AMH: El último jalón | El Imparcial de Oaxaca
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Opinión

De Paradojas y Utopías

AMH: El último jalón

 


1).- Recuento de daños

Con el V Informe, el gobierno de Alejandro Murat está tocando fondo. En breve entra al sexto y último año. Un régimen ad hoc. Inició con el pie izquierdo. La tragedia a cuestas. El Santo de espaldas. Recibió un erario saqueado, vacío, con deudas y pendientes. De 2017 a 2021 el mal fario no le ha dado tregua. Buenos propósitos, pero ninguna obra emblemática. Sequías, tormentas y sismos en 2017. Atención a miles de damnificados. Poblaciones istmeñas, en su mayoría devastadas por el brutal sismo de 8.2 grados de septiembre. Aún persisten las huellas del siniestro.
El 16 de febrero de 2018, una nueva sacudida exhibió nuestra vulnerabilidad. Y como película de acción, el desplome de un helicóptero UH-60M, de la SEDENA en Jamiltepec. AMH y funcionarios salvaron milagrosamente la vida. Pero no quienes se resguardaban ahí. Al menos a 14 personas les llegó la muerte del cielo y en la oscuridad.
La reconstrucción no estaba contemplada en el Plan Estatal de Desarrollo, 2016-2022. Ni en los ejes centrales o transversales. Pero fue pasarela de decenas de funcionarios federales. Sólo un voyeurismo burdo. Las visitas del ex presidente Enrique Peña Nieto se fueron espaciando. Dejó de venir a Oaxaca, salvo una o dos veces que llegó casi a hurtadillas. Lo inhibió la amenaza permanente de boicot del Cártel 22. Empero, en la conciencia colectiva del oaxaqueño, el apoyo a su ex colaborador Murat fue promesa fallida. Como lo fue la Zona Económica Especial (ZEE) de Salina Cruz. O la construcción del gasoducto a Jaltipan, Ver. De aquellos 15 meses ofrecidos por AMH en campaña, para terminar las carreteras al Istmo y la Costa, ni sus luces. Han pasado cinco años y no se ve para cuándo.

2).- La pandemia y sus coletazos

En 2020, cuando los oaxaqueños atisbamos el arranque de un ambicioso programa de obras, para restituir un trienio de siniestros, tragedia y reconstrucción, llegó la pandemia de SARS-CoV2. La maquinaria gubernamental se paralizó. Al menos una decena de miembros del gabinete, incluso el propio Murat, resultaron positivos a Covid-19. Como ñapa istmeña, el 23 de junio de 2020, otro sismo nos golpeó. Al menos 10 muertos en los Ozolotepec, en la Sierra Sur. Y otro peregrinar para rehabilitar caminos, escuelas, edificios públicos.
Llevamos 20 meses de pandemia y la nueva normalidad no llega. La protesta social no ha cesado. Y han aflorado más deudas y el boquete financiero en los SSO. Desabasto de medicinas; conflictos laborales. Un crecimiento económico que no se ha traducido en mejor calidad de vida. El mito de entidad segura, con evidente crecimiento en homicidios y feminicidios.
La historia, que es testigo de los tiempos y luz de la verdad enseña que, lo que no se hizo en un lustro menos se hará en un año. Si de obras relevantes se trata, hay dos o tres en curso: el Centro Gastronómico, el proyecto de Símbolos Patrios y el Centro Cultural. ¿Y el Libramiento Sur? Mejor ni hablar. De las carreteras al Istmo y la Costa se ha hablado mucho. Pero hasta hoy ninguna se ha concluido. Del cacareado Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), con certeza, AMH ya no verá como gobernador, la terminación de este proyecto presidencial.
El avance pues, en este lustro, ha sido pobre. Hay una agenda pendiente, más que resultados; más desafíos que realizaciones. Oaxaca –como mucho hemos dicho- sigue viajando en el furgón de cola del tren del desarrollo y la justicia; de la equidad y el combate a la pobreza.

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

— En el proceso interno de Morena, los dados lucen ya cargados. ¿Para qué tanto brinco, si la decisión será sólo de uno y no de encuestas cuchareadas y ficticias? Oaxaca se encamina a ser la segunda parte de un experimento. La primera fue la de Gabino Cué. Si bien no hay resultados predeterminados, a grandes trancos, el partido de AMLO, camina hacia una inminente pulverización. Sólo una gran alianza puede detener el triunfalismo de Morena.
— ¡Vaya sainete el que se armó en la LXV Legislatura! De pena ajena. Ojalá haya alguna mente ecuánime que le devuelva la dignidad y seriedad. Que no siga como la cloaca que fue la pasada.
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