La derechización de la UNAM y del país | El Imparcial de Oaxaca
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La derechización de la UNAM y del país

 


Una de las críticas que le hacen al presidente de México es que, según los críticos y detractores, durante las mañaneras improvisa temas y golpea a diestra y siniestra a los distintos grupos sociales. No es así, si alguien tiene un plan y sabe muy bien lo que quiere es él. Tiene un Plan de Gobierno y un plan político. Quien piense lo contrario está equivocado. Sabe bien lo que México necesita como país. Tiene una idea clara de dónde hay que tocar, dónde modificar y dónde poner el acento para transformar el país en una nación con un desarrollo equilibrado, menos injusticias sociales y sobre todo sin corrupción. Esto último es casi un sueño imposible.  

Ahora le tocó señalar a las instituciones de educación superior y tomó como ejemplo a la UNAM. Señaló que se ha “derechizado”. Eso no es ninguna novedad, todo el mundo después de la caída del Muro de Berlín se ha derechizado y en México vivimos uno de los más intensos procesos de derechización con los neoliberales que tomaron el poder. Desgraciadamente las instituciones públicas de educación superior no han sido un modelo de buen manejo administrativo y académico  

Cuando entré como alumno de la Facultad de Derecho a la UNAM, formaba parte de esas generaciones que nacieron bajo el impulso del gobierno de Lázaro Cárdenas y sus políticas de protección a los pobres. Éramos una generación producto del esfuerzo individual y de una sociedad con gran capilaridad social. La gran mayoría tenía compromisos sociales y la UNAM se caracterizaba por el apoyo a los movimientos populares. Había un compromiso claro con las demandas populares y en lo internacional apoyábamos a la Revolución Cubana que era un símbolo de las luchas de liberación de los pueblos. El derecho agrario y obrero, tareas importantes dentro de nuestra formación. Visto en perspectiva éramos una comunidad académica comprometida con las luchas sociales. Lo mismo ocurría en las Facultades de Ciencias Políticas, Economía, Filosofía y Letras. Solamente Ingeniería y Arquitectura se mantenían un poco alejadas de los movimientos sociales, los alumnos, salvo los que venían de los colegios particulares, tenían un compromiso social el cual se fortalecía con su presencia en las aulas y con los planes de estudio. Con la derechización del país se derechizo la universidad, cambiaron los planes de estudio, se desprestigiaron sus trabajos y sus programas se adecuaron al proceso de neoliberización olvidando los objetivos sociales. Entraron nuevos maestros que cambiaron los planes de estudio olvidando el compromiso de la UNAM con la nación.  

Con el surgimiento en el país de otros centros de estudio, auspiciados por la iniciativa privada, el ITAM, la Universidad Iberoamericana y un sinnúmero de escuelas privadas, la UNAM fue perdiendo su presencia y fuerza política, ideológicamente se derechizó, académicamente se masificó. En síntesis, se perdió la conciencia de clase de una institución que paga el pueblo, su administración se volvió botín de grupos políticos y gremios de profesionistas. Por su volumen y diversidad la universidad siguió siendo plural en sus enseñanzas y en la ideología, pero en esa pluralidad el compromiso con la nación y las clases sociales más desprotegidas fue quedando rezagada. Privó el individualismo y el egoísmo social en sus egresados olvidando el compromiso social que debe de tener una institución pública.  

La UNAM no hizo más que responder al contexto social y político que lo rodeaba y al interés de la clase dominante que dirigía el país.  Ahora, con un nuevo gobierno que ha estado revisando los rubros económicos políticos y sociales que fueron transformados para servir al modelo neoliberal en el saqueo de los bienes nacionales. Empezaron por la administración pública que es el motor.     

Cada época, cada administración tiene sus características, objetivos, estrategia “del estilo personal de gobernar “le dicen, frases con las cuales califica sus tareas y lemas que la distinguen. Cundo cambian sus objetivos, cambian también los usos y costumbres, sus expresiones o sus lemas y temas que quieren poner sobre el tapete de las discusiones nacionales e internacionales.

Durante gobiernos que estuvieron en el periodo neoliberal, la prensa y sus voceros fueron domesticados por las administraciones públicas, la corrupción de la prensa solo se comparó con la corrupción y el saqueo que hicieron los gobiernos de los bienes públicos. Son asombrosas las formas y mecanismos administrativos y económicos que inventaron y pusieron en práctica para saquear los bienes públicos. No solo fue la venta de empresas a precios irrisorios, se lanzaron contra los recursos naturales, el petróleo, la electricidad buscando mecanismos de intermediación para apropiarse de la riqueza que generan estos bienes. Difícil de descubrir las formas técnicas, económicas y administrativas que inventaron los neoliberales, nunca su inteligencia fue tan lucida.  

En estos estos procesos la UNAM estuvo ausente con la crítica y la defensa de los bienes nacionales nunca expreso una opinión a favor de la nación; guardó un silencio vergonzoso ante el saqueo nacional, cuando no participó en él. De ahí que no debe de extrañarnos los señalamientos que se hacen en las instituciones de educación superior e investigación como el CONACYT y ahora la UNAM. Es necesario rectificar el rumbo volver al compromiso social de las instituciones que financia el estado y paga el pueblo. La UNAM y otras instituciones deben de olvidar y dejar atrás esa etapa en la cual los neoliberales como Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Peña Nieto vivieron en amasiato con el PAN y los grupos de priistas para ir en contra de la nación y el pueblo de México. Fin.