“Edén” para inversiones | El Imparcial de Oaxaca
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Opinión

Editorial

“Edén” para inversiones

 


Es impresionante la publicidad que se le ha dado al llamado “Mes de Oaxaca en Estados Unidos”, que inició con el montaje de dos alebrijes gigantes en el Rockefeller Center, en el corazón de Nueva York y ha continuado con eventos importantes en la capital federal, Washington, D.C. En la inauguración de diversas muestras artesanales y eventos culturales, el gobernador Alejandro Murat y su comitiva han ponderado la riqueza real y potencial de nuestra entidad, sobre todo durante las reuniones como las cúpulas empresariales, en donde se ha dejado entrever la oportunidad para los grandes capitales de invertir en Oaxaca. Sería torpe y necio negar que ésta ha sido una de las políticas de mayor peso para el actual gobierno estatal: el aliento a las inversiones nacionales y foráneas.

Sin embargo –y ello hay que decirlo sin maquillajes- en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se ha perfilado una política económica reacia a la inversión externa. Leyes y decretos se han aprobado o están en vías, que desalientan por completo el arribo de nuevas inversiones. Un ejemplo es la aún no aprobada Reforma Eléctrica, que echa por la borda todo lo que se ha avanzado en energías limpias, como la eólica, en la que Oaxaca es pionera y uno de los principales estados generadores. El golpe que se les ha dado a las empresas españolas y francesas, en su mayoría, que operan en el Istmo de Tehuantepec, es brutal. ¿Cómo pues, decir que somos un Edén para la inversión con lo que estamos viviendo en estos momentos de cuestionamientos y ataques verbales y legales en contra de las empresas extranjeras? 

Pero no solamente hay que lamentar la escalada constante desde el podio presidencial en contra de dichas empresas, además, el clima nocivo que encuentran en nuestra entidad. Sólo la semana pasada vecinos de agencias municipales de San Juan Mazatlán, Mixe, mantuvieron durante varios días, un bloqueo carretero en la Carretera Transístmica, por un problema local que tienen con el edil de dicho municipio. Otros grupos, se dice que empleados de la Comisión Estatal del Agua (CEA), hicieron lo propio en el tramo Tehuantepec-Juchitán, sobre la Carretera Internacional. Mucho hemos insistido: ¿Con todo este panorama cotidiano de obstáculos a la libre circulación, se considera que será viable el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec? ¿Qué empresarios, en su sano juicio, habrán de arriesgar sus capitales en donde prevalece el desorden y la falta de aplicación de la ley?

Manos que mecen la cuna

Cada que se exacerban los problemas entre algunas comunidades que libran viejos conflictos, surgen las manos que mecen la cuna. La mayoría de los instigadores de la violencia son personas extrañas a las comunidades en conflicto. Pero se han ido metiendo en el ánimo de la gente, aprovechando muchas veces la ignorancia o su inocencia. Así, en la Sierra Sur, en la zona de San Baltasar Loxicha, cada en cuando asoman los conatos de enfrentamiento o en las comunidades de Zimatlán de Lázaro Cárdenas y San Sebastián Nopalera, en donde ha sentado sus reales la organización denominada Comuna de los hermanos Flavio y Horacio Sosa. Hace un par de semanas, ante la amenaza de apertura del balneario “Hierve el Agua”, por parte de San Isidro Roaguía, volvió a surgir el nombre de quien ha llevado a esta comunidad a una permanente confrontación con su vecino y enemigo, San Lorenzo Albarradas: Manuel Pérez Morales, ex dirigente del Partido Socialdemócrata de Oaxaca (PSDO), que surgió de un membrete, presuntamente indígena denominado “Shuta Yoma”.  

La semana pasada se dio un conato de violencia en algunas agencias pertenecientes al municipio de San Esteban Atatlahuca, en la Mixteca oaxaqueña. Según reportes de las víctimas, muchas familias salieron de las comunidades de Guerrero Grande y Mier y Terán, luego de que fueran incendiadas al menos 25 viviendas, atribuida a un grupo armado, quien creó –se dice- un clima de terror. Y hasta algunos medios mencionaron la existencia de al menos seis muertos. El gobierno estatal, a través de la Secretaría General de Gobierno, la Secretaría de Seguridad Pública, la Policía Estatal, de manera coordinada con la Guardia Nacional arribaron a las comunidades señaladas para mantener el orden y restablecer la paz. Encontraron sí, viviendas incendiadas y vecinos desplazados, pero solamente a una persona herida de bala. 

Pese a ello, algunos organismos como el Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (CEDHAPI), que encabeza Maurilio Santiago Reyes, siguió con el ardid de los muertos, develando el manejo de un conflicto en el cual tiene metidas las manos. Ello quedó claro cuando el presidente municipal de Atatlahuca lo señaló como uno de los principales instigadores de la violencia en la zona, ocupando para ello, una estación de radio que es escuchada por la población. No es la primera vez que el aludido participa en este tipo de conflictos, también lo hizo en Asunción Nochixtlán, después de los hechos del 19 de junio de 2016.