer cada día, verdaderos grupos criminales enquistados en el transporte. A este tema le hemos dedicado decenas de espacios editoriales, justamente porque no parece una buena política que estemos no sólo bajo la tutela y acoso de maestros y organizaciones sociales, sino asimismo de sindicatos con ribetes criminales como es el caso de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Confederación Nacional de la Productividad (CNP), el Sindicato “Libertad” y la Federación de Sindicatos del estado de Oaxaca (FESO), cada uno dirigido y controlado por personajes “ampliamente conocidos”… pero en los bajos fondos. Desde el pasado domingo el terrorismo a través de las redes sociales se hizo más que evidente. A primera hora del lunes, cientos de taxistas con sus respectivas unidades amenazaban con bloqueos en Ciudad Administrativa y Judicial. En un principio se pensó que era en represalia por la agresión que sufrió uno de los pistoleros al servicio de uno de los dirigentes de la CTM, en los rumbos del Mercado de Abasto, pero finalmente trascendió que fue como respuesta a los operativos en contra de taxis piratas.
En conversaciones con funcionarios ligados al tema del transporte y la gobernanza, se infiere que no hay manera de acotar a esta Hidra de Lerna, que tiene tentáculos por todas partes y ramificaciones ciertamente peligrosas. Lo que sorprende es que los mismos piden acabar con las unidades piratas, cuando son ellos mismos quienes las prohíjan. Desde luego que se trata de un severo conflicto de intereses. El gobierno, como representante legítimo del Estado debe regular las concesiones otorgadas y evitar que las mismas se sigan dado sin control alguno y dando más poder a los sindicatos y grupos criminales de que hablamos al principio. Nada, absolutamente nada justifica que en tiempos como los que hoy vivimos, en donde más de 100 mil oaxaqueños no tienen casa en dónde dormir, tengamos que tolerar protestas de estas mafias. Bien haría esos sindicatos del crimen en ir a prestar ayuda solidaria en las comunidades devastadas por sismos y lluvias y dejar de estar enchinchando a la sociedad civil.

A flote irregularidades

Cuando han iniciado en el Istmo de Tehuantepec las tareas de reconstrucción, empiezan a salir a flote una serie de anomalías, irregularidades y deslices de funcionarios, de presidentes (as) municipales, así como excesos de quienes han tenido tareas que desarrollar en la zona de la devastación. Por ejemplo, muchos afectados no fueron tomados en cuenta para el censo, otros más fueron discriminados de los apoyos de despensas. Se sabe que la presidenta municipal de Juchitán de Zaragoza, Gloria Sánchez López, politizó la ayuda hasta la semana pasada. Asimismo, que su homónima de Tehuantepec, Yesenia Nolasco Ramírez, estuvo exigiendo pagos de predial 2017 y documentos de propiedad a los damnificados, sólo para autorizar la demolición de sus propiedades, además de hacerles firmar un documento de que no habría responsabilidades de parte del gobierno municipal. Se menciona el caso de la directora del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos de Oaxaca (CECYTEO), María Luisa Matus, que coludida con el delegado de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), Saulo Chávez, beneficiaron con folios de reconstrucción a una lista de favoritos. Se trata sólo de algunos casos. Pero existen muchos más.
Sin duda alguna, la insistencia del presidente de la República y del gobernador Alejandro Murat, de no politizar la tragedia en que han vivido los pueblos del Istmo de Tehuantepec y de otras regiones más, fue echada en saco roto. El proselitismo político, la difusión de imágenes de funcionarios entregando despensas, apoyos o en albergues, ha estado presente. Sin embargo, la crítica fue asimismo en el sentido de que se ha privilegiado sólo una región del estado, ignorando de manera premeditada que en los últimos días hubo serias afectaciones en la Sierra Norte, La Cañada y la Cuenca del Papaloapan. Aún en esa región se ha manifestado de manera clara la desorganización, la improvisación y la tendencia aberrante de obtener beneficio político de la tragedia que se volcó sobre nuestra entidad. La cargada de funcionarios de primero y segundo nivel ha estado ahí. Cada uno buscando llevar agua a su molino político y pavoneándose en sus comunidades de origen, para que su gente “se la deba”. Incluso se sabe de un promotor del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), ofreciendo apoyos de dos mil pesos, “a cambio de que voten por su candidato”.