Conspiración de La Profesa | El Imparcial de Oaxaca
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Columna sin nombre

Conspiración de La Profesa

 


En ese orden de ideas, ese grupo sabía que la Corona de España estaba en problemas con la invasión napoleónica, y pensaron que era el momento de separarse de España y hacerse con el poder en México.

Para eso necesitaban un caudillo “confiable”, que al frente de sus tropas, lograra hacer la paz con los insurgentes que aún combatían, en donde destacaba en las montañas del sur Don Vicente Guerrero.

Iturbide fue elegido y al efecto, poco a poco, entrevistando a los jefes insurgentes y proponerles la unión y la paz para lograr la Independencia, llegó finalmente hasta Vicente Guerrero quien aceptó la oferta en Acatempan, y se rubricó el acuerdo con el famoso abrazo del mismo nombre.

En ese contexto, las fuerzas insurgentes y realistas formaron el ejército de las tres garantías, se diseñó una bandera tricolor de franjas diagonales con una estrella en cada campo y con ese estandarte entraron a la capital de la Nueva Espala.

Se formó un gobierno provisional de tres caudillos, y finalmente se impuso o impusieron a Iturbide, y en lugar de una República como deseaban los insurgentes se formó el primer Imperio Mexicano, con Iturbide como emperador.

Fue apoyado por la Iglesia, absolutistas  y conservadores peninsulares fundamentalmente, y se formalizó el Imperio, de duración de un año escaso.

Ahora bien y en una opinión libre y en tiempos de perdón como señala el señor presidente López Obrador, para perdonar a Iturbide sería necesario primero, que la Iglesia Católica devuelva sus restos que se conservan en la Catedral metropolitana de la CDMX; segundo, que el Gobierno Federal reciba la urna con los restos y, tercero, que los deposite en la Columna de la Independencia junto a los héroes insurgentes.

Mientras esto no suceda, Iturbide seguirá en el ostracismo y en la cima de la Historia oficial.

Yo también soy Pueblo.

Por allí nos encontraremos.