Una perla en el trópico | El Imparcial de Oaxaca
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Opinión

Debates y Deslindes

Una perla en el trópico

 


-Hagamos el planeta grande nuevamente

Tengo una mala impresión de los burócratas sindicalizados de Oaxaca, y de todo el mundo, empezando por los maestros de la 22. Cualquiera de ellos desprestigia al sindicalismo tanto como Elba Esther Gordillo o Romero Dechamps. Por esa razón, quedé gratamente sorprendido cuando el pasado lunes asistí a las oficinas del Registro Civil que están en el Carmen Alto para realizar un trámite y recibí una atención amable, rápida y gratuita. La primera sorpresa fue el vigilante de la entrada que me invitó a pasar y gentilmente me indicó dónde quedaba la dirección general, es el primer vigilante no prepotente que me encuentro en la vida. En el camino hablé con unos empleados que estaban en unas mesas de trabajo del patio maravilloso de esa joya colonial, que es el convento del Carmen Alto, a quienes expuse mis dudas y preocupaciones. Cuando les pedí el nombre de algún gestor que pudiera ayudarme me aconsejaron recurrir a los directores quienes me solucionarían mi problema sin ningún costo.

Más grande fue mi sorpresa cuando llegué a la Dirección de Oficialías. Pedí ver al director y más tiempo se tardó la secretaria en atenderme que yo en pasar a las oficinas de Emanuel López Vázquez, a quien le expliqué mi problema y entregué los datos necesarios. En menos de lo que canta un gallo, estaban buscando en los archivos informatizados mis documentos. No habían pasado cinco minutos cuando una  empleada nos dio el resultado de la búsqueda. No había nada. Emmanuel inmediatamente se comunicó a la oficialía del Registro de Tlacolula con un señor de nombre Nahúm Ernesto Vicente Silva y en pocos minutos ya teníamos la respuesta y la solución a mi solicitud. El trato fue amable, atento y sobre todo eficiente. Lo que más me sorprendió fue que esta atención privilegiada se les dio a todas las personas que se presentaron en ese lapso: campesinos, personas de la tercera edad, amas de casa, jóvenes, salían con una sonrisa por el trato recibido. Cuando le comenté esta situación al maestro Flavio Bayliss, me comentó que hay una nueva directora: Martha Escamilla.

Siempre he sido alérgico a la burocracia sindicalizada: No trabajan, puede parecer exagerada esta afirmación, pero así es, diversos comentarios que recibo y mi impresión personal es que son unos parásitos que gravitan sobre otra parte de  los empleados que están bajo contrato o son de confianza y que tienen que sacar el trabajo.  La burocracia sindicalizada en Oaxaca es otro de los rasgos del subdesarrollo que tenemos que padecer, es pesada, ineficiente e ignorante. No dejo de reconocer que finalmente los trabajos públicos  y las obras publicas son en nuestro estado una de las principales bolsas de trabajo. Es una forma de redistribución de la riqueza.  Ojala fueran eficientes como en este caso que les relato. Mucho ganaríamos.

Make our planet great again  

Hagamos el planeta grande nuevamente. Trump representa sin duda alguna la expresión más pura de los capitalistas e imperialismo. Soberbio, prepotente y despectivo. No les importan los seres humanos, sus prójimos, la vida, la humanidad, el medio ambiente, el respeto a sus semejantes. No tiene respeto por nada, ni por las personas, los países, la humanidad y muchos menos el planeta que es  una nave espacial en la cual vamos todos. Los antepasados de Trump  seguramente tenían esclavos y obreros que trabajaban 18 horas al día, fueron los depredadores del oeste, del continente africano, de las zonas petroleras, de las minas de carbón y metales. Trump pertenece a esos nuevos explotadores mediante los sistemas bancarios, los inventores de las tiendas de raya modernas, los financieros y las empresas rapaces que tienen como finalidad quitar su dinero a las personas mediante cientos de argucias comerciales. Es como un matón de barrio, confía en su fuerza física para someter a los demás, hace gala de su mala educación, de su falta de principios, es como un cerdo imprudente que actúa sin pensar en sus consecuencias.

Es cierto que es uno de los hombres más ricos de la tierra y actualmente el político más poderosos del planeta, pero eso no le quita ni un ápice a su mala educación, más bien la amplifica ahora todo el mundo sabe de su conducta obscena, su trato bestial, su misoginia y su falta de respeto a las mujeres, o su desprecio por los valores humanos que a lo largo de los siglos hemos ido formando. Todo parece indicar que Trump disfruta su comportamiento, cada vez que atropella, que agrede, que insulta o que trata de degradar a sus semejantes, disfruta el asombro que causa su actitud. Trump se ubica en estos momentos en esos gobiernos ultranacionalistas de derecha. Los Estados Unidos reciben los beneficios de la mayoría de los habitantes de la tierra a través de diversas formas comerciales, financieras e industriales; sus industrias y productos han terminado con varios recursos naturales, han contaminado el planeta, han explotado a los trabajadores del tercer y cuarto mundo han degradado la vida fuera de los Estados Unidos, mientras ellos disfrutan los beneficios de esa degradación.

No obstante esa vocación depredadora y de explotación que trae consigo el modelo económico de  los E.U. ahora su administración se niega a continuar con el Acuerdo de Paris, que fue un protocolo y compromiso que firmaron los países para detener la degradación del planeta, parar el calentamiento global, la destrucción de especies, detener la amenaza que representa que de descongelen los polos. Trump con bombos y platillos anunció en los jardines de la Casa Blanca en Washington D.C., que no apoyaría más esta medida. Que le importaba un carajo lo que le pasara al planeta en su conjunto, que primero los Estados Unidos y sus ganancias.

Afortunadamente después de su anuncio, los otros 194 firmantes del pacto climático tratan de crear un frente común para salvar este esfuerzo de detener la destrucción de la tierra. Se formó una inusitada unanimidad para criticar la retirada estadounidense del Acuerdo de Paris contra el cambio climático. Europa, China, India,  México, la ONU y muchas otras voces lamentaron la decisión del presidente Donald de dar la espalda al pacto. La única excepción fue  Vladimir Putin, que evitó culpar a Trump alegando que ese marco fue suscrito por el anterior líder, Barack Obama.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien en estos momentos construye su liderazgo como uno de los mandatarios de más prestigio en el escenario mundial convocó a los estadounidenses en desacuerdo con la decisión de su presidente a unirse a Francia en la lucha contra el calentamiento global. Dijo: “A todos los científicos, activistas y emprendedores decepcionados por la decisión de su presidente, les digo que encontrarán en Francia un segundo hogar”,  “Los invito a venir aquí y trabajar con nosotros para encontrar soluciones concretas para el medio ambiente”. Les aseguro que Francia no abandonará la batalla” “Si no hacemos nada, nuestros hijos conocerán un mundo de muros, migración y escasez, un mundo peligroso”.

Macron explicó que aunque respetaba la decisión de su homólogo, creía que Donald Trump estaba cometiendo un error tanto para EU como para el planeta y tomó prestado el lema de campaña de Donald Trump para liderar la lucha contra el cambio climático: “Make Our Planet Great Again” (Hagamos al planeta grande otra vez). El lema, que es una modificación a la frase icónica de Trump “Make America Great Again” (Hagamos Estados Unidos grande otra vez)

“Nada nos detendrá́” anunció la alemana, Ángela Merkel, tras considerar “muy lamentable” la actitud que ha propinado Trump a ese marco. “EE UU le ha dado la espalda al mundo”, censuró en ingles el presidente francés, Emmanuel Macron, que pidió́: “Hagamos el planeta grande de nuevo”, parafraseando la expresión de Trump que alude a América como sujeto de esa grandeza.

En todos los continentes se multiplicaron esos mensajes. La posición más firme provino de los Gobiernos de Francia, Alemania e Italia, que respondieron de manera conjunta al anuncio de la Casa Blanca para alertar de que el pacto de Paris no se puede reabrir.  Hay un tiempo para negociar ese tiempo se acabó, ahora hay que cumplir con  los plazos. “No se puede renegociar el acuerdo porque es un instrumento vital para nuestro planeta, nuestras sociedades y nuestra economía”, dijeron los representantes de estos tres países que fueron inmediatamente secundados por decenas de mandatarios.  La India, otro de los grandes polos contaminantes del planeta, reafirmó su compromiso con el marco de Acuerdo de  Paris, especialmente en el desarrollo de energías renovables. Argentina lamentó “profundamente” la actitud de Donald.

Trump se quedó solo en los Estados Unidos. Le han renunciado funcionarios, enfrenta manifestaciones en las principales ciudades. El único que medio lo apoyo fue su cómplice, el presidente, Vladimir Putin, quien exhortó a “no alborotarse” ni a “juzgar” al presidente de EE UU por abandonar el acuerdo sobre el cambio climático. “No he visto el texto del decreto de Trump, pero no le juzgaría. Puede que el documento, en su opinión, no esté suficientemente reflexionado. Dijo: “Todavía tenemos tiempo; si trabajamos constructivamente, aún podemos llegar a un acuerdo” y bromeó en ingles ante la tranquiza que está recibiendo Trump : “Don’t worry, be happy” (No te preocupes, sé feliz).